Restaurante La Vinoteca Santander en Santander
  

Restaurante La Vinoteca Santander

14
Datos de La Vinoteca Santander
Precio Medio:
44 €
Valoración Media:
8.0 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
8.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 17,90 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


14 Opiniones de La Vinoteca Santander

El restaurante es clásico. Elegante. Servicio masculino en su mayoría. El jefe de sala, del que había oído hablar, Koldo, muy atento en todo momento y los camareros muy correctos e incluso simpáticos cuando se lo pones fácil.
Me hace mucha gracia la cara que pone Arantza cuando lee la carta. Ella esperaba algo más “normal”, una cocina más de la de siempre. Que conste que yo también me esperaba algo así. Pero los platos son más atrevidos.
Pedimos un poquito de ayuda a Koldo y entre todos nos decantamos por compartir algunas medias raciones para probar un poquito de aquí y de allí.
Para beber le digo que quiero un blanco pero uno de los “míos”. Le comento mis gustos. Pues él tenía ganas de que probásemos uno en concreto y no ha habido manera de sacarle de su idea.
Un blanco bastante “nuevo” en el mercado. Un Gómez Cruzado 2014. Un viura al 85% y el resto tempranillo blanco. Han querido que no destaque la madera y para ello la mitad descansa en depósitos de hormigón. Estoy seguro que si el cien por cien hubiese descansado en esas barricas de roble francés a mi me hubiese gustado más. Pero…. Los gustos son de cada uno.
No me ha disgustado; buena acidez y fresco. Pero como traía una idea muy distinta pues no he terminado de disfrutarlo en su justa medida.
Selección estupenda de panes de los que puedes repetir a tu gusto. De cereales, de pasas, de nueces, pan de maíz…..
Como aperitivo una crema de hongos que está cojonuda acompañada por un trozo de sardina marinada. Como a mi compi no le va mucho pues me zampo yo las dos. Si uno es que es…. Listo.
Comenzamos con un carpaccio de hongos presentado en platos individuales. Salpicado con un poco de queso con buen sabor. Están muy bien preparados. Textura excelente. Sabor a tierra. Sin tonterías pero contundentes.
Continuamos con más setas. Esta vez acompañadas de unas verduras al punto. Clasicismo con toques diferentes. No consigo descubrir de que variedad se trata pero tienen también mucho sabor. La verdura no lo anula, lo acompaña ligeramente haciendo que el plato resulte más fresco.
Arantza se decide por media ración de rodaballo que viene nuevamente acompañado por unas setas. Buen punto del pescado. Ni mucho ni poco. Lo suficiente. Quizás estemos acostumbrados a una piel más tostada que a mi me permite degustarla. De todos modos buena calidad del pescado. Si mi compi disfruta suele ser mejor señal que si lo hago yo. Yo soy mejor tragón.
Yo es escuchar lo de atún y me pierdo. Así que un tataki de dicho pescado. Media ración. Lleva toques cítricos e incluso me parece apreciar algo de wasabi pero bien disimulado. Suelo ser más amigo de degustar este pescado sin compañías. Pero separando lo verde y comiéndolo de principio, consigo quedarme con “lo mío” para última hora. Rico, muy rico.
De postre, como ya me imaginaba yo al leerlo, Aran se decide por una “tarta de manzana”. Lo entrecomillo pues no lo es en realidad. A fin de cuentas el sabor es de ello. Con una estupenda crema pastelera y un caramelo tostadito por encima. Realmente ha sido lo mejor de la comida sin menospreciar los platos anteriores, que conste.
Como hoy no tenemos prisa y no tengo que conducir hasta mucho más tarde, me animo a pedirles un dulce para el postre. Error mío. Esto de que las cosas te suenen pero no sepas diferenciar……. Me ofrecen un Maestro Sierra y yo pensando que era uno de mis PX. Pues va a ser que no. Esto es más bien un Brandy. Si es que no aprendo.
Una infusión y un buen café muy bien servido dan el punto final a la comida. He visto que la mayoría de la gente del comedor, que por cierto estaba lleno, pide un steak tartar. Los prepara Koldo. Una pena que mi compi no pueda con ello.
Un local quizás un tanto serio para mi pero creo que está a la altura de su clientela habitual.
Para ver alguna foto: http://gastiondo.blogspot.com.es/2016/04/la-vinoteca-santander-un-clasico-que.html

Nueva visita a este local en la comida del mediodía de ayer.

Excelente recepción por el personal y el comedor al 100% de ocupación y mi sensación es que no se trataba de consumidores del menú de a diario.

Tras unas cervezas y aperitivos de bebida, la casa nos obsequia con una crema de patata y un mejillón escabechado, ambos a buen nivel y con quizás una presentación que aún está por encima.

Toda emplatado individualmente hemos comido:

Gambas a la sal con ajoblanco y un coral

Carpaccio de trucha de la zona del Báltico con una salsa de tipo bavarois

Y de platos
Ventresca de atún de la zona del Mediterráneo al honro con un fondo de crema de patata y acompañado de verduras bien tratadas.

Lomo de venado asado con su acompañado de verduras.

En cuanto a la bebida, tras los aperitivos hemos disfrutado de: Pinot noir blanc de noir 2013 Molitor Rosenkreuz

No hemos podido llegar a los postres y hemos cerrado con unos cafés muy bien servidos y de nivel

Comentario:
Sigue su cocina con su personalidad, el servicio a un buen nivel con Koldo el frente, siempre acertado y pendiente de todo.
Muy buen servicio del vino.
Una garantía dentro de su tipo de cocina.

Siguiendo con el argumento del comentario sobre Ticiano, en Vinoteca Santander hemos vivido otra "experiencias memorable", es decir, una experiencia que ha aunado calidad y atención impecable. Bien, de hecho fueron dos experiencias memorables, ya que fuimos un martes a cenar y ya reservamos mesa para el jueves siguiente.
Koldo presenta los pescados del día (un mero gigante, machote, maganos -calamares-, etc.) como si te presentara a sus retoños,o a unas criaturas míticas... quizás exagero, pero la pasión que pone hace que quieras comértelos y que al mismo tiempo te dé pena hacerlo.Y te recomienda a partir de tus gustos, pero no duda en sugerirte medias raciones o incluso algún cambio que armonice mejor el menú.
Quiere que disfrutes. Y a fe que lo hicimos... vaya si lo hicimos...

Como era Viernes santo, y habia que hacer sacrificio, nos acercamos a cenar cuatro adultos y la pequeña que nos guia. Nada de carne, por supuesto.

A compartir

Gambas ajillo -2- (43,50). Que no son al ajillo, que son mucho mejores, que no puedes de parar de mojar pan...

Individuales

1/2 de Lasaña de bogabante (11,88). La peque no perdono ni una pizca.

Atun rojo a la plancha (21,75). Koldo insistia que mejor bonito, y probablemente tenia razón, porque el atún tenia poca grasa. Bien de todos modos.

Arroz con calamares (17,75). Fue compartido por dos comensales. Correcto.

Sashimi de atún rojo (18,75). En crudo mucho mejor, con toques de mahonesa de wasabi y un aliño sutil. Cada vez soy mas proteinicamente crudivoro.

Cinco postres, todos buenos (28,75). Tarta de chocolate negro, trufas, sorbete cremoso...

Bodega

Bornos BN (14). Cava correcto para acompañar la cena.

Enate 234 (15). Un chardonet muy rico, muy fresco, y que acompaño perfectamente las gambas y los pescados.

Cafes, y agua acompañaron la cena. Fuimos invitados a unas copas de PX (se aceptaron dos) para los postres.

Buen servicio, Koldo tan atento como siempre, y cada vez mejor pan.

Por cierto, lleno hasta la bandera.

,,, con unos amigos de Madrid que saliéron encantados.

Ando retrasado (falta de tiempo y ganas) en colgar valoraciones de mis visitas gastronómicas veraniegas.Intentaré ponerme al día.

Cinco personas, mesa (esta vez) grande y tan bien vestida como siempre. Koldo y su equipo de diez.

A compartir:

(1) de ensaladilla (9,25), correcta, bien ensamblada y bien presentada.

(1) de salmorejo (9,25), rico, con trpiezos de pulpo y aceite de ¿perejil?.

Ambas cosas presentadas en medias raciones.

(1,5) de gambas al ajillo (29,63), tan buenas como siempre, no quedo ni rastro de la salsa.

Individuales:

Ceviche de corvina (19,25), muy bueno. Bordan el ceviche.

Sashimi de lubina (18,75), muy bueno. Acompañado de soja y mahonesa de wasabi servidos aparte.

Solomilo con foie (23,25), muy bueno. Quién lo tomó no dejó rastro en el (abundante) plato.

(0,50) de arroz cremoso con chipirones(8,38)ligeramente pasado el punto del arroz.

Lomo de bonito (15,75). Rico, con un punto de plancha y rematado al horno, Rosado en el centro, como debe ser.

Dos personas llegaron al postre (tarta de chocolate negro y raviolis de piña) ricos ambos (5,25 c/u).

Para beber:

Agus de Solares (2,25), La Finca de Raventos BN (18) excelente y con muy buena rcp y Bornos Sauvigñon Blanc (13,05) fresco y fácil.

A los precios sumar el Iva.

El pan cada vez es mejor.

Nueva visita a este restaurante, que no local, pues se ha trasladado tal como ha comentado nuestro compañero Calvito, a la calle Vargas en su número 33, pero a una escasa distancia de su anterior ubicación.

Sábado a mediodía, menú concertado para un grupo de 14 personas, que junto a otro grupo mucho más numeroso que el nuestro, hemos ocupado el 90 por ciento del comedor.

El menú con sus vinos maridados, ha sido el siguiente:

Gambas blancas a la sal con ajoblanco y su coral.

Vino Manzanilla Gutiérrez Colosia

Ceviche de Corvina con jengibre y aceituna.

Vino Cloudy Bay Sauvignon Blanc 2011

Bacalao confitado, manitas y foie.

Vino Bassus Pinot Noir 2010

Daikón de gallina, mole y patata.

Cava Raventós i Blanc de la Finca 2010

Raviolis de piña natural, queso de cabra, coco y mango.

Un Oporto que no recuerdo bodega, Tawny 10 años

Comentario de los platos:

Las gambas tal como otras veces hemos comentado, siguen gustando a los que las prueban la primera vez y siguen levantando comentarios de aprobación a los que repetimos. Buen genero, conservando sabor y con una textura especial.

El ceviche logrado, en esta casa a este tipo de elaboraciones le tienen cogida perfectamente el punto.

El bacalao, se trataba de una pieza de buena calidad y el conjunto armonizaba bien. Quizás fue el plato que menos se alabó, posiblemente por ser productos y forma de elaboración ya archiconocidos.

La gallina mole, fue otro de los triunfadores de la comida. Sabor, punto de la carne y esa fuerza que se le supone al plato, en su justa medida.

El postre hizo el silencio en la mesa en cuanto la mayoría de nosotros nos pusimos a comer el mismo, lo cual suele ser un índice manifiesto de su apreciación.

El maridaje de los vinos, acertado y es de agradecer las cantidades ofrecidas.

No voy a descubrir ahora que el responsable de sala de restaurante es un gran profesional sin altibajos, pero no solo él, todo el servicio estuvo a muy buen nivel.

Como comprenderéis el ambiente en la sala, con dos grupos numerosos, era un tanto ruidoso, pero dada la situación era inevitable.

Todo lo descrito con su cafés y aguas, ascendió a un total de 50 euros por comensal, que dada la materia prima, la elaboración, el servicio y el esmero en el servicio de los vinos me parece muy acertado.

Éramos un grupo con nexo de unión de los vinos (club de catas), pero con bastante diversidad en cuanto a preferencias en el tipo de cocina y en general la sensación que he sacado es, que los que ya conocíamos el restaurante, nos sigue invitando a volver y a los nuevos les ha sorprendido muy gratamente.

No puntuaré, pues era un grupo amplio, con menú concertado, el entorno interior no era habitual y el precio quizás no sea un ejemplo del mismo en carta. Espero que el que lo lea, le sirva para ver qué tipo de cocina siguen elaborando en el nuevo local y que el servicio no se ha resentido en absoluto.

Esta vez en el nuevo local (Vargas, 33)

Cinco personas, sentadas en una mesa que, para cuatro, era justa.

A compartir:

Jamon Iberico (22,50) acompañado de pan con tomate. Excelente, cortado a mano al momento.

1,5 de Gambas al ajillo (29,63). A ver, no son las gambas al ajillo de siempre, son, para mi, muchísimo mejores. Una salsa con ajo, guindillas, un toque citrico y, por lo visto los corales de las gambas hacen una salsa cremosa como un pilpil, que apenas cuece las gambas, quince excelentes piezas. Se va el pan mojando.

Como venimos de tomar las rabas de donde Gelin y queremos llegar a los postres, decidimos, aconsejados por Koldo, no pedir más de entrantes,

Individuales:

1/2 de canelones de pato (8,88) para la peque, que se los come sin respirar. Los pruebo y me gustan mucho.

Biscuit de langostinos y calabaza y queso y no se que más (17,25) que comparten, en medias raciones, dos comensales. Les gusta mucho.

Ceviche de corvina (19,25) es mi plato. Nunca había comido ceviche y, si todos son así, he tardado demasiado. Tacos pequeños de pescado aliñados con lima, aceite, sal, pimienta, hierbas frescas... me hubiese comido dos o tres platos. Muy bueno.

Mero (19,75) lomo grande, en su punto, con unos tacos de verduras y una salsa espesa bajo el mismo. Quedó la piel. Lo probé y estaba de cine.

Postres:

Bizcocho de chocolate blanco. Bien.
Biscocho de chocolate negro. Parecia más una mousse de lo cremoso que estaba. Sobresaliente.
Genoves con mantequilla de mango. El bizcocho ligero, la mantequilla parecía más un cabello de angel. Excelente.
Trufas de chocolate, montadas sobre una tira de genoves, tres trufas grandes y sabrosas, con profundo sabor a chocolate. Riquisimas.
Granizado de limón con vodka. Mas que granizado crema, servido en vaso con un fondo de coulis de fruta roja, la crema con trozitos de limón y sus pieles confitadas, se remata en la mesa sirviendo por encima el vodka al gusto. Muy rico.

Los postres (5)fueron 26,25 Euros.

Para beber:

Cava Bornos Brut (14) Muy rico.
Bornos Sauvginon Blanc (13,05) Fresco, fácil de beber, escasa acidez, fruta. No lo conocía y me gustó.

Agua (2,25) cuatro cafes (6) y un refresco (2,25) cerraron la comida.

A ver, si sigue así seguirá así, es decir, con la sala llena. El problema de la mesa, pequeña para cinco, se puede arreglar facilmente acoplando un alargador en uno de los extremos (lo he visto en otras salas). Ademas el ancho del comedor lo permite.

Servicio, vajilla y critaleria muy bueno. Atentos al llenado de copas habiendo colocado la cubitera en una mesa auxiliar cercana.

A los precios hay que sumar el Montoro.

... pude conocer esta casa despues de recomendaciones varias.

Dos personas, mesa bien vestida, perfectamente atendidos. Mientras leiamos la carta pedimos una cerveza y nos recomendaron una Colegiata, color chocolate, equilibrada, deliciosa (2,75 E)

A compartir:

1/2 de pastel de puerros y langostinos (7.88 E). El puerro cocido haciendo de molde al relleno de langostinos. Muy rico.

1/2 de mejillones al vapor (7,63 E). Acompañados de unos brotes y unas hojas verdes. Bien.

1/2 de gambas a la sal (9,88). Seis piezas de buen tamaño, apenas tocadas, de buen sabor. Toques de ¿ajo blanco? y aceite de sus cabezas. Muy buenas.

Individuales:

Arroz cremoso con chipirones (16,75 E). Excelente y generosa ración. Muy bueno.

Taco de atún (19,75). Servido con unos tacos de verduras salteadas. Muy bueno.

No hubo postres.

Bornos Brut Nature (14 E). Un cava hecho con verdejo. Sorprendente, fresco. Muy rico y con excelente rcp.

Dos cafés (3 E), y ya en la terracita (hacía calor arriba) un comensal siguo con el Bornos (se abrió una nueva botella dejada en la mesa) y servidor cerro con un exclente GT de Seagrams. El GT fueron 5,50 y fué cobrada una sola copa de cava (se consumieron tres) por 2,75 E.

A los precios hay que añadir el Iva correspondiente.

Excelente servicio en la sala por parte de Koldo y su equipo. Buen pan, mejor vajilla y muy buena cristaleria.

Mis gustos personales me pedirian que a las gambas y los mejillones les aumentasen un poco el punto de sal o algún toque que les subiese el sabor. En cuanto al taco de atún, si el corte es irregular y por un lado es más grueso que por otro el resultado final no es homogeneo y, como es el caso, por el lado grueso estuviese muy bien (rojo por dentro) mientras que el fino estaba muy hecho. Ademas las verduras no le añadian nada hubiendo preferido algo que elevase el sabor p.e. una salsa de soja o una mahonesa de wasabi. Estas cosas las digo porque creo que este rincón promete convertirse en una mesa de referencia en Santander.

Pero que vuelvo es seguro...

Nueva visita a este restaurante, en esta ocasión en la noche de un sábado y en plan familiar.

Noche calurosa para lo habitual en estos lugares, temperatura perfecta en el restaurante, que tuvo lleno.

6 personas perfectamente acomodadas en el comedor superior, hemos montado un menú, con la idea que 2 raciones generasen 6 platos, resultando las cantidades perfectas.

Gambas a la sal con tomate concassé

Ceviche de corvina

Salteado de verduras con viera y pulpo, con su aliño de soja.

Huevo de corral sobre una base de patata y trufa de verano rallada por encima. (En este caso 3 platos)

Postres que fueron 5: recuerdo ahora arroz con leche y hojaldre, brownie y raviolis de piñas, siendo este el que más elogios levanto.

Las gambas creo que son un plato imprescindible a probar en este restaurante, el ceviche y la vieras con pulpo a nivel muy alto. El huevo y los postres de notable alto.

De beber:

Bornos brut

Enate chardonnay 234 de 2012

Valdesil sobre lias 2012

Servicio del vino a nivel muy alto con varias opciones y a precios razonables.

5 Cafés, una manzanilla de solera y dos botellas de agua, completaron la cena.

La cuenta ascendió a 252 euros, por tanto a 42 euros comensal.

Personal muy amable y el jefe de sala de 10.

Como la noche iba de blancos, cerramos la sobremesa con As Sortes 2008 que no está incluido en el precio mencionado.

Lugar a tener en cuenta y que tras esta segunda visita, demuestra que tiene una línea muy clara con un gran servicio y una cocina muy elaborada.

Animados por los comentarios de amigos versados, en este mundo del buen comer y mejor beber, este miércoles dos personas nos hemos acercado a este restaurante, al que ninguno de los dos habíamos acudido con anterioridad.

Acomodados en una amplia mesa junto a una cristalera, en el comedor superior, tras un aperitivo detalle de la casa con un verdejo de los de verdad, hemos compartido unas veces y otras en medias raciones, lo siguiente:

Gambas a la sal con el tomate concassé,

Bocartes marinados y anchoas.

Escabeche de vieras y mejillones con verduras,

Tataki de atún rojo.

Steak tartar de atún rojo.

El menú fue elaborado, entre los consejos del responsable de sala, los productos tan especiales que se disponían y nuestra predisposición a comer algo distinto y especial. Como podéis apreciar no tocamos carne.

De postre, compartimos hojaldre de arroz con leche y helado.

En cuanto a la bebida, por consejo del responsable de sala tomamos: champagne Willian Beaufort.

Lo comido estuvo a gran nivel, tanto en cuanto a presentación, producto, punto, cantidad y sabor.

Pero en este comentario quiero resaltar otros detalles a valorar en un restaurante, aparte de la comida y que en este caso estuvo también a un gran nivel.

Recepción inmejorable, (no me conocían de nada) y en este caso se aprecia que un buen profesional trata de la mejor y de la misma manera a los conocidos que a los que aparecen por primera vez en su restaurante. Además sin frases hechas y rutinarias, que a mí personalmente, me molestan más que un trato distante.

El servicio de sala con un ritmo perfecto, sin atosigar en absoluto, pero sin faltar nunca nada.

El servicio del vino, con unas buenas copas, temperatura perfecta de servicio y estando las copas siempre con una cantidad de vino adecuada.

Cafés y agua completaron la comida, lástima que había que trabajar por la tarde y no pudimos tomar algún licor o GT que seguro que preparan perfectamente.

No puntuaré el capitulo precio al no saber a cuanto ascendió la cuenta.

Como no podía ser menos, despedida a nivel con la recepción, llevada a cabo por el responsable.

Como resumen, local a apuntar en la agenda, donde no solo se cocina bien, también hay producto, buenos vinos y quizás mejor servicio.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar