Restaurante Ausias March 47 en Alboraya
  

Restaurante Ausias March 47

10
Datos de Ausias March 47
Precio Medio:
32 €
Valoración Media:
7.7 10
Servicio del vino:
8.2 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche, lunes noche y martes noche

Teléfono

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10 Opiniones de Ausias March 47

Local en Alboraya con mesas en la acera bajo techo para los fumadores y un interior que tiene aspecto de mesón castellano con disposición de mesas en dos niveles en la sala, amplias, con buena separación y que se llenaron al completo; manteles y servilletas de tela, copas correctas con vajilla y cubiertos correctos. La cocina, a la vista, es amplia y con grandes espacios destacando los fuegos para paellas que es el punto fuerte de su cocina.

Una alargada bodega anuncia un interés por el vino por encima de la media; lamentablemente no ví la carta de vinos, ya que la visita se produce con motivo de unas jornadas de arroz y tradición y con menú degustación cerrado.

En su carta de comidas destaca la existencia de un menú de diario en laborable (salvo lunes cerrado) con un arroz del día (cambiable por carne o pescado según día) con un entrante y postre, más pan bebida y café por 15€. Fuimos a por ese arroz de la zona de la Horta Norte, especial, recuperado de una tradición antigua y que es poco comercial y casi ha desaparecido: la paella de feche de bou (hígado de toro).

Dos para comer con una entrada de un par de agradables vermuts Vittore (con destacada presencia de canela) traidos ya servidos desde cocina con rodaja de naranja, un agua grande de FuenteLiviana y una copa de tinto Bobal de San Juan magnum 2015 (la alternativa de blanco no conseguí ver la etiqueta) bien servidos en mesa pero sin presentar ni tampoco el más mínimo comentario.

El menú especial:

. coca con calçots y salsa romescu: bien horneada, poco calçot y algo sobrado de romescu. Bien.

. alcachofa  cortada a la brasa con un poco de aceite y sal, sobre una base de brandada de bacalao: perfecto el punto de alcachofa.

. paella de feche de bou: no solo feche (hígado) sino que incluye otras casquerías del toro (o vaca) hecha con garbanzos y con escarola (endivias en hojas) con la misión de desengrasar el caldo. Salió algo más caldosa de lo esperado, bien de ración, buen sabor (es una especialidad muy contundente), buen punto de cocción del arroz, buena cantidad de tropezones. Servida la paella en la mesa para compartir al centro. Un plato que hay que conocer por los atrevidos.

. pannacotta de horchata con cacao y chufa: servida en vaso; le falta intensidad de presencia de los elementos diferenciadores: horchata y chufa. Mejorable la buena idea.

El servicio en sala muy eficaz y profesional. No tomamos cafés ni hubo otros extras.

 

Atraido por las opiniones de otros tertulianos del llantar, finalmente decidimos otear las virtudes del mismo.

La carta, nada que objetar si uno admite el clasicisimo como forma de vida en esta forma de entender la cocina.

Vista la misma, fuimos a no desentonar:

Ensaladilla Rusa.
Gambas al Ajillo.
Chuletas de cordero lechal.
Culant de Chocolate maridado con PX viejo.

La ausencia de "cocina de autor" la regamos con un Priorato (recomendación de la casa).

Veredicto: ensaladilla (mínima ración), gambas al ajillo (correctas), chuletas (sospechosas de excesiva permanencia en cámara frigorífica).

El precio 39€ por persona con vino y café; un poco elevado para la simple corrección.

Nota: sirvieron a nuestro alrededor 3 tipos de arroces en paella, y todos padecían de unos buenos minutos de falta de cocción: melosos en paella.

Fui a parar a este restaurante invitado, para celebrar un acontecimiento, por tanto no dispongo de valoración de precios.
El género superior, la manera de tratarlo excelente, el servicio eficaz al 100% a la par que discreto.El ambiente tranquilo y acogedor
El dueño, Sr. Cardona, afable y con ansia de agradar, ante un comentario que hice en cuanto a que un cliente se habia quejado de que las raciones de arroz se quedaban cortas me dijo "a ver si usted opina lo mismo" y puesto que como plato principal teníamos un arroz meloso con marisco puedo afirmar que la racion fue más que generosa, de hecho pudimos repetir los más tragaldabas.
el vino era "Malvarrosa" un rosado muy agradable de tomar y muy peligroso, porque entraba demasiado bien.

Os lo recomiendo, relación precio calidad muy bueno, excelentes arroces, gran bodega y trato profesional, probad entre otros el arroz con conejo y setas EXPECTACULAR.
Restaurante de gran calidad a muy buen precio, felicidades familia.

Mi opinión es muy objetiva porque vivo y trabajo en ésta calle.
Muy buen género, excelente bodega, buen trato, y precio calidad más que aceptable.
Aconsejo cualquier arroz de marisco, foie casero, anchoas caseras, entrecote/solomillos, pescados frescos , montaditos propios y dejarse aconsejar por sumellier en vinos ( Javi).
La mejor mesa, en planta inferior junto a bodega.

Que suerte la nuestra el día que decidimos cruzar la puerta de este restaurante.
Casi desde el primer día nos trataron como de la familia y ellos ya saben que es el único en el que solemos repetir.
Tienen un gran secreto y es que hacen un equipo impresionante. Empezando por Paco, que nos atiende a las mil maravillas.Javi que siempre nos deleita con algún caldo excelente y alguna anecdota sobre el mundo de los vinos, al igual que nos hace el servicio de vinos como nunca me lo han servido.
Siguiendo por su mami, que hace unas natillas con coca que te quieres morir y finalizando por el que menos se deja ver, que es Ignacio. Este chico es un maestro en los fogones y en la última ocasión consiguió que nos levantasenos de la mesa para felicitar al artífice de una kokotxas al pil-pil que eran grandiosas.
Tienen un género buenísimo y además saben como tratarlo, cocinarlo y servirlo. Son todos unos profesionales y nos deleitan cada vez que vamos.
Seguramente mejorarían la estética del local con más luz y paredes y mobiliario menos oscuro, pero seguro que no podrían mejorar más en el resto.
Gracias equipo, sabeis que teneis nuestras estrellas michelín.

Muyyyyyyyyy recomnedableeeeeeeeeeeeeeee.

Descubrimos este entrañable lugar precismente por verema y quedamos prendados de su exquisita cocina desde el primer día.

Alta calidad en la materia prima ,excelente mano la de Ignacio en la cocina y mejor trato de nuestro Paco y Javi que nos deleita con una sorpresa en cada copa.

El ritual de servirnos el vino no nos lo han hecho ni en Rtes con estrella Michelin.

Y los sabores embriagadores son para dejarse llevar y disfrutar cada vez de alguna recomendación.

Lo mejor las actividades gastronomicas de catas,cenas tematicas...que a un MUY BUEN precio te permiten degustar grandes comidas o cenas.

Tienen un menú de medio dia con "Arrocito de la mami" y uno de noche que es pa morirse y todo fenomenal de precio.

En este lugar han conseguido sorprendernos ya 7 veces, lo tenemos cerca de casa y nos encanta ir.
Es como estar en familia.

Le vendría bien mayor iluminación y bajar los tonos de la decoración en madera.Todo se andará

Un local con decoración rústica y muy acogedor con una bodega en la entrada.Comimos una exquisita paella de arros amb guatles,unas tostas con foie casero y un plato de chipirones con habitas que estaba delicioso.De postre brownie y tarta de queso, no se cual de los dos estaba mejor.Producto de buena calidad y buena cocina.Los camareros muy amables y un servicio elemplar. Os recomiendo a todos que vayais a visitarlo.

Es la segunda vez que voy a este restaurante de Alboraya y en ambas ocasiones he comido bien. El local está decorado con un estilo más bien rústico, alejado de modas y tendencias actuales. Ayer acudimos varios compañeros de trabajo y compartimos tres entrantes: croquetas de jamón, pulpo a feira y chipirones con habitas (deliciosos aunque quizá le sobrara algo de pimentón al pulpo). De principales cayeron un quilo de chuletón a la piedra entre tres, además de unas costillas de cordero y un carpaccio de ternera con una mousse fría de foie. Todo correcto. De postre pedimos unas natillas (¡ojo! son ración doble, que a nadie se le ocurra pedirlas para uno solo), una deliciosa tarta de naranja y otra de calabza algo menos sápida. El vino fue un Pittacum, del Bierzo, que gustó a todos. Servido correctamente pero sin alardes. Copas pasables, pero no apropiadas para algunos de los grandes vinos que tienen en su fenomenal bodega. Entre semana disponen de un plato del día. Salimos a 31 euros por cabeza, lo cual, en Valencia, no está mal.
La mejor opción para comer bien en Alboraya.

Hemos visitado este restaurante desde su reapertura con distinta gerencia en varias ocasiones, y en todas salimos satisfechos con la comida, el servicio y los buenos caldos, de los que poseen una cuidada y extensa vitrina-exposición a la entrada.
De la comida, destacar los arroces caldosos-melosos con coliflor,ajos tiernos y bacalao; otro de chipirones, otro de bogavante. En cuanto a pescado destacar entre otros la cazuela de bacalao con alemjas y de la carne, el magret de pato con salsa cazadora.
Cortos los postres, destacando las natillas de la casa sobre los demás.

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