Restaurante Les Magnòlies en Arbúcies

Restaurante Les Magnòlies

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Datos de Les Magnòlies
Precio Medio:
65 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
7.6 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
6.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


5 Opiniones de Les Magnòlies

De camino a nuestro destino, para pasar un largo fin de semana en la Cataluña Central, decidimos pararnos a comer en Arbucies, un bonito pueblo de la comarca de La Selva en Girona, al lado del Parque Natural del Montseny y de las Guilleries.

Habíamos reservado mesa un jueves al mediodía en el restaurante Les Magnolies, ubicado en una bonita torre de estilo noucentista catalán y del que guardábamos un buen recuerdo de nuestra visita en el año 2009.

Desde nuestra precedente visita, ha experimentado muchos e importantes cambios, tanto desde un punto de vista decorativo como gastronómico.

La decoración es minimalista, el comedor es muy acogedor, bien decorado, elegante y muy luminoso. En realidad hay dos comedores, uno pequeño, justo a la entrada del restaurante, con una barra de bar al fondo y otro algo mas grande, en el que estuvimos instalados, en la sala principal. En este, deben haber unas 10 mesas, bien vestidas y bien separadas las unas de las otras, con buena vajilla, cubertería y buenas copas Riedel. El servicio de sala es bueno, amable y profesional. El servicio de vino es bueno.

El restaurante fue fundado en los años 80 por Isidre Fradera, director de sala y sumiller, que el día de nuestra visita no estuvo presente y por Roser Gumà, su esposa, que en nuestra precedente visita, estaba al frente de los fogones y en esta ocasión lo estuvo de la sala y que pasó el timón, creo que fué en el año 2010, al chef argentino Victor Trochi, quien en el año 2012 obtuvo una primera estrella Michelin para el restaurante.
Este cocinero trabajó en las cocinas de Martin Berasategui y Ferran Adria y en el año 2009 consiguió su primera estrella Michelin en el restaurante Skina de Marbella. En el año 2010 obtuvo el tercer premio del mejor cocinero del año y también el premio (desconozco el año) al mejor postre de l'Espai Sucre con su granizado de gin tonic. En el 2014 ganó el concurso de tapas creativas de Madrid Fusión.

Teníamos tres opciones, carta, menú degustación y menú de mercado. Nos decidimos por este último.

Comenzamos con un coctel de bienvenida y unos snacks :

Foie con Nutella, Calçots con romesco y Hoja de consuelda con gamba Excelente presentación, técnica y sabor.

Seguimos con :

Erizo de mar con butifarra y trompetas de la muerte El sabor de la butifarra, por cierto muy bueno, ocultaba el del erizo, lástima.

Royale de azafrán, bogavante con crema de castañas y chocolate blanco Presentado en un frasco cerrado en cuya tapa estaba el nombre del restaurante. Muy sápido. Buena elaboración.

Cigala con fideos y caldo de lima Excelente plato, uno de mis preferidos.

Pulpo con crema de calabaza y remolacha No acabó de convencernos a ninguno de los dos. El pulpo estaba en su punto, pero la crema de remolacha y la calabaza no acababa de cuadrar el circulo, pero para gustos colores.

Papillote de setas con huevo de corral y cerdo ibérico Excelente, el mío, porqué en el de MC el huevo, estrella del plato y catalizador de su esencia, estaba casi duro... Me parece que algo así no es digno de un restaurante estrellado.

Bacalao con chorizo y judías del ganxet Muy logrado, excelente guiso, se me hizo corto. Pienso que es la primera vez que pruebo el bacalao con una salsa chorizera, pero no será seguramente la última, si encuentro una de la misma calidad.

Ciervo con quínoa y salicornia Excelente presentación y producto, pero la cocción no estuvo a la altura. No se puede servir una buena carne de caza, demasiado hecha... al menos deberían habernos preguntado como la queríamos... Otra cosa que no me parece a la altura.

Postres del día Bueno y refrescante.

El pan que nos sirvieron era de elaboración propia. Nos presentaron dos variedades : tradicional y de butifarra, muy buenos ambos, sobre todo a mi me encantó el de butifarra del que repetí varias veces.

Acompañamos la comida con una botella grande de agua Font Vella y una botella de vino blanco crianza Formiga de seda DOQ Priorat 2013 Clos Galena, variedades de uva, Garnatxa blanca ( 80%) y Viognier (20%). Una parte del vino fermenta en depósito donde hace una crianza sobre lías y otra parte fermente y envejece en barricas de roble francés durante 5 meses. Me pareció equilibrado, fresco, elegante y muy largo en boca. Acompañó perfectamente la comida.

Finalizamos con dos buenos cafés y unos excelentes petits fours

La cuenta ascendió a 73 €/persona, RCP correcta. En general la cocina me pareció equilibrada y de calidad, sofisticada y con gran imaginación en su presentación, pero he salido un poco desconcertado por la falta de homogeneidad en la calidad de los diferentes platos, algunos excelentes y otros no tanto..., al menos no al nivel que se puede esperar de un estrellado. El chef vino a conversar un momento con nosotros durante la comida y al transmitirle la problemática de ciertos platos, nos dijo que hubiéramos tenido que hacérsela llegar en el momento del servicio, tal vez, pero... habíamos ido para degustar una buena cocina.

  • Postres del día

  • Ciervo con quínoa y salicornia

  • Bacalao con chorizo y judías del ganxet

  • Papillote de setas con huevo de corral y cerdo ibérico

  • Cigala con fideos y caldo de lima

  • Erizo de mar con butifarra y trompetas de la muerte

Como estábamos visitando la zona, reservamos para visitar este restaurante por las buenas referencias leídas.
Local con comedor no excesivamente grande pero con suficiente espacio para permitir una buena separación de mesas. Mesas bien vestidas, platos y copas adecuadas.
Nos decidimos por el menú de mercado (existe otro degustación más largo y carta).
Empezamos con los entrantes.
Brioche hecho en casa, con un aceite infusionado en cítricos aparte. A pesar de lo rico del brioche, aquí resaltó el aceite, que nos encanta. El punto cítrico enriquecía su sabor.
Arepita, que consiste en una mini torta de maíz acompañada con aguacate, tomate, mozzarella, guacamole y rabo de buey. Buena combinación de sabores. Gustoso.
Cucurucho de albahaca con panceta ahumada, quizás de excesiva suavidad sápida lo que dificultó encontrar los productos indicados. Correcto.
Cóctel Margarita presentado en forma de dado solidificado, acompañado de anguila ahumada y berberecho. Diferente y bueno a la vez.
Pulpo con patatas, buena textura del pulpo con dados y una chip de patata violeta. Rico, sobre todo el pulpo.
Ensalada de lentejas, bacalao, foie con virutas de chocolate y helado de cebolla. Otra estrella de la velada, con una combinación deliciosa de sabores y texturas que nos encantó.
Gyoza de cola de buey y salsa de guiso. Correcto.
Pescado de lonja y chutney de la huerta. No recuerdo el nombre, buen punto de cocción, meloso y suave sabor.
Pluma de cerdo ibérico con berenjena y trinchado. Para mi, el mejor de todos los platos. Carne sabrosa y acompañada con una reducción de rabo de buey que estaba para chuparse los dedos (ahora me doy cuenta de que el rabo de buey se repite en varias ocasiones, aunque estaba tan bueno...).
Todo esto acompañado de un cava Recadero gran reserva 2008, que acompañó perfectamente a todo el menú. Decir que la carta de vinos es amplísima y aunque no pude repasarla en su totalidad porque me entretuve en la elección del cava, tienen una gran variedad a referencias con unos precios que me parecieron de lo más ajustados. 23,40 € por este cava diría que lo es.
Tanto el cava como el agua se colocaron aparte, sirviéndolo en todo momento el personal de sala, de forma eficiente. Vamos, sin tener que estar pendiente del relleno de copas. Botella presentada a la mesa antes del descorche.
Ofrecen diferentes tipos de pan de elaboración propia, de aceite, de oliva, de morcilla, de coca y no recuerdo si alguno mas. Para el deleite de los paneros.
Acabamos con los postres del día y me vais a perdonar, pero aquí no me quede con la copla, estábamos repasando lo bien que estábamos comiendo y no estuve al caso de la explicación. Si puedo decir que combinaba diferentes texturas, helado, espuma, crujiente de frutos secos,....un buen remate, satisfactorio también.
Finalmente, con los cafés, el chef vino a la mesa trayendo un surtido de petits fours y preguntarnos por como había ido la comida.
¡Que bien sientan estos homenajes!

sabado noche ,pedimos como siempre alla donde voy y ademas lo habia visto por la pagina web el menu degustacion y el primer reves,nos dicen que este fin de semana lo cambiaban por uno de otoño ,y solo este finde porque era año de pocas setas y no daba para mas ,estabamos alli y dije que vale,no se como hubiese salido el otro pero el que nos ofrecieron todo a base de setas,higos,castañas etc estuvo a un nivel, el servicio a la misma altura y cuando salio el chef a preguntar como habia ido solo me pude quejar del postre que era muy dulce y un poco empalagoso,cosa que me dio la razon,y para el domingo lo modificaba.

pd no nos quedamos con hambre como mi amigo Jeronimo cosa que el le paso por tacaño y escojer el menu corto
no puedo poner lo que comi porque me deje el menu sobre la mesa

En una elegante casa “novecentista” de Arbucies, en pleno Parque Natural del Montseny, se encuentra el restaurante Les Magnolies.

Hacía años que no lo visitábamos y guardábamos muy buen recuerdo, así que aprovechando la reciente estrella que la guía roja le ha otorgado, hemos decidido hacerle una visita.

Decoración sobria y elegante acorde con la casa, por lo poco que hemos visto, ya que nos han situado en una pequeña sala a la entrada, acompañados de una mesa familiar con niño incluido, a pesar de tener sitio en el comedor principal.

Mesas bien vestidas con cristalería, cubertería y vajilla adecuadas a su nivel.

Después de hojear la carta, nos hemos decidido por el menú de Mercat anunciado en su web a 36 euros, y por el que al repasar ahora la factura vemos que por alguna extraña regla de tres, nos han cobrado 39 euros, menú compuesto por:


  • 2 tapas del día, como no confiaba en mi memoria, pedí a la camarera si me podía apuntar lo que habíamos comido, y lo que me dio fue una copia del menú, así que…… 2 tapas del día.

  • Brioix hecho en casa, exquisito.

  • Papillote de setas y butifarra, espectacular, tanto el sabor, como la textura y presentación.

  • Suquet de pescado de la lonja de Blanes, Un plato divertido y muy bueno, aunque a las patatas les faltara un poco de cocción.

  • La Carne que asamos hoy, eso es lo que pone la carta, y cómo yo no me acuerdo, lo dejamos así. Minúscula ración pero, eso sí estaba muy buena.
  • Y un postre denominado, ”Final Dulce”, a base de chocolate.

  • Vinos:
  • Al pedir la carta de vinos nos comentan que no la tenían por un problema con la imprenta, ¿¿¿eing???
  • Nos han ofrecido una copa de cava como aperitivo y hemos aceptado una, que efectivamente figura en la factura como, 1 copa de cava rosado a 4,50€, creo recordar que ni tan solo era rosado, en fin….
  • Un Recaredo Brut a 23,40€.

  • 2 Cafés, 1,90€ c/u.
  • En resumen unos platos brillantemente ejecutados, excelentes tanto en presentación como en sabor, pero….. exiguos. EMHO son platos adecuados para un menú degustación largo, no para un menú corto, es la primera vez que en un restaurante tanto mi esposa como yo salimos con hambre, de hecho a las siete de la tarde ya estábamos cenando.

    El servicio de vino no lo considero adecuado para un estrellado, aparte de la anécdota de la carta, y viendo que los de la mesa familiar se tenían que levantar para servirse el vino, pedí a la camarera que nos dejara la botella a nuestro lado y que no se preocupara que ya nos serviríamos nosotros.

    Muy buen ritmo entre platos y un personal voluntarioso, pero que no llega a la talla de un estrellado, ignoro si en el comedor principal que supongo atiende el propietario, la cosa es diferente.

    En resumen, los inspectores de la guía roja están a régimen, y en mi humilde opinión, muchos aspectos tendrán que mejorar si quieren que su estrella siga brillando, detalles como publicitar un menú a 36€ y cobrarlo a 39€, no son corrientes en un estrellado.

    • La Carne que asamos hoy

    • Suquet de pescado de la lonja de Blanes

    • Papillote de setas y butifarra

    Era mi tercera o cuarta visita a este agradable restaurante, y sigue en una línea excelente. Servicio muy atento, simpático y profesional. Copas y vasos Riedel. Carta muy correcta, tanto en comidas, como en postres, como en vinos. Panecillos de varias clases. Nos sirvieron unos pequeños aperitivos muy acertados. Comimos unos espárragos con bogavante y salsa bearnesa, unas vieiras con aguacate y "marialluisa", el rabo de buey y un lomo de bacalao con pulpo, todo con una presentación magnífica, cocciones adecuadas y unas combinaciones de sabores excelentes, sorprendentes, que nos encantaron. Buenísimas. Los postres, igualmente excelentes, puedes maridarlos con los vinos que te proponen, o no, claro. El café acompañado por unos petit fours en los que sorprendían unas cerezas (muy buenas, pero quizá no muy adecuadas para el café), y el azúcar de sobrecito, que es algo que deberían mejorar. Como vino tomamos un "Serrat de Monsoriu Vinya Els Tons", un excelente vino de la zona (Montseny) que ya conocíamos, y maridó muy correctamente.

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