Restaurante Restaurante Apotheca en Toledo
  

Restaurante Apotheca

6
Datos de Restaurante Apotheca
Precio Medio:
66 €
Valoración Media:
8.2 10
Servicio del vino:
8.5 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
8.0 10
Calidad-precio:
7.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos por la tarde y Lunes

Teléfono


6 Opiniones de Restaurante Apotheca

Local cuidado y cómodo, una antigua casa árabe rehabilitada, con poca luz y unos chorros de agua que transmiten serenidad. Música ambiental (prescindible).
Carta de suficiente longitud, con diferentes menús degustación y maridajes. Tras un buen paté de caza como aperitivo gentileza de la casa, optamos -para empezar- por una refrescante ensalada de sandía, tomate y frambuesas y una sabrosa ensaladilla rusa con atún rojo. Y para continuar, dos segundos contundentes y especialmente memorables: cordero con miel y tomillo, y meloso de ternera y calabacín. Todo ello regado con Piélago, un tinto excelente de la zona de Toledo.
Olvidándonos de los 40º de la calle, no pudimos evitar la tentación de los postres: un fresco homenaje al yogur y una abundante selección de quesos, quizás mejorable. Servicio amable, profesional.
Un restaurante que trabaja bien y que merece ser visitado.

Lo descubri por verema y me sorprendio. Tras una llegada un poco tormentosa por la mesa de al lado la comida supero las espectativas. Pedimos el menu gastro: UN pica pica pate de caza: Bueno, Seguimos con un entrante Turron de foie y chocolate :Bueno quiza un poco fuerte el albaricoque,9 oz de tortilla de patata con trufa y cecina:ESPECTACULAR,sopa castellana actualizada. MUY Buena.De pescado taco de bacalado con callos y crema :muy bueno,Perdiz en dos cociones con meloso de chocolate : muy bueno,unos petit fours y de postre crema (CREO dE yogur)con fondo de frutos rojos y petar zetas : muy bueno y muy buena presentacion.Pedimos de vino un Finca la Colina (verdejo) correcto en precio y servicio. Dos cafes y una copa de Macallan 12(INVITAcion)Precio total 117.50. MUy bien relacion calidad precio.Al final pude hablar con Alberto(maitre) muchas tablas en su trabajo. y Alvaro (Jefe de cocina) joven y con mucho talento. Seguro que si siguen asi muy pronto se hablara de ellos. Que os vaya muy bien. Volvere.

Un Toledo soleado, con nuevas propuestas de visitas (programa de patrimonio desconocido interesante) o clásicas pero mejoradas (la restauración parcial de la maravillosa Mezquita del Cristo de la Luz)... y nueva propuesta pero en este caso gastronómica: Aphoteca
Elegimos el menú Gastro, el intermedio de los tres que ofrecen (tres entrantes, un pescado, una carne y el postre)
El local está muy céntrico (a lado de Zocodover) en un callejón que no promete mucho, es pequeño pero está muy bien resuelta la mezcla de lo clásico (unas cuevas y aljibe restaurados) con una decoración moderna y sobria
El personal tuvo un trato magnífico, especialmente David, el sumiller, que es de nota, sabe mucho, tiene interés y le pone alma al asunto. Tiempos medidos, bien explicados, daba gusto.
Elegimos el menú Gastro, el intermedio de los tres que ofrecen (tres entrantes, un pescado, una carne y el postre) a 45€, una relación calidad-precio fuera de lo común.

- Aperitivo: paté de caza casero espléndido (y que conste que no soy muy dado al paté)
- Turrón de foie y chocolate: Todo un hallazgo por lo novedoso y arriesgado, hay que probarlo.
- Tortilla de patatas deconstruida y en copa, similar a la de Estado Puro (Paco Roncero), aunque personalmente me ha gustado más esta versión. Exquisita
- Sopa castellana actualizada: Miedo le tenía porque la sopa castellana, a pesar de su fama, nunca me había convencido especialmente. Un acierto, con el huevo a baja temperatura, el crujiente de pimentón, etc.

- Bacalao con sus callos a la manchega: todo en su punto, bien el acompañamiento con seta, judiones y algo más que no recuerdo, pero no sé por que pero no destacaba especialmente frente a las otras propuestas.
- Perdiz en dos cocciones con arroz meloso. La parte de la pechuga algo seca( a pesar de que la idea de evitarlo haciéndola a la plancha, sea adecuada) pero se lo perdonabas todo ante ese muslito y contramuslo, guisado o estofado de maravilla, con un arroz meloso espléndido (¿tenía un poco de cacao?), poca cantidad pero, ¡qué lujo!.

- De postres, para desengrasar, un granizado de vino espuma de cardamon, un Bavaroise de tiramisú y una original piruleta de chocolate blanco con el café (que por cierto estaba muy bueno)

¡Qué más se puede pedir a una comida!
- Pues el vino: Un tinto de la Alpujarra almeriense recomendado por David, 1500 H Pinot noir del 2007 (29,40€) muy bien servido.

Solo queda felicitar al equipo, darle la enhorabuena por su arriesgada apuesta (nada menos que en Toledo con todos los turis pidiendo jamón y tortilla ,-)) y los nacionales con sus platos de toda la vida). Se le auguran premios.

Me citaron en este restaurante para una comida de trabajo y la experiencia fue altamente satisfactoria para mí y para el resto de comensales.

El restaurante son cavas bordeando un aljibe, tiene un ambiente muy agradable para disfrutar de una bonita velada, luz atenuada, fuentes de agua y sobria decoración, no tardaré en ir con motivos más lúdicos y personales porque me pareció muy propicio y adecuado para ello.

Tiene una carta de comida bastante atractiva y variada. La carta de vinos también me pareció muy bien cuidada, con muchas referencias novedosas y abarcando multitud de D.O.

El servicio muy correcto y elegante en la ejecución y puesta en escena.

Precedidos por las preguntas acerca de alergias o intolerancias, pedimos menús degustación, el intermedio de los tres que tienen (45€) y consistía en:
-Una crema de calabacín con crujiente de espárragos como aperitivo.
-Turrón de foie y chocolate. Excelso y original, tanto en presentación con el foie simulando el almendrado del turrón en el chocolate, como en boca, explosiva combinación de sabores mitigada después por los frutos.
-Sopa castellana actualizada. Una bonita presentación con todo el sabor de la tradicional sopa castellana tan agradecida en esta época del año.
-Alcachofas con vieiras. Buena combinación y excelente materia prima, muy yodado y marino.
-Mero con crema de judiones y langostino iberico. Gran combinación de sabores y resalta de nuevo la calidad del pescado.
-Rablé de conejo. No soy mucho de caza pero tengo que reconocer que me agradó bastante, y el arroz que lo acompañaba sabía literalmente a campo.
-Un prepostre que era una versión de un gin-tonic conjugando espumas y granizado. Me gustó para desengrasar.
-Nimbo de natillas. Una espuma de natillas muy lograda en sabor y textura, servida en una copa de cóctel con mango en la base y caramelizada.
-Unos petit para acompañar el café que eran una versión de chocolate con churros, muy curioso también.

Pedimos un Tomás Postigo a 35€, yo no lo conocía y un compañero tenía especial interés en probar este vino del enólogo de Pago de Carraovejas. Y un Melleolus a 47€ el servicio de los mismos muy correcto y a buena temperatura.

Agua, cafés y unos Gin-tonic bastante bien elaborados, el mío de Brockmans con frutos rojos y Boylan tonic. 290€ cuatro personas la verdad es que me pareció buena RCP teniendo en cuenta el ágape y la elaboración de los platos, que ninguno nos dejó indiferente.

Fuimos mi mujer y yo despues de leer la valoración q hay en esta pagina, tambien con la curiosidad de descubrir un sitio nuevo, y el resultado fue una clavada espectacular 169,60 para dos personas, por lo tanto relación calidad precio un 2, paso a describir la experiencia.
Esta situado frente a la discoteca sitons, el lugar esta bastante bien el restaurante esta en la planta de abajo un sitio pequeño y acojedor recordando las catacumbas romanas.
Nada mas sentarte te ofrecen tomar algo antes de cenar, pedimos una caña la cual te sirven monda y lironda no te la acompañan ni de unas tristes aceitunas. Solo te sacan un paeritivo, en este caso un chupito de pure de verduras cuando te toman nota de lo q quieres comer, osea nos tomamos la caña a palo seco.
Para cenar pedimos dos entrantes: anchoas del catabrico que si es verdad estaban espectaculares 8 por racion 22€ y turron de chocolate con foie desastroso demasiado chocolate y poco foie vien parecia un postre de segundo tuvimos q pedir solomillo de ciervo ya q el solomillo de buey se les habia acabado imperdonable falta de prevision para el fin de semana de san valentin
Lo unico bueno a destacar es el servicio sobretodo del maitre con un amplio conocimiento de vinos que hace honor a su extensa carta de vinos, en mi opinion demasiado inflados los precios, pedimos un hipperia 34€
Tiene unos menus degustación que puede ser lo unico q te puede salir barato ya q van desde los 40 a 75, pero calro esta te ciñes a los entrantes y carnes que te quieren porner ellos
Lo unico bueno q me tome el gin tonic con london miller q lo preparan muy bien, pero vamos 170€ para una cena q en mi opinion no deberia haber pasado de los 100
DEMASIADO CARO PARA UN TOLEDO,NI EL RESTAURANTE DEL HILTON

Anoche estuvimos cenando en este restaurante recomendado por una amiga. Y el descubrimiento fue muy grato, llevan poco tiempo abiertos, me dijeron que desde Agosto, y sin duda creo que dará mucho que hablar en Toledo porque vamos mucho por allí, y casi todo es de corte muy clásico y tradicional (perdices, carcamusas, chuletones XXL, etc), es de agradecer una bocanada de aire fresco en esta bonita ciudad, sin necesidad de tener que desplazarnos a Madrid cada vez que queramos comer de manera distinta que de rancho en un merendero.

Están en el casco, muy cerca de Zocodover, el local es precioso, accedes por la planta de la coctelería, donde pisas sobre un cristal donde se ve la bodega y un aljibe. Bajas al restaurante, y las galerías abovedadas te hacen sentir en un ambiente muy acogedor y relajado.

Probamos uno de los menús degustación, tenían 3 distintos en función de los platos que lo componían, con maridaje de vinos. Y no nos dejó indiferente la deconstrucción de tortilla con cecina y trufa, las alcachofas con vieiras, la trucha marinada, el bacalao con sus callos a la manchega, y el rabo de toro, de postre una tarta tiramisú, cafés y un buen gin-tonic de London Nº3.

El servicio nos pareció muy atento y agradable, y el ambiente muy propicio para relajarte y disfrutar de una buena cena.

Nos comentaron que acababan de cambiar la carta(la de Verano por la de Otoño), una lástima no haber llegado a tiempo de probar la anterior.

Sin duda será un sitio en el que repitamos, y que recomiendo. Por poner alguna pega, al estar el local tan céntrico, tienes dificultades de aparcamiento, aunque por lo que he visto ahora en su web, tienen concertado un parking cerca del Alcázar.

Saludos veremeros.

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