Restaurante Larruskain

8
Datos de Larruskain
Precio Medio:
50 €
Valoración Media:
5.8 10
Servicio del vino:
4.9 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
4.9 10
Calidad-precio:
6.2 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 43,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


8 Opiniones de Larruskain

Es sorprendente que en Madrid haya gran cantidad de "asadores" tipo vasco y en cambio en Barcelona parece que esta oferta sea escasa.

Fui el pasado miércoles, cuando estaba por la zona. Sus especialidades son la sopa de rape y el rape a la brasa. Se trata de un restaurante familiar en el que al entrar, te encuentras una barbacoa de ensueño, la recepción y la cocina.

Y bajando al sótano a través de una escalera que no pasaría las normas mínimas de un permiso del siglo XXI y en la que casi tuve que agacharme de manera instintiva, por no tocar con la cabeza (y mi talla está por 1,77 ...), llegas a un comedor de dimensiones reducidas y que supongo que en días de mucha afluencia, debe ser bastante ruidoso.

Las especialidades son la sopa de rape y la cola de rape a la brasa. El "secreto" de este lugar, está en un excelente dominio de la brasa. Pedí de primero unos garbanzos con tripa de bacalao (resultó excelente) y de segundo un chuleton de buey, que estaba correcto y que hace dos o tres años me hubieran encantado, pero que hoy en día con la oferta de carne que ha surgido en BCN (Caldeni para citar un ejemplo) ya queda más diluido.

Deduje que el lugar tenía "su público" (sin entrar ahora en un estudio sociológico del público) y que es una buena opción si se busca eso.

Sin embargo quiero indicar (y lo haré en los post que publique a partir de ahora), algunos puntos que habría que mejorar, según mi criterio. Reitero que sólo se trata de puntos a mejorar.

A mejorar: En primer lugar habría que mejorar el servicio de vinos a copas. Los restaurantes se han de mentalizar de que hay gente que sí vamos al mediodía y trabajamos después, no podemos salir con la cabeza espesa. Y los vinos de hoy en día, se conservan bien si están bien tapados. No se puede ir de "lo único que tengo en copas, es un Rioja crianza que está bién ..."... Glups ... Rioja crianza .... "Y ezo que es???"..:).

Otro punto a mejorar, seria el hecho de ofrecer algún segundo de menor precio (todos están los 20 € aproximadamente). Por ejemplo en Cal Xim (con brasa espectacular también), tienen oferta de pie de cerdo a la brasa (si. .. ya sé que no es típico de los asadores) o de unas "galtas", que permiten variación y salir con mejor factura.

Los garbanzos, el chuleton de buey, la copa de vino, el agua y el café se aproximaron a los 45 €. Y la copa de vino fue imbebible (al menos para mí). Esto me hizo meditar al salir y decirme "a ver, por este precio en Caldeni, que está a 5 minutos, tengo comida superior, decoración del siglo actual, puedo tomar un vino correct y hasta me contestan en catalán, que es la lengua que uso en mi dia a dia .. . :) ".

Reitero que no hago crítica negativa del lugar. No me importaría volver. Solo son posibles "puntos a mejorar". Quiero aclarar también que no tengo ninguna relación con Caldeni. Es uno más en mi blog y solo lo cito por proximidad geográfica. Pero también podria comentar como opción comparativamente superior y no demasiado lejos: Can Josep, Cal Xim y Sibar...

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Efectivamente estamos ante un restaurante que hace honor a la especialidad que anuncia en su tarjeta de presentación, el rape a la brasa. Sin duda el mejor de sus platos, tanto por la calidad de su materia prima, como por su buen hacer en la parrilla (una vez allí nos comentaron que utilizan brasas de quebracho y no de encina, ya que arden mejor y le dan el mismo punto a carnes y pescados). Finalmente lo presentan acompañado con un sutil refrito.

Excelente el entrante de espárragos "cojonudos" de calibre extra-grueso, se deshacían en la boca, pero no hay más mérito que tener un buen proveedor y abrir la lata en cuestión.

Corto se quedó el chuletón, ya que para cuatro personas resultó claramente insuficiente, incluso para dos sería una ración justa, si bien tengo que decir que su sabor era bueno.

Volveré, cuando tenga ganas de volver a comer un buen rape.

No se parece demasiado a los tradicionales asadores vascos, al menos en su aspecto, ya que el local es muy básico y con una decoración bastante simple, y añadiría que si no fuera porque se come regularmente no es un lugar donde pasar demasiado tiempo ya que el restaurante se encuentra en una especie de sótano por donde no entra ni un rayito de luz ni existe una ventana.

Dicho lo cual, en este caso, lo importante son las viandas. Nos habían recomendado el rape asado y el chuletón. Eramos cuatro y además de unos excelente espárragos cojonudos, degustamos las dos recomendaciones. El rape a la parrilla nos pareció realmente bueno, sin duda, lo mejor de la cena. El chuletón, eso sí, no estaba a la altura. Nos pusieron una pieza que en cualquier caso podría pasar por un buen entrecot, pero no desde luego por un clásico chuletón. De todas maneras no hay queja al respecto de su sabor y tampoco de su punto. La guarnición bastante pobre: unos pimientos del piquillo (sin asar) más que vulgares y acompañados de unos champiñones con un chorretón de aceite de oliva. Sin duda una guarnición deficiente.

Acompañamos la cena con dos botellas de un Ribera del Duero, poco conocido, al menos para mi: Montecastro, un crianza del 2005 con 17 meses en barrica de roble. Acertamos en la elección al dejarnos llevar por la recomendación del dueño. Los postres tampoco nos quitaron el sueño, aunque el sorbete de mandarina rociado con vodka tenía su punto. En definitiva, un restaurante bien resuelto, aunque sin pasión, y donde el rape asado es la estrella.

A la entrada encuentras la parrilla, y ya te das cuenta de que la cosa promete.
Uno de los mejores rapes que he probado, realmente exquisito, en su punto exacto de cocción. (23€ p.p.)
De primero una ración de pimientos de Guernica, (10€) y una de chistorra, (8€) de postre dos de Leche frita, (6€), botella de cava Gabarró Isart (14€) y cafés.
Totalmente recomendable

Hace 10 años que acudimos por primera vez y desde entonces celebramos todos los cumpleaños, santos, aniversarios varios, etc... El trato que siempre nos han dispensado Silvia, Pedro y su mujer son inmejorables. Despues de tantos años hemos probado casi todos los platos y nunca nos cansamos de repetir. Como primeros platos el jamón y el foie es lo que mas nos gusta y el solomillo y el rape buenísimos. Postres, Goshua (interminable pero delicioso)y que decir del biscuit con chocolate caliente! Con mi marido hemos ido a muchos restaurantes, porque nos encanta, en muchos pagas el nombre, el gusto y las ganas, pero en LARRUSKAIN (aunque no es barato) se disfruta y se paga muy a gusto. Muchas felicidades Pedro y Silvia. Seguiremos siendo fieles y vendremos a comer o cenar por los siglos de los siglos.

Un restaurante que no destaca por nada en especial. El rape estaba bueno, pero no para un 10 como he leido en un comentario. De postre solicité queso de Idiazábal. Pues bien, la ración fué absolutamente rídicula. Soy de tierra de queso de Idiazábal, y jamás me han servido un ración tan lamentable. El resto, correcto, sin más.

Local rústico y acogedor, medio escondido en un pasaje del barrio de Sagrada Familia, pero con un atractivo y potencial excelentes. Cocina vasca e inmejorable, los pescados y carnes a la brasa son deliciosos, en especial el rape y el cochinillo. La carta de vinos, de proporción limitada, es equilibrada y bien cuidada, el servicio del vino es muy aceptable. Sin duda, un lugar para disfrutar de la buena mesa en un entorno agradable y familiar.

Rústico, típico y pequeño asador vasco. Buenas carnes y pescados a la parrila (excepcional el rape, un 10). La carta de vinos jurásica, básicamente riojas clásicos y riberas, con alguna excepción (Oda, Pétrea). El servicio del vino es de hostal de montaña y la cristalería de duralex. El precio del vino sí que es bueno (20 ó 30% más que en tienda), lástima de la carta. Un lugar donde se va a comer más que a beber. 40€ sin vino.

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