Restaurante La Manduca de Azagra en Madrid
  

Restaurante La Manduca de Azagra

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Datos de La Manduca de Azagra
Precio Medio:
68 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
5.7 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
7.3 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Chamberí
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Navarra
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono

Restaurante La Manduca de Azagra Milhojas con crema y merengue La Manduca de Azagra Merluza al horno La Manduca de Azagra en Madrid Rape a la parrilla Restaurante en Madrid Huevo frito con pimientos de cristal. Restaurante La Manduca de Azagra Alcachofas fritas La Manduca de Azagra Ensalada de tomates de verdad.

12 Opiniones de La Manduca de Azagra

Después de muchos años desde la primera visita a este restaurante que goza de justa fama, por sus propuestas basadas en las verduras que trae directamente de Azagra (Navarra), parecía que ya había llegado el momento de repetir visita.

Si a ello unimos el que le ha sido concedido por la Academia Navarra de Gastronomía el Premio Gastronomía 2015, pues había otro aliciente.

El local sigue tal como la recordaba, al menos en su decoración, no así en cuanto a la sala, mas personal y sobre todo, mucha mas clientela, hoy sus tres salas estaban completas, eso si, con la clase de clientela que recordaba, parece que este lugar es un reducto de cierto segmento de publico: buenas maneras, buen aspecto, edad medio alta, familiaridad y cercanía con la sala. Da la sensación de que gran parte de la clientela son asiduos del local.

Aun a pesar de no ser un cliente conocido por la sala, como dije son ya varios años sin pasar por aquí, el trato es amable, con cercanía y con sencillez. Por otra parte, un trato como es deseable en un establecimiento de esta categoría. Te hacen sentir muy cómodo.

Carta de vinos correcta en amplitud y variedad, con precios subiditos. En este capitulo nos hemos decantado por un clásico entre los clásicos: Terras Gauda. Es cierto que no me han sugerido ninguno, un fallo, como si ha sucedido con otras mesas cercanas.

Carta de comida, mas completa y variada en el epígrafe de verduras, con toda una panoplia de posibilidades, todas ellas apetecibles, todas con origen en los huertos de Azagra, de donde se suministran continuamente, pero con un nivel de precios alto. En cambio en los capítulos de carne y pescado, las propuestas son mas "normales".

Una vez decidida la comanda, comenzamos con los aperitivos compuestos de unas ricas aceitunas, una tibia y suave crema de verduras y una ensalada de tomate, pero tomate, tomate, por color y sabor pertenecen a la familia del tomate de verdad. Ese que tanto escasea últimamente en la capital.

-Alcachofas fritas, pequeñitas, tiernas, exteriormente crujientes, sin grasa sobrante, ... , deliciosas.

- Huevos fritos con pimientos de cristal. Llega emplatada por separado para dos personas. ¡Que huevos y que pimientos! Sabores de los de antes, espléndidos, las papilas gustativas comienzan a aplaudir como locas,..., yo casi formaría un menú completo con este tipo de pimientos, pero claro, no soy objetivo. Si hay que buscar un pero, este seria el precio, la ración completa cuesta 24,50€, y claro por muy bueno que sea el plato, y lo es sin ninguna duda, parece que el precio está desproporcionado. Por mucho trabajo que conlleve el cultivo, el asado y corte del pimiento y los dos huevos que componen la ración, el precio final es una pasada.

- Merluza al horno, con guarnición de verduras. Según me cuentan, un plato soso, insulso y sin ninguna gracia. Me limito a transcribir lo que me cuentan. A mi no me ha parecido tan negativo.

- Rape a la parrilla con guarnición de verduras. Importante trozo de rape, a mi juicio, bien parrillado, con su sabor justo, sin enmascarar con ninguna salsa y acompañado de unas verduras que solo saben a huerta, a campo, limpias de sabores ajenos. En mi opinión, buen plato, aunque aquí tampoco hay quorum.

Terminamos con una recomendación de postre, un Milhojas de crema y merengue, según nos cuentan es un postre que no suelen tener de continuo, por ello recomiendan, dada su bondad, aprovechar la circunstancia. No era el postre que traía en mi lista, pero no me siento defraudado, está impecable, textura, dulzura correcta, y como en todos sus platos, generosa ración.

Cafés con hielo y cigarrillos de Tolosa como petit four, ponen punto final a esta visita.

En resumen, es un sitio con una muy buena calidad de producto -unas espléndidas verduras-, aunque con propuestas desiguales, los segundos no están a la misma altura, pero y en mi modesta opinión, el nivel de precios es muy subido, con lo cual su RCP no está entre las mejores.

  • Milhojas con crema y merengue

  • Merluza al horno

  • Rape a la parrilla

  • Huevo frito con pimientos de cristal.

  • Alcachofas fritas

  • Ensalada de tomates de verdad.

Llega la maitre y te habla de cardo, borraja, alcachofas... y la ensaladilla rusa de su suegra.
Le pedimos todo, no es fácil encontrar esas verduras. La forma de elaboración, muy sencilla, como la de casa. Muy buena materia prima.
De segundo, varios pescados del día y carne. Todo de calidad y bien elaborado.
Carta de vinos amplia, buen servicio.
No lo conocía, pero sin duda repetiré. Merece la pena.
Alguien comenta que no se puede aparcar por la zona, pero está muy cerca del parking barceló, así que eso no es un problema.

Poco a añadir al comentario de Manu, más que redundar en algunos puntos y subrayar especialmente otros:

- Diseño más propio de un local de copas, algo frío y desangelado para mi gusto.
- Espectaculares las tiras de pimientos del cristal: bocatto di cardinale! Para mí lo mejor de los primeros.
- Menestra deliciosa con un caldito muy concentrado que recogía la esencia de toda la ribera navarra. También de nota y le sigue a la zaga a los pimientos.
- Buenos corazones de alcachofas. Correctos.
- El lomo de lubina me gustó más que el rape, que para mi gusto estaba algo seco, aunque en ambos casos el lecho de verduras que los escoltaba fue lo que más me encantó.
- Vino servido a la temperatura adecuada, lo cual no siempre es fácil.
- Servicio amable y atento.

Es evidente que la primavera pone en parrilla de salida a muchas verduras, pero solo restaurantes como éste son capaces de llevarlas a lo más alto del pódium.

Si cambiamos las mesas y las sillas de restaurante por una barra metálica y algunos taburetes y demás mobiliario propio de un local de copas, nadie jamás diría, que antes allí había un buen navarro que a unas elegante mesas, preparadas con mimo, servía las mejores verduras de la Ribera.

Quizás, a priori, a uno le pide el cuerpo, en ese ambiente de local frío y de diseño, más pedir un gin tónic que una menestra de verduras, pero he de decir que la menestra estaba de primera, y también los corazones de alcachofas, y de sobresaliente, los pimientos rojos de cristal, que sin duda fueron lo mejor de la noche, aunque todas las verduras que allí "circularon" estaban de lujo, tanto por su calidad como por la cocción. (Ah, se me olvidaba, la chistorra de aperitivo, esta especialmente rica!).

Tras acabar con las verduras, degustamos pescado a la parrilla, acompañado de una "camita" deliciosa de verduras variadas. Tanto el lomo de lubina como el tronco de rape, con una fina ajada, estaban a la altura, aunque he de decir que nos quedamos con las ganas de probar un chuletón troceado, que de reojo pude observar como se zampaban, con bastante devoción, en una mesa cercana. En fin, otra vez será!

Regamos la cena con un tinto navarro, Pago de Larrainzar (30 €), que acompañó perfectamente todos los platos.

En fin, cada vez agradezco más, que aparezcan restaurantes donde se mima y se trata con tanto cariño un producto, en muchas ocasiones denostado, como son las verduras, y en eso los navarros llevan la delantera al resto del País.

Buen restaurante de cocina navarra. Varios salones espaciosos, minimalista, iluminación tenue y con separación entre mesas como pocas veces se ve.
Servicio llevado a cabo por varias camareras jóvenes, con ganas de agradar y eficientes. La maitre mostrando interés en todo momento sobre la marcha de la velada.
Carta tradicional, sin riesgos, de la que sobresalen, sobre todo en esta temporada, muchas verduras, incluidas borrajas, cardo rojo y los primeros espárragos navarros. Como asador, también carnes y pescados a la parrilla.

Detalles como unas aceitunas y una cremita de verduras. Sin cestita de panes variados. El que ponen discreto.

Cena para cinco:

A compartir:

1 de croquetas de jamón: Buenas.
1 ración y media de corazones de alcachofas frescas fritas: Para mi excelentes.
1 ración y media de pimientos de cristal: Bastante buenos. Los elaboran ellos mismos, pelados y hechos en la parrilla.
1 de anchoas frescas rebozadas: Muy buenas, sin grasa excesiva.

Segundos:
1 solomillo de ternera a la parrilla: No muy alto pero en un punto perfecto
1 tronco de rape a la parrilla
1 de rabo de toro deshuesado: Muy buena pinta.
2 de corderico al chilindrón: Para mi no es de los mejores que he probado, pero estaba bueno. Mejor la salsa que la carne (pelín tiesecilla).

Postres:
2 de arroz con leche
1 de torrija caramelizada con helado de vainilla: Generosa ración con 2 torrijas de buen tamaño
1 de sopa de cereza amarena con helado de limón
1 de panchineta: Lo elaboran al momento. Me gustó tanto el hojaldre, muy fino, como la crema pastelera (fluida).

Invitaron a chupitos de pacharán (bueno).

Carta de vinos no muy amplia y centrada en Riberas, Riojas y Navarros. El resto de DOs casi testimonial. Muy floja en blancos. Precios rozando el x2. Pedimos dos de Artadi Viñas de Gaín 2007 (23€ + IVA) muy bien de temperatura la primera, aunque la segunda hubo que echar mano de cubitera. Copas Rona, aceptables. No están atentos a rellenar.

Precio total: 341.28€ (inc. IVA, pan y servicio a 2.70€, vino, 2 botellas de agua de 1l a 3.25€, 3 cervezas y 3 cafés).

Imposible aparcar por la zona a no ser que encontremos un Parking, está cerca del metro de Alonso Martínez.

Servicio atento toda la comida, mostraron interés en todo momento por como estaba todo. Muchas mesas con buena separación.

Carta de vinos interesante, había un Regajal por 19 euros que nos tomamos en copas decentes, a temperatura perfecta.

Probamos unas correctas croquetas de jamón, un revuelto de ajetes con boletus y foie, bien, y unas estupendas anchoas de santoña sobre pan con tomate. De aperitivo ofrecen unas ricas aceitunas y una normalita chistorra.

De segundos un atún, bien, unas buenas carrilleras de ternera, y rabo de todo deshuesado, bueno. De postres probamos una torrija con helado de vainilla espectacular y un sorbete. Ah, excelente el pacharán.

La verdad es que disfrutamos de una cena magnifica.Sobre todo si hacemos referencia a los primeros.Las verduras son impresionantes.Los segundos irregulares,al lado de un rabo de toro espectacular un Rape demasiado hecho e insipido.
La carta de vinos(sin añadas)correcta pero mejorable.Tomamos u Dalmau 2004,Un Chivite Blanco FB 2006(excelente) y un Alion 2006(demasiaso joven):Cristaleria correcta.
Los dueños del Restaurante encantadores.

Local amplio de moderna decoración pero con una cocina clásica donde predominan los productos de la huerta navarra que reciben diariamente (según nos cuenta el maitre). Nos centramos en estos productos y empezamos con aceitunas, piparras y chistorra frita. Seguimos con unas alcachofas realmente muy tiernas, una patata con huevo y foie y algo de verdura a la plancha. Todo ello bien servido con cambio de platos y cubiertos.
De segundo carnes y pescados a la brasa. Yo opté por el atún; ración abundante y fresco pero algo seco. De postre una buena selección de fruta aunque reconozco que la torrija que probé de otro comensal estaba realmente espectacular.
Carta de vino no muy amplia y de precios no muy cargados. Tomamos un blanco navarro envejecido en barrica (Nekeas) que cumplía para acompañar tanto hortalizas como pescados. El servicio consiste en abrir y dar a probar.
Buena selección de panes acompañada de un excelente aceite de arbequina.
Restaurante donde prima la calidad del producto con preparaciones sencillas. Lleno hasta la bandera (con "famoseo" incluido).

Cada vez que vengo acierto. Estuve el miércoles 1 de septiembre, justo el día de la reapertura tras las vacaciones de verano. Una vez más, sali encantado con la cocina sencilla, cuidada y exquisita.

De aperitivo, además de las aceitunas, nos sirvieron unas piparras (guindillas pequeñas) fritas exquisitas. De primero, compartimos unas alcachofas fresquísimas hervidas, una ensalada de tomate y bonito y un revuelto de ajetes, boletus y foie excepcional. De segundos pescados (rape y merluza) muy bien preparados. El postre tambien de calidad.

El vino fue el rioja propuesto de la casa (no recuerdo el nombre) que estaba muy bueno.

Sali encantado como siempre. La materia prima es excepcional y la preparan con cuidado, sin enmarascaramientos ni artificios.

Apuesta seguro

Quedamos tres parejas de amigos para cenar en madrid.Mis amigos,uno periodista,otro empresario,ambos asiduos consumidores de restaurantes.Nos apetecía cenar en un restaurante que se comiera bien,con una decoración actual,con buen ambiente pero informal,en el que nos trataran bien y después de una corta conversación todos coincidimos:cenamos en la Manduca de Azagra.
La Manduca es seguramente la mayor expresión en Madrid de la despensa verde de la ribera Navarra.Las verduras las traen todos los días de la huerta que posee el dueño Miguel Sola en el pueblo navarro de Azagra y claro,son inigualables.Pero,cuidado,aquí no solo se comen extraordinarias verduras,utilizan una excelente materia prima tanto en carnes como pescados.Si a todo eso le sumamos el excelente trato que ofrece la familia Sola,la decoración minimalista pero confortable obra de Patxi Mangado,unos precios comedidos y un servicio eficiente y cercano hacen de este restaurante un valor seguro.
Vayamos a la comida:empezamos con unas cervezas acompañadas por una buena chistorra de aperitivo.De entrantes,para compartir, los ya clásicos pimientos de cristal asados en parrilla de carbón,excelentes por cierto.Seguimos con seis medias raciones de cardo,con un sabor suave pero a la vez sabrosos para terminar con otras seis medias raciones de un espectacular revuelto de ajetes con foie,para mí el mejor entrante de la noche.
De segundos,la parte femenina de la mesa optó por los pescados,dos rapes a la parrilla y una merluza de pincho.Los dos a gran altura,aunque yo que los probé me quedo con el rape.
Nosotros,eligimos rabo de toro deshuesado con boletus.Plato bien presentado, muy convincente, tanto por el sabor de la carne y la combinación con el boletus.
De postres,para compartir, la clásica pantxineta,una excelente torrija caramelizada(para mi entre las tres mejores de Madrid) y unas bolitas de helado para desengrasar.
La carta de vinos sin ser muy amplia es correcta y además los precios son contenidos.Tomamos dos botellas de Vallegarcía cabernet-merlot que estaba a 30 E(por ejemplo en un famoso restaurante situado en un hotel de Pio XII, que no pasa por su mejor momento ,hace dos años me la cobraron a 46).
Terminamos con unos cafés,una copa de ron y tres gintonics de Citadelle bien servidos.Uno de mis amigos,aficionado a los puros,dio cuenta de uno de ellos.La cuenta 430 E.
Dos mínimos peros Sr.Sola:el servicio del vino,mejorable y alguna invitación en la cuenta ya que no era nuestra primera visita.Pero estos dos pequeños detalles no empañan una magnífica cena.
En resumen,precioso restaurante,con las mejores verduras Madrid,excelente materia prima y un trato muy amable.Volveremos sin duda.Además,no olviden,que el que es para mí el mas coherente crítico gastronómico nacional,D.Carlos Maribona,ha situado a la Manduca entre los 25 mejores restaurantes de Madrid,que siendo un asador navarro,tiene un merito increíble.

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