Restaurante La Royale en Barcelona

Restaurante La Royale

5
Datos de La Royale
Precio Medio:
30 €
Valoración Media:
5.7 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
5.4 10
Calidad-precio:
4.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Sarrià-Sant Gervasi
Dirección:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 23,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


5 Opiniones de La Royale

Acompañado de un amigo acudimos un sábado noche a cenar a esta famosa hamburguesería de la zona alta de Barcelona, con la firma del prestigioso Chef Paco Pérez (que me imagino que cada vez debe dedicarle menos tiempo) que tiene fama de ser de las mejores de la ciudad. Llegamos previa reserva y nos sientan enseguida. Bastante lleno el local de gente "bien". Decoración curiosa y con muchos motivos relacionados con la aviación... y cabezas y cráneos de animales (disecados o no) lo que me pareció muy freak ya que es algo que se considera de otra época y hoy día se considera de mal gusto. Este ha sido el motivo de mi discreta nota en el entorno.

Para beber tomamos por cabeza 2 copas de un tinto Montsant (a 4 eur cada una). Buenas copas, generosa cantidad y temperatura ideal. TY 2 botellas de medio litro (a 1.20 eur) de agua osmotizada. Quizá quede un poco cutre no servir mineral pero estaba buena y el precio era asequible. Además lo encuentro bien para el medio ambiente. Los camareros muy atentos aunque quizá demasiado serviciales y noté algún momento de tensión con el "jefe".

Para empezar, una ensalada "César" (6.50 eur) muy rica con mucho queso parmesano (que al principio parecía más) con ingredientes de calidad (pollo y tomates Cherry). A destacar unas láminas de Bacon muy crujientes de color lila. Buena cantidad.

Pasamos a lo que importa: yo me decidí por una hamburguesa nórdica (11.90 eur, 170 gr) al punto. Venía con unas hierbas, mayonesa Raiford, crema finas hierbas y un tomatito. Impresionante el sabor, no hacía falta ponerle ninguna salsa. La carne se deshacía en la boca. De sobresaliente. Mi amigo se decidió por una americana algo más sencilla (9.90 eur) que también le encantó. Me quedé tranquilo puesto que le había venido contando desde hacía tiempo del lo buenas que eran. Estaba tan contento que sugirió compartir una Big Boy Angus (13.50 eur) con queso Cheddar, pepinillo... Me gustó bastante menos (quizá con lo de partirla y tal) pero no estaba mal ni mucho menos.

Acabamos con un Cheesecake (que fueron 2). También espectacular. Acompañada por salsita, arándanos, moras y frambuesas de gran calidad, la tarta estaba muy bien hecha y muy sabrosa. El precio (5.50 eur la unidad) bastante asequible aunque notamos que la segunda era algo más pequeña.

En resumen, un valor seguro para degustar una buena hamburguesa. Y los precios han bajado (antes la mayoría estaban entre 12 y 15 euros y ahora hay muchas por 11.90) y la calidad se ha mantenido. Cierto que nos dejamos 36 eur por barba pero comimos como leones. Cuidan mucho todo (postres, vino, entrantes) y salvo lo pijo de la clientela (tampoco tengo nada en contra) y la decoración es un sitio muy recomendable. 

... al menos eso dicen. Para empezar está en una de las zonas "pijas" de la ciudad: el barrio de Sant Gervasi (parte alta). Si a ello le añadimos que el multiestrellado chef Paco Pérez está detrás pues es lógico que como mínimo sea mediática.

El local se sitúa en una calle de no mucho tráfico que se ensancha y forma una placita. Cuenta también con una tranquila terraza en el exterior. Como único pero comentar que no hay ninguna parada de metro/ferrocarrils de la Generalitat cerca (tampoco muy lejos ciertamente).

Los mediodías de laborable tienen un atractivo menú "Lunch Box" de 15 eur IVA incluído con entrante, bebida, hamburguesa y postre o café que permite un buen acercamiento a la comida del local. En lugar de tomar agua, caña o vino prefiero probar fuera de menú uno de sus famosos Gin Tonics. El camarero me recomienda el de la oferta del mes: la holandesa Voortrekker (8 euros). Presentación sencilla (soy de Gin Tonic anual y por lo tanto bastante neófito en este tema)en copa balón con 7 cubitos y un twist de naranja. Muy suave de alcohol y sabor bastante cítrico, acompañó muy bien toda la comida.

De entrante pedí ensaladilla rusa pero vino la camarera (creo que también jefa de sala) lamentando que no habían hecho por algo de un problema con la espuma... es el menú y por supuesto se perdona. Me recomendó alitas de pollo y la verdad es que estaban de muerte: salsa oriental de soja y una mayonesa suave con diría que cebollino. Además buena cantidad (3 completas). Para chuparse los dedos aunque dado lo pringoso de la salsa preferi tenedor y cuchillo.

La hamburguesa del menú es una de la carta (no se puede elegir) reducida a 110 gr (lo normal son 160/220). En este caso era una asiática o coreana (no tengo claro cual ya que al principio y mirando internet luego ponía presa ibérica pero al preguntarle al camarero al final me dijo que era de ternera pero no de las de máxima calidad tipo Angus) bastante sabrosa aunque parecía para liliputienses (aunque tras las alitas la verdad es que fue suficiente). La salsa era marrón y tampoco recuerdo que llevaba pero bastante rica la verdad. El pan muy correcto (creo que de estos bañado en huevo). Lo más flojo las patatas fritas: cortadas en tiras muy delgadas y con piel, no eran congeladas pero algo discretas comparadas con el resto de comida. Estaban servidas en un recipiente metálico de rejilla tipo portalápices.

De postre (quien prefiere café?) me decidí por helado de leche de oveja con fresas. Delicioso y treméndamente lácteo: buen colofón a la comida.

El local para mi no es nada de otro mundo (tampoco lo vi entero). Sillas normalillas, algunos sofás a un lado, mesas algo pequeñas. Curiosa decoración con maquetas de aviones colgando y una buena barra tipo coctelería. Servicio bastante eficiente.

En resumen, hamburguesas y Gin Tónics (y otros cócktails) de lo mejor. Habrá que venir otra vez a probar de la carta aunque la cuenta rondará los 40 euros en este caso pero sin duda merecerá la pena.

  • El helado

  • La coreana

  • Alitas... Mmmmm!

  • Gin Tonic

Si lees la prensa parece que vas entrar en una nueva dimensión de las hamburguesas y ya no digamos de lo gin tonics, y si y realmente entre, en el la de la decepción absoluta.

Fuimos un fin de semana a mediodía, pedimos varias hamburguesas, por cierto de las mas caras de la carta, con diferentes puntos y las trajeron todas a la vez, las en teoría menos hechas, estaban todas iguales de punto, absolutamente frías, la respuesta fue que las habían empezado a hacer todas a la vez y que claro las habían sacado antes.... creo que la respuesta no merece ni comentario...
El pan parecía de aquel típico domingo que en el fondo de tu congelador encuentras un trozo que se descongela mal y se desconcha, vamos mejor que hubieran ido a la gasolinera a buscar un poco.
Errores continuos en todo lo que pedimos

En cuanto a la carta de gin tonics, hombre si nunca te has parado en un supermercado medio a ver las botellas que hay igual te sorprenden, pero como te guste un poco el tema, tienes que rebuscar mucho para encontrar algo un poco diferente.
La idea puede ser buena si buscas un público que le guste todo lo que sea moda, pero si das con alguien que viaja un poco y le gusta comer medianamente bien, no cuela.
O tuve mala suerte, que puede ser o son muy flojos, les convendría darse una vuelta y saber lo que es una buena hamburguesa....

Este sitio de hamburguesas premium se presenta como el no va más en lo que a hamburguesas se refiere, ya que tienen por asesor al chef estrella Paco Pérez y una carta con 12 especialidades únicas, en la que destaca la selección de sus materias primas (según parece, ecológicas todas ellas) y el exotismo de algunas de sus carnes (avestruz, vaca añeja, bisonte americano, Angus). Paralelamente desarrollan el tema gin tonics, otro de los trends actuales que a estas alturas empieza a rebasar los límites de la saturación.

La propuesta resultaba atractiva de antemano, aunque pierde parte de su encanto una vez se está allí durante un rato y uno se va abochornando por esos aires de esnobismo tan petardo. El local es agradable, pero no deja de ser un bar, y bastante ruidoso por cierto (no vendría mal una buena insonorización, especialmente en el recodo del fondo). Sin embargo lo que allí se respira es un ambiente de pijerío demasiado cargante, como si en lugar de en una hamburguesería estuviésemos en una marisquería de a 120 euros por persona. Quizá la culpa no la tengan sus dueños sino esa clientela engominada, ricachona y tan desesperada por estar a la última, que se les ha echado encima y se ha apropiado del espíritu del lugar.

Las hamburguesas no obstante son muy buenas, aunque subidas de precio (unos 15 euros por pieza, lo cual tampoco ayuda a hibridar la clientela). Excelente la de Bisonte con queso cheddar, servida a caballo, suculenta y de fuerte sabor. También nos gustó mucho la Angus y unas Patatas rejilla insuperables. Mención especial merece su Mayonesa de jamón. Dado que la cuenta ya ascendía a 40 euros, nos quedamos sin probar la Hamburguesa dulce de postre. Un lugar en definitiva al que merece la pena acudir, pero que está lastrado por esa actitud tan pretenciosa que está de más.

En Barcelona con el tema de la crisis han augmentado los negocios que pretenden darle el giro a elementos vinculados siempre con la cocina de bajo coste, es el casod e las hamburguesas, de hace dos años para aquí todo el mundo hace hamburguesas, la moda es la moda, una hamburguesa está compuesta de pan y ternera que equivale a coste económico si a esto le sumas un local de diseño megasuperguay puedes ganarte bién la vida con gente que de pequeños estaba enganchada al Mac Donalds como yo.
Mi pregunta es cuando se termine el tema hamburguesas que le seguirá?los bikinis, los entrepans de fuet ya que una hamburguesa para mi siempre es una hamburguesa le pongas lo que le pongas, años hace de esos locales emblemáticos de hamburguesas en barcelona como Henry Beans, Chicagos Pizza,..., esto es la vuelta al cole pero más modernizado.
El local está dirigido por un prestigioso cheff de estrella que tiene otro local en Barcelona pero no me parare a hacer su bibliografía.
Para comer unas alitas de pollo que no dejan de ser eso, las extremidades del pollo, una hamburguesa de vaca vieja con elementos italianos, un huevo que llamaban orgánico con patatas, pimientos del padrón, o sea los huevos estrelaldos de toda la vida y una hamburguesa con temas asiáticos, las hamburguesas estaban buenas pero como he repetido són eso, hamburguesas, Colón ya hizo las Américas allá el 1492, de eso hace mucho tiempo, para beber cervezas y lo que vi que preparan GinTonics, cest la moda, en fin, moraleja si una hamburgues a la boca te quieres llevar un buen pastón has de pagar.

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