Restaurante Castillo de Arteaga en Gautegiz

Restaurante Castillo de Arteaga

Datos de Castillo de Arteaga
Precio Medio:
48 €
Valoración Media:
8.4 10
Servicio del vino:
7.3 10
Comida:
7.9 10
Entorno:
9.4 10
Calidad-precio:
8.8 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Vizcaya/Bizkaia
Localidad: Gautegiz
Dirección: Gaztelubide 7
Código postal: 48413
Tipo de cocina: Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 40,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


5 Opiniones de Castillo de Arteaga

Espectacular castillo de marcada arquitectura francesa, cuya propietaria e impulsora fue Eugenia de Montijo, mujer del emperador francés Napoleón III. Se encuentra enclavado en una de las zonas más espectaculares de la costa vasca, junto a la Ría de Urdaibai (Reserva de la Biosfera), espacio natural de marismas y playas que no dejará indiferente a nadie. Poder desfrutar de semejante entorno natural y comer después en este precioso castillo poseedor de una cocina consolidada desde hace años, puede convertirse en una experiencia para recordar. Si a lo anterior añadimos, si el bolsillo lo permite, dormir en una de sus espectaculares habitaciones, la experiencia difícilmente se olvidará.

Domingo mediodía, nos acompaña un templado día de otoño que hace que el castillo y su entorno nos vuelva a deslumbrar a pesar de ser conocedores de la belleza de este lugar. A nuestra llegada nos recibe Garbiñe, responsable de todo lo que allí acontece desde su apertura. Previa reserva telefónica, nos ubican en una amplia mesa cuadrada, más que suficiente para estar cómodos los 4 comensales que hoy disfrutaremos de este lugar. Mantel blanco de tela y calidad en vajilla y cubiertos; elegancia en la mesa para no desentonar en el precioso comedor flanqueado por gruesos muros de piedra de sillería y techo acristalado, el cual permite ver sobre nosotros el imponente torreón de estilo neogótico.

Cocina de producto, bien elaborada, ofreciendo carta y numerosos menús para intentar satisfacer a los distintos bolsillos y estómagos. Queríamos probar un poco de todo y decidimos elegir varios platos para compartir entre todos:

*Aperitivo del día: PORRUSALDA CON ESPUMA DE BOLETUS Y CROQUETA DE ESPINACAS. (Invitación de la casa). Buen comienzo; sabrosa crema de verduras con ese toque de boletus que la hacía más gustosa si cabe. Como acompañamiento una cremosa croqueta que gustó mucho a todos. (VER FOTO).

*CROQUETAS CREMOSAS 4 VARIEDADES: HONGOS, BACALAO, CHIPIRÓN EN SU TINTA Y JAMÒN. Presentación en una pizarra negra, 14 croquetas en total. Estando todas ellas cremosas y sabrosas, destacaron las de chipirón en su tinta y jamón. (13,20 € Iva incluido).

*ARROZ CREMOSO DE HONGOS, MUSLITOS DE CODORNIZ ESTOFADOS Y SUPREMA ASADA. Estupendo timbal de arroz, al dente y con intenso sabor. Hay que decir que aunque estaba muy bueno quedó eclipsado por los muslitos de codorniz y las supremas que lo acompañaban; (18,15 € Iva incluido) (VER FOTO).

*PULPO ASADO A LA BRASA, JUGO DE OLIVAS HELADO Y PATATA ESPUMOSA. Gruesa pata de pulpo presentada en 3 hermosas porciones. El punto está como a mí me gusta, ese punto en el que la carne está un poco durita a la vez que hecha. La crema de patata que lo acompaña muy rica. En cuanto al jugo de olivas, que tenía formato de bola de helado, en mi opinión no le encuentro la conexión de sabores con el resto del plato. Si lo como solo me gusta, pero no con el resto de ingredientes. (20,35€ Iva incluido). (VER FOTO).

*CHIPIRONES DE ELANTXOBE ENCEBOLLADOS Y CREMA DE PATATA ASADA. Estupenda ración de chipirones rellenos con cebolla y presentados sobre una crema de patata. El chipirón perfecto de textura, “tiesito” y con mucho sabor. La cebolla y la patata lo acompañan de forma espectacular. Un plato para recordar. (23,10 € Iva incluido) (VER FOTO).

*LÁMINAS DE ENTRECOTTE. En carta constaba que era para 2 personas. Carne presentada en láminas sin hueso ni gordos. Churruscada por fuera y poco hecha por dentro. Carne de calidad, con mucho sabor. Se acompañaba de ensalada de lechuga y cebolla y patatas fritas. Disfrutamos mucho con este plato. (44 € Iva incluido).

**POSTRES (a compartir):

*SOUFFLÉ CALIENTE DE NUECES Y AVELLANAS CON HELADO DE YOGUR. Postre que hay que solicitar con antelación ya que lo hacen durante la comida. Ya lo había probado en otra visita anterior y se trata de un postre que no falla. (9,35 € Iva incluido). (VER FOTO).

*TORRIJA CARAMELIZADA DE PAN BRIOCHE, HELADO DE LECHE Y CAFÉ IRLANDÉS. Siempre que veo torrija en una carta me lanzo a pedirla, así que llevo ya unas cuantas disfrutadas y puedo decir que esta obtiene una muy buena nota en mi ranking particular. Otro postre que hay que pedir con antelación al ser preparado durante la comida. (9,35 € Iva incluido). (VER FOTO).

**VINO:
Ojeé la carta que era variada y tenía un poco de cada denominación, aunque estaba centrada principalmente en Riojas y Riberas. Finalmente opté por un TINTO, D.O. Mallorca, ÁNIMA NEGRA AN/2, crianza 2013. Estaba rico pero sin entusiasmar. Presentación botella, descorche, prueba y temperatura adecuada. Las copas un poquito justas; con una cristalería más fina se ganaría mucho. (24,20 € Iva incluido).

Para acompañar a los postres observé que tenían una interesante oferta de vinos dulces, y eso me gustó mucho. Me decidí por un TOKAJI ASZÚ 4 PUTTONYOS. Exquisito. (6,60 € copa Iva incluido).

Se bebió también una botella de agua y un refresco.

Para acompañar la comida bollitos individuales tipo chapata. Ricos pero nada que no hayamos probado antes.

Servicio de mesa atento y cordial. El comedor se llenó completamente y no notamos que se resintiera el ritmo ni la atención.

La cuenta ascendió a 176,22 € Iva incluido.

Cocina consolidada desde hace años servida en un castillo rodeado de romanticismo y naturaleza, sin duda alguna, una combinación difícil de encontrar. Si se anda por la zona creo que no se puede desperdiciar la ocasión de visitarlo.

Suele ser muy común que cuando nos vamos por ahí a conocer sitios pongamos más interés, que cuando estas en casa, y en mi caso hay muchos sitios que no conozco y que están al lado de casa.

Este es uno de estos sitios, tubo que venir el caballero Javier 46 del reino de Valencia a descubrirnos una joyita que tenemos cerca de la noble villa de Bilbao, un castillo del siglo XVIII, con su fortaleza del siglo XV , propiedad hasta que paso a ser hotel restaurante de , como no , los Alba .

Un lugar precioso rodeado por la zona del Urdaibai, una de las zonas verdes mejores de Vizcaya, el castillo esta reformado por dentro, con estilo clásico por supuesto con muchísimo gusto, la fachada también esta muy limpia y en el exterior esta rodeado por un bonito jardín , un lugar ideal para una bonita celebración , como de hecho había.

Compartimos día con una boda, tienen varios salones y ni nos enteramos, solo a la entrada, ya que tenían un cóctel, nosotros estuvimos solos en el comedor , cosa que nos extraño, pero bueno no sabemos si no cogieron mas reservas o si la gente se piensa que dada la pinta del sitio te crujen, nada mas lejos de la realidad, tienen varios menús a muy buen precio y a una estupenda calidad.

Esta cerca de los sitios más bonitos de costa que tenemos por aquí, así que si andáis por la zona , matareis dos pájaros de un tiro.

Empezamos con un aperitivo de crema de purrusalda con espuma de hongos, aquí ya atisbas que vas a comer de maravilla, sustancia y sabor desde el aperitivo.

Además del menú, tienen varios, sin embargo creo que es la primera vez que el que más me llama la atención es el más económico, el de cuarenta euros iva incluido , bueno pues además pedimos unas croquetas y es que no falla donde comas unas buenas croquetas , difícilmente comerás mal .

Las había de bacalao, de chipirón en su tinta, de hongos y de jamón, cremosas a rabiar, sabrosas y perfectamente presentadas, podéis ver la foto, trece euros la ración muy a gusto abonados.

Empezamos con el primer entrante Langostinos salteados con verduritas y kokotxa de bacalao en pil-pil, verduritas en juliana aldentes acompañando a varios buenos langostinos y a una kokotxa a muy buen punto de elaboración, muy rico.

A continuación Arroz cremoso de setas silvestres y muslitos de codorniz caramelizadas, las codornices parecían chupachuses, estaban estofadas y caramelizadas, muy sabrosas y el arroz, a buen punto y con sabor.

Como principal yo me pedí Chuleta deshuesada de vacuno mayor, crema de patata y albahaca, por supuesto muy buena calidad, me gustan con un pelin mas de sabor a vaca vieja , pero la calidad excelente no en vano te recomiendan comértela sola sin salsa y a continuación la salsa .

Mi mujer pidió merluza con mayúsculas de las que saben y no te hacen renegar de este pescado, tan maltratado a veces por lo procesos de congelación y la mala calidad de lo pescado.

Antes de la degustación de postres de la casa, todos de calidad nos pusieron un sorbete de mandarina, muy bien llevado.

Para beber y también incluido en los cuarenta euros un chardonnay de chivite, mas que correcto, dado el menú.

Servicio profesional , atento y muy agradable.

Para Uxue además de alguna croqueta media ración de solomillo a once euros, aprovecho para agradecer a los locales que cuentan con los crios y nos dan estas opciones de medias, que no en todos los lados se da, de postre degustación de helados abundante y casero , también nos costo ocho euros , así que los dos adjetivos están justificados .

Infusión a dos euros y gin-tonic de hendrich a doce euros, el gin y el postre de la cría dejan mi puntuación en cuanto a relación calidad-precio en muy buena , ya que el menú es excelente en este apartado .

En conclusión un sitio recomendado por michelín, también por relais chateaux y desde ahora por este tragón.

Me han sacado de un pequeño apuro. Estaba yo pensando donde cenar esta noche cuando, casualidades de la vida, he recibido un mensaje de este restaurante con una oferta de un menú de invierno que me ha resultado apetecible.
La experiencia del verano me ha hecho pensar que íbamos a cenar bien y realmente así ha sido.
Mesas muy grandes, con una mantelería excelente, buena cubertería y copas de tamaño ideal. Servicio cercano y correcto.
Un par de panes de chapata correctos y pan tostado de dos tipos para el foie.
Aperitivo del dia: Croqueta y crema de puerro con queso azul: una riquísima croqueta, muy fina.
La crema de puerro estaba ideal y la mezcla con el sabor del queso le daba un toque exquisito.
Terrina de foie, compota de manzana y gelatina de vendimia tardía: el foie casero, se nota. Un pequeño dado gelatinoso con un toque a vino muy rico acompañaba bien el plato.
Reconozco que el foie estaba rico, muy rico.
Arroz cremoso de langostinos y chipirón de Elantxobe: otro plato muy logrado. Punto exacto del arroz, los langostinos tenían esa textura que denota frescura, muy sabrosos. El txipirón, tieso, como tiene que estar. Buen tamaño la ración. Emplatada individualmente. Por cierto, si no conoceis Elantxobe, no os lo perdais. Precioso pueblo de pescadores de complicado acceso. El autobús tiene una plataforma en su plaza para dar la vuelta. No hay sitio.
Sorbete de uva y txakoli Itxasmendi: para refrescar la boca y pasar al plato principal nos ofrecen un sorbete diferente, casi se podía comer con cuchara. Muy fresco, un detalle.
Los segundos eran a elegir y hemos cogido ambos para probarlo todo.
Chuleta deshuesada de vacuno mayor , acompañada de salsa Idiazábal: el camarero me ha recomendado no echar toda la salsa encima de la carne y yo le he dicho que no se preocupe, siempre hago lo mismo, a mi la carne me gusta sola y luego ya me "encargo" de la salsa. El punto exacto, sabor intenso, toque de sal gruesa a mi gusto. Riquísimo, tierno, jugoso. Casi de diez.
Merluza con espárragos y almejas: buena ración, con un par de almejas de tamaño más que decente. Quizás dos minutos menos de cocción hubiesen bastado pero estaba conseguida. Tostada la piel.
Degustación de postres: souffle de nueces, helado de mandarina, tarta de chocolate y mermeladas. Teja y barrita de chocolates: estando rico todo ello, no me ha enamorado pero uno llega ya un tanto satisfecho a los postres y quizás sin ya tanta hambre se permita ser más exigente. No obstante ninguna pega que mencionar. Un buen postre.
Para acompañar la cena nos han ofrecido en vez del reserva que tenían, un Gran Feudo 2011: fresco, afrutado, con la acidez suficiente. Buen servicio, con "presentación" de la botella, dando a probar, cubitera, servido por ellos hasta mi "permiso" de no hacerlo.
Un rico cortao y un Px Robles, pura pasa, dulce sin empalagar.
Este ha sido el único problema de la cena pues al llegar la cuenta, la copita del vino han sido 10e y me ha parecido un "pelín" subida de tono. Lo he arreglado con la ausencia de propina. Si no hubiese sido por este detalle la RCP hubiese sido de diez.
Sigo pensando que es una estupenda opción y más con el precio de este menú que han sido 40e por persona con vino incluido. Café y vino dulce como extras.
Aprovecharemos mientras los "mendigos" podamos permitirnos el lujo de cenar en casa de príncipes, en breve conseguirán que no volvamos a hacerlo y quedará, como antaño siendo privilegio de sangres azules y nobleza.

  • Degustación de postres.

  • Merluza

  • Arroz

En este pequeño país tenemos que aprovechar los días como hoy, no son muchos y por ello nos hemos desplazo en primer lugar hasta la playa de Laida.
Desde la terraza del chiringuito, con una copa de txakolí de Bizkaia, hemos podido disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrece la ría de Urdaibai.
Qué fácil es olvidarse de la cruda realidad por unas horas.
A poco más de diez minutos tenemos el magnífico Castillo de Arteaga, situado en plena reserva, a muy pocos kilómetros de Gernika.
Nos hemos decantado por el menú María Eugenia:
De entrantes nos han ofrecido una crema de vainas, muy fina, con el justo sabor y una pequeña tosta con una bola de foie y una frambuesa; un bocado exquisito.
Pasamos al menú que coincide en mucho con el anterior comentario.
Terrina de Foie a la brasa acompañada por dos tipos de panes, uno de naranja y otro de cereales, a cada cual más rico. El foie maravilloso; sabor de quitar el sombrero. Tenía un trozo de mantequilla que me recordaba y mucho a los tiempos en que mi amatxu me untaba el pan con nata de leche, pero de leche-leche.
Arroz cremoso de hongos y muslitos de codorniz estofados , coincido en la anterior valoración. Qué sabor el de la codorniz, una salsa de untar. Para ello nos han sacado una cesta con varios panes a elegir, nos hemos tirado de cabeza al de cereales. Estupendo pan.
Pescado del día. Nos ha tocado merluza, pero un trozo de buena ración, con mucho sabor, en su punto exacto. Con la piel tostada, casi mejor que la carne. Con una verduritas aldentes de acompañamiento y una salsa muy rica.
Chuleta de carne roja deshuesada en taco. Plenamante de acuerdo con que mejor comerla sola. A la vista parecía una cosa pero al meterla en la boca se deshacía, la mezcla de carne y grasa se deshacía en la boca dejando un estupendo gusto. Una salsa de mostaza finísima que nos hemos comido sin mezclar con la carne y unas setitas de acompañamiento que la verdad es que estaban de muerte.
Degustación de postres: bola de helado, tarta de chocolate, torrija y un souffle de manzana. Todos ellos riquísimos, por separado y hasta mezclándolos. De destacar alguno , el souffle de manzana, espectacular.
Para beber un Maior Mendoza 2010, un albariño más que correcto, con una nariz muy frutal, un fescor muy apetecible y un postgusto largo.
Como siempre que la climatología y el entorno lo permite, el café (cortao y de muy buen gusto) y el Itsasmedi Vendimia Tardía (soy más de dulce pero voy entrando), en la calle.
El Castillo es un hotel y estamos rodeados de torreones que son habitaciones, la superior incluso con piscina al aire libre.
Hemos oido gritar al fantasma pero yo creo que han sido imaginaciones nuestras.
En resumidas cuentas, idílico paraje, comida de muy buena calidad; asevero que las raciones son más que generosas.
Si se tiene idea de visitar Euskadi un fin de semana es una muy buena opción.

  • Degustación de postres.

  • Castillo de Arteaga

  • Ria de Urdaibai

Restaurante localizado en el hotel del mismo nombre. Situado en el piso que ocupa la recepción , al lado de la misma . Decoración clásica con profusión de madera , toda ella original del Castillo. Mesas amplias con mantelería, cristalería, vajilla y cubertería de buen nivel.
Tiene varias opciones y nos decantamos por el Menú Maria Eugenia .
Como aperitivo de la casa nos obsequiaron con :
.- Copita de porrusalda : Muy buena , con un toque dulce final que , pudiera ser debido al pimentón dulce. Digo pudiera porque sólo fué una impresión nuestra no contrastada con la cocinera.
.- Pulpo a la brasa sobre un cremoso de patata en una cucharita de cerámica : Impresionante. Mezcla de texturas y mezcla de sabores, preparando la patata muy suave para el sabor mas potente del pulpo.
.- Croqueta : Crujiente por fuera y melosa por dentro. Técnicamente perfecta y con un sabor suave.

Dos aceites de degustación : Uno de Alicante (Masi del Altet) y otro de variedad Picual de Jaén. Uno mas sueva y otro mas fuerte. Se combinaba con cuatro tipos de pan (blanco, cereales, tomate, pasas y nueces)

El menú consistió en :

.- Terrina de foie a la brasa mi cuit: Buen sabor con textura perfecta de foie. Se acompañó con gelatina de Martini (original y muy conseguido la conjunción de los sabores) con pan de naranja. La originalidad del plato, sin quitar protagonismo al foie , fue precisamente lo que lo acompañaba.

.- Arroz cremoso de hongos con muslitos de codorniz estofados: A nosotros el arroz nos gusta muy al punto. Tuvieron la gentileza de cumplir nuestro deseo y el arroz lo sirvieron al dente. Plato espectacular de sabor. El arroz muy bueno, los hongos también , pero los muslitos de codorniz y, sobre todo la reducción de los mismos, era superlativo. El sabor de esa reducción aparecía al final como retrogusto en cada cucharada. Plato pletórico de sabor.

.- Pescado del día : Rodaballo a la brasa sobre una especie de canelón relleno de verduritas con aceite de oliva. Demostración de cómo tratando como se debe de tratar una materia prima de calidad se logran resultados maravillosos para el paladar. Las corrientes modernas culinarias dirían que es un plato simple. No sé si lo es o no lo es. No tengo capacidad para poder opinar, pero lo que si sé es que cada bocado que comí de ese pescado , crujiente por fuera y prieto por dentro , tanto si lo tomaba solo , como si lo acompañaba de las verduritas cortadas en juliana era una autentico placer para el paladar. Disfruté en todos los bocados que tomé . del primero al ultimo.

.- Chuleta de carne roja deshuesada en taco : Si hablábamos de materia prima , aquí hay un ejemplo si cabe mayor. Lo acompañan con un salsa que no recuerdo de que era , y no lo recuerdo , porque para mi , esa carne hay que tomarla sola. Cocción perfecta, textura de mantequilla, sabor de grasa infiltrada , la cual al haberse cocinado a la temperatura idónea dotaba a la carne de ese sabor que te hace soñar y que te llena la boca sin empalagar. Carne maravillosa
.- Surtido de postres :
Torrija caramelizada, suave y melosa, punto justo de dulce.
Soufflé caliente de nueces y avellanas con canutillo de idiazábal . Muy bueno el soufflé , pero el queso idiazábal cremoso era sublime.
Dos chocolates trufa : Bocado delicado, sutil pero con sabor pleno. Me recordó a la sedosidad del Borgoña y a su fijación en las papilas
Sorbete de manzana verde : Refrescante. Acidez justa para provocar la sensación de frescor

Muy buen café.
Carta de vinos muy correcta con precios muy comedidos. Tienen referencias de mucho nivel y no se limitan a la Rioja o al Ribera. Servicio del vino correcto , pero deben, pueden y quieren mejorar y , sin dudad , lo harán. Esta un punto por debajo del resto de restaurante , quizás porque tampoco se les ha exigido. Estoy plenamente convencido después de haber hablado con ellos que ese punto lo superaran a no tardar. Dados los buenos de los precios de la carta se sube un grado la puntuación
Servicio en sala de mucho nivel. Igor ( así se llama el camarero que nos atendió) derrocha amabilidad , cercanía y ganas de agradar.
Restaurante grande. Grande en la concepción de la cocina , trabajando materias primas de primer nivel con el respeto que ellas se merecen. Domina la técnica de la cocina que ellos quieren hacer y no olvidan los detalles que enaltecen o pueden enaltecer todavía mas sus platos. Se busca la honradez , el sabor y el juego de texturas. Y lo logran. Sin dudad , en mi opinión lo logran. Es el complemento perfecto para el hotel. Juntos llegaran muy lejos. Los dos. Bases para logralo hay mas que de sobra.
Enorme cocina.
P.D Se me olvidaba decir que las raciones son muy grandes. Muy grandes de verdad.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar