Restaurante El Gat Negre en Faura
  

Restaurante El Gat Negre

6
Datos de El Gat Negre
Precio Medio:
23 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.3 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
9.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 12,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes

Teléfono


6 Opiniones de El Gat Negre

Tras el pateo semanal (en esta ocasión subida al imponente Garbí) y tras ver los comentarios anteriores acudimos por 1ª vez a este restaurante. Optamos por el menú diario (11€) y tras las aceitunas pedimos:
De primero ensalada de escarola con avellanas, una mayonesa ligera y queso de cabra de Ronda pasado ligeramente por la plancha.
De segundo redondo de ternera con salsa de boletus. Bien provistos de pan, no dejamos ni gota en el plato.
Y de postre un extraordinario brownie, es decir, que además de sabrosísimo notabas los trocitos de nuez.
Los tres platos muy bien elaborados y en raciones más que suficientes.
Servicio atento, cercano y amable. Cambio de cubiertos tras cada plato. Habíamos reservado a las 3 y, puesto que el hombre propone pero la montaña dispone, pues llegamos a las 3 y media. Tras nuestras disculpas nos dijeron que sin problema e incluso nos preguntaron qué ruta habíamos hecho, etc.
Total 28 Euros. El precio incluye dos menús, una cerveza, una copa de vino blanco, dos de tinto y dos (excelentes) cafés. Para finalizar dos orujos cortesía de la casa.
Son muy de agradecer estos restaurantes que pelean por ofrecer un menú más trabajado, rico y a un precio ajustado.Nuestra más sincera enhorabuena por su labor.
Volveremos pronto a probar el menú degustación que tan bien ha descrito Fer B.

Comida de compañeros de trabajo. Buscábamos un lugar cercano para estar a las 15h sentados en la mesa y puesto que le teníamos ganas al local por los comentarios de los lugareños, allá que nos fuimos. Reserva previa.

Ubicado en la planta baja de una casa de pueblo, intenta combinar un aire rústico mediterráneo, con paredes en ladrillo desnudo y techos vistos con vigas de madera, con toques modernos como el mobiliario o alguna ilustración colgada. Buena iluminación natural pues el fondo es una gran cristalera que da a una terraza interior y en algunas zonas más oscuras se suplía con luz cálida indirecta.

Correcta separación de mesas, aunque si se llena como suele ser habitual, puede resultar algo ruidoso o así me pareció al principio de la comida. Vestidas con un bajo mantel de tela blanco sobre el que descansaba un mantel negro de papel de estos que tienen un cierto tacto de tejido. Sillas cómodas.

Tras sentarnos, pedimos unas cervezas como aperitivo (tercio de Amstel servido en vaso frío) y nos sacaron unas Aceitunas Aliñadas variadas y sabrosas, además de una Cuchara de Pollo con Pesto como detalle.

Dentro de las posibilidades a elegir, que en concreto eran dos tipos de menú o a la carta, optamos por el menú de 22 € consistente en 5 picadas al centro y un plato a elegir sobre dos.

Al centro a compartir:

Anchoas con Pesto de Tomate Deshidratado. Correcto tamaño de la anchoa, limpia, brillante y de definida textura con buen punto de salazón. Se combinaba con un pesto rojo muy conseguido y que competía por no ser un mero acompañante en el plato. Tres por comensal.

Buñuelos de Bacalao con Confitura de Aceitunas Negras. Crujiente cobertura con recuerdo de calabaza quizá, que dejaba paso a un cálido e intenso interior de pasta de bacalao. El socio del bocado era una fina confitura con intenso sabor que complementaba a la perfección. Dos por comensal.

Patatas Fondant con Allioli de Miel. Servido en un par de boles al centro venían estas pequeñas patatas con una gran ejecución. Doradas, brillantes, redondeadas, de costra gruesa y crujiente con un tierno corazón. Las cubría un allioli dulce que si bien no empalagaba, dada la proximidad del entrante previo con la confitura, podía generar la misma sensación final.

Saquito de Pasta Brick con Queso, Dátiles y Bacon. Fino envoltorio con cremoso interior dejando entrever y apreciar algún tropezón. Nada nuevo pero correcto, con un aire nuevamente de pastelito.

Ensalada César. Frescas y tiernas hojas de cogollos, con un parmesano que solicitaba ser el actor principal y los típicos tacos de pollo. Clásica versión que ayudó a limpiar las papilas.

Como plato principal, Pato Confitado envuelto en Pasta Filo. Presentado como dos rollitos o gruesos cigarros con la cobertura de pasta que albergaba al pato y que descansaban en un lecho de puré (adjunto foto). Buena carne, desmenuzada y tierna pero con presencia nuevamente de un dulzor que no dejaba apreciar más cualidades. Probablemente si hubiese conocido algo más sobre los entrantes me hubiera decantado por la Merluza que era el otro principal y que fue alabada.

Degustación de postres:

Crema de Queso y Coco. Buen resultado.
Semifrío Cremoso de Chocolate, Avellana y Caramelo. Dulzor a tope.
Pudín de Dátiles con Salsa Tofe. Templado con miga sabrosa que untado con la crema ligera de tofe resultó ser el postre de mi mayor agrado.

Cestas de panes variados: chapata blanco, pasas y nueces, pimentón, centeno y cereales… todos calentitos inicialmente y acertados en calidad y cantidad.

Bebimos agua y vino. Concretamente, Habla del Silencio 2010 D.O. V.T. Extremadura, Beryna 2009 D.O. Alicante y Embruix de Vall Llach 2006 D.O. Priorat.

Buen café tras el que tomamos unos GT de Ginself con Schweppes muy bien servidos.

Vajilla y cubertería de corte moderno. Copas Riedel. Cambio de plato y cubiertos previo a la ensalada y luego el montado desde cocina con el principal. Servicio correcto, amable y cercano, dándole al vino el trato que merece.

En conclusión, empresa creo que ya asentada, pues lleva tiempo funcionando y que se ha hecho con un hueco e identidad propia en la zona, por otro lado bastante huérfana de lo que ofertan que no es otra cosa que un menú completo y a precio muy competitivo en relación, con un producto correcto y bien manejado con aire resultón, dejando patentes gestos de profesionalidad tanto en cocina como en gestión y destilando transparencia. Una buena opción si te pilla en esta comarca.

El precio indicado es el del menú sin bebida y la RCP en función del mismo.

Durante años he asistido bien con mi familia o amigos a una excelente comida que siempre te sorprende en cuanto a aromas, presentación.
Sandra y el equipo que sirven, pendientes del dinamimismo del grupo en aras a establecer una cadencia que discurre como una melodía, desde el ofrecimiento de la carta hasta la finalización de la comida.
El ambiente sin humos o gases de cocina y con un muy buen ambiente que casi te permite hablar susurrando. En definitiva un encanto

Me gustaría recalcar la tremenda ilusión que transmiten los propietarios en este proyecto, que se refleja con un trato en la sala muy cercano y detallista.
El menú degustación es magnífico, además de variado y largo es muy equilibrado y para nada pesado.
Los vinos están a unos precios muy ajustados.

Si por mi fuera cambiaría a mantelería de tela, el lugar y la calidad lo requieren.

Volveré pronto sin duda.

Interesante propuesta en el municipio de Faura, bonito restaurante con agradable decoración, buena separación de mesas y correcta vajilla y cubertería, quizá vendría bien algo más de luz en las mesas. Servicio atento y trato familiar. La carta de vinos es corta pero de agradecer lo comedido en los precios. Tomamos un albariño correcto y seguimos con un Roda Reserva excelente. Disponen de un menú de degustación compuesto de seis platos y postre por el precio de 20 €. Destacaría de los platos el salmón con eneldo a la mostaza, la ensalada de codorniz ó la carrillera de ibérico. Postre interesante de degustación de distintos dulces acompañado de Px de invitación. Bien en general, sobre todo la relación calidad - precio y lo arriesgado de algunas propuestas como las patatas al alioli de miel ó el foie con careta de cerdo. Insisto, arriesgada e interesante propuesta. Espero volver.

En los últimos 20 días he ido a cenar con los amigos a este restaurante. Es nuevo, inaugurado en mayo pero llevado por un experimentado equipo, cuyo excelente cocinero ya ha pasado por importantes ciudades Europeas como son París y Londres.

La carta de vinos está equilibrada en cuanto a oferta si bien todavía no es muy extensa.

Pero lo más destacable es el dinamismo de la cocina. Además de poder pedir a la carta, se nos ofrece un menú degustación con la siguiente presentación: "Estos días estamos trabajando con estos productos ... y les ofrecemos ...", entonces nos recitan una secuencia de 5 o 6 platos más el postre por 20€. Como es obvio sin incluir la bebida, pues cada uno podemos pedir el vino que más nos guste. Lo increíble son los 20€ del menú degustación, pudiendo ir cada semana sin que se repita prácticamente ningún plato.

Conviene reservar con la suficiente antelación, como hicimos nosotros, pues según nos comentaron casi siempre están completos.

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