Restaurante Casa Sevilla en Almería

Restaurante Casa Sevilla

8
Datos de Casa Sevilla
Precio Medio:
51 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
7.4 10
Comida:
6.8 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
6.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo y lunes noche y del 1-15 agosto

Teléfono


8 Opiniones de Casa Sevilla

Casi siempre habíamos acabado satisfechos de las visitas a Casa Sevilla, pero esta vez no fue así.

Visita en semana santa de 2013, creo que el miércoles 27. El restaurante lleno hasta la bandera, la vinoteca de las tapas, la terraza y el restaurante de dentro.

Comimos en el salón que está junto a la bodega, muy bonita sala.
Compartimos unos tomates raf con anchoas que fue lo mejor de la comida, muy buenos. Después un pulpo a la brasa que se les volvió a quemar: sirven la pata entera del pulpo, en lugar de cortarlo y hacer en la brasa los trozos sueltos, ahí está el problema pienso yo.

En principal problema vino con los segundos: dos magret de pato y una paletilla de cabrito al horno. La paletilla de un tamaño ridículo y con un sabor sin pena ni gloria, muy tostada. Los magret los prepararon haciendo un pastel de puré de patata, foie y trozos de pato: dudo que hubiera una pata entera entre los dos platos, además a uno de los comensales no les gustaba el foie.

La camarera que nos atendió se dió cuenta y ofreció cambiar el plato, pedimos una de las tapas, un carpaccio de setas que si estaba bueno. Creo que han reducido la cantidad de tapas, antes tenían más cosas.

El servicio correcto. Tomamos un syrah de Crsitina Calvache, a la temperatura adecuada y en copas decentes, el vino si nos gustó.

Creo que la calidad ha pegado un bajón considerable, pero el precio se ha mantenido, no puedo decir que no volveré seguro pero dejaré pasar bastante tiempo a ver que pasa.

Local muy céntrico, entre el Paseo de Almería y la Avda de Federico garcía Lorca. En los bajos de un Centro Comercial se sitúa este histórico restaurante, con fachada de taberna andaluza. Puedes tomar tapas y raciones tanto en las mesas de fuera como junto a la barra. Nosotros decidimos pasar al restaurante propiamente dicho, con salón con unas 8 mesas bien separadas y bien vestidas. Ambiente cálido cpn paredes de color teja entre taberna andaluza y mesón castellano. También disponen de algún salón privado bajando unas escaleras, desde donde se puede ver una preciosa bodega tras unas rejas.

Servicio por parte de una única camarera-maitre, atenta y eficiente.

Carta muy extensa basada en productos de mercado de la región. En general buena materia prima. Muchas opciones entre los entrantes, pescaditos, jamón de jabugo, berenjenas fritas con miel, etc. Además había un apartado para mini-degustaciones de algunos platos a precios muy razonables.

Servicio de pan con un magnífico aceite de picual del Desierto de Tabernas.

Comida para tres:

- 1/2 de esturión de Río Frío templado: Láminas de esturión regado con un pelín de aceite y unas huevas de trucha. No lo habíamos probado anteriormente y nos gustó.

- 1 de canelones de boletus y gambas: Aceptable, aunque recurrieron a verduritas en sustitución de los boletus.

- 2 de huevos pochados con patatas panadera y foie: Sencillo pero gustoso plato que no falló.

- 3 de rissotto con gamba de Garrucha: Flojo. Un arroz en su punto y con hebras de azafrán visibles pero que no sabía a nada, pese a los trocitos de bacalao que llevaba. Afortunadamente, la gamba, de buen tamaño, si estaba buena.

Segundos:

- 1 entrecot de buey: Bien pero no para echar cohetes, presentado con fritada de verduritas.

- 1 de chuletitas de cabrito: Ración bastante justa pero buenas, presentados con la misma guarnición.

- 1 rape con salsa de erizos: Aquí debí preguntar primero, dado que los pescados solo me gustan con preparaciones muy sencillas (plancha o la horno pero siempre sin camuflajes). Se presentó un medallón no muy alto de rape literalmente oculto por una salsa muy cremosa y pesada con fuerte sabor a nata o mantequilla. Tampoco entendí muy bien que entre la salsa hubiera habitas baby y trigueros. ¿Dónde se queda lo de los erizos?. Ciertamente no me gustó nada.

Postres:

- 2 de tocino de cielo con crema de queso: Tres trozos ridículos de tocinillo, sin la textura adecuada y sin sabor. Mejor la crema.

La carta de vinos es muy generosa en tintos, no tanto en blancos. Se nota que hay alguien con ganas reuniendo vinos muy actuales para todos los gustos y bolsillos (creo que estaban prácticamente todos los top españoles), incluyendo algunos vinos internacionales de prestigio. Precios x 1.5. Pedimos Náiades 2006 (26€ inc. IVA) servido bien de temperatura en copas anónimas solo aceptables(desgraciadamente el vino llegó muy evolucionado aunque sin llegar a estar en mal estado; no me gustó pues no quedaba ni rastro de fruta). Esa tarde no había sumiller.

Nos invitaron a chupito a la sobremesa.

Precio total: 156.40€ (inc. vino, pan y servicio a 1.80€, una cerveza, un refresco y una botella de agua de 1l a 3.00e).

Nota: Salimos de este restaurante un tanto decepcionados, como si estuviera todavía a medio gas tras sus vacaciones de agosto.

Pues hemos vuelto, y de nuevo bastante bien. Siempre comemos en el restaurante de dentro por las altas temperaturas, pero ya me va apeteciendo tomar unas tapas en la vinoteca o en la terraza.

Un plato de jamón de bellota maravilloso y tres tapas de entrantes: el risotto con un carabinero, muy bueno, el canelón de boletus y gambas, bien, y unos estupendos huevos rotos con foie.

De segundos, y buen solomillo de buey, una estupenda hamburguesa ibérica, y un confit de pato con ciruelas y dàtiles, estupendo.

De postre probamos el coulant de chocolate y unos cafès.
Bebimos el rosé de Recaredo y otro estupendo San Román 2004.

Gran comida.

Nueva visita, semana santa de 2011.

Nos tomamos tres tapas dobles de entrantes: unos buenos huevos rotos con foie y boletus, el canelón relleno de gamba y el risotto, muy bueno este último.

De segundos un bacalao a la almeriense, muy bien, y dos estupendos solomillos al foie con salsa de setas.

Además de unas cervezas nos bebimos un extraordinario San Román del 2004, decantado. Muy bueno, está en un momento muy interesante este vino.

Postres: una prescindible torrija y un helado.
Descubrí en la última página de postres una lista con unas 10-15 ginebras para preparar Gin-tonics, así que no tuve más remedio (porque no conducía) de probar un buen Hendrikks.

Como decía el Terminator, Volveré.

Volvimos y no nos decepcionó. En época de ferias, lleno hasta reventar, la terraza en la entrada de la vinoteca llena de mesas, comimos en el restaurante.

De entrantes 4 tapas elaboradas: el canelón de boletus y langostinos, tosta de foie y cebolla caramelizado, berenjenas con queso de cabra y el creppe de confit de pato. Muy bien los cuatro la verdad. De segundos un estupendo chuletón gallego y una rica hamburguesa de buey. Compartimos un tiramisú de postre.

La carta de tintos me pareció bastante extensa. Elegimos un Manuel Manzaneque nuestra selección, del 2002, servicio a temperatura correcta.

El servicio, a pesar de la cantidad de trabajo, trató de atendernos bien. Seguramente volveremos.

Cena en este buen restaurante de Almeria, donde lo primero que sorprende es la variante de zonas donde puedes cenar, esta la terraza exterior, un poco mas informal y mas bullicioso, la vinoteca, tipo taberna y con una carta mas enfocada a las tapas y el restaurante de casa sevilla que al final es donde cenamos nosotros, ya que es mas tranquilo y comodo.
Este tiene una decoracion clasica que junto a los colores elegidos el resultado es de dudoso gusto, pero desde luego comodo es, con una temperatura perfecta para los meses de verano, unas mesas muy amplias y una vajilla, cuberteria y cristaleria correcta.
Tambien tiene una orgullosa bodega climatizada muy bonita, y dicho sea de paso la carta de vino es como un estuche de enciclopedia, con tres carpesanos diferente, blancos, tintos y espumosos junto con los dulces, la carta en general esta bastante nutrida, pero para mi gusto esta confeccionada a tiro hecho, con vinos de renombre y pocas apuestas, aun asi buena carta.
Pedimos para cenar, unas croquetas de gamba y rape muy ricas, con un toque casero muy logrado, una racion de foie acomapanadas de unas galletas de parmesano y tostadas de pan con pasas tambien de gran calidad, a continuacion una de jamon de bellota cortado a mano y de una calidad excepcional.
Como platos principales mi mujer pidio una paletilla de cordero asada al horno, que le supo a gloria y yo un pescado de la zona, pampano acompañado de verdura, aunque no estaba malo note que era demasiado graso para mi gusto.
De bebencia una botella de agua, y para mi solito una botella de M.Chapoutier L'ermite 2002 blanc, que estuvo de maravilla y fue a mas a lo largo de la noche, una delicia.
De postre crema de piña con helado de coco y laminas de chocolate para compartir, buenisimo.

El resultado general fue muy bueno, totalmente recomendable.

Precio sin vino.

En un foro que abrí hace algún tiempo me recomendaron la visita al esablecimiento, y debo decir que fue todo un acierto.

Está ubicado en en centro de Almería, al lado de un parking público (las calles de alrededor no suelen ser de aparcamiento fácil). Está en una especie de callejón, con mesas en la terraza: a un lado el restaurante y en frente la vinoteca. Supongo que en la vinoteca el tema va más enfocado a tapas elaboradas y los vinos por copa, pero no lo se a ciencia cierta.

El restaurante es más de lo que parece: varias estancias divididas. Estuvimos en una de ellas de no fumadores, que luego bajabas unas escalera y dabas a otras, de camino al baño, y dejabas a la izquierda una cavita de vinos donde podías hacerte una idea de lo que había por allí: Petrus, Vega Sicilia, Pingus, Chateaux varios... Ánimo valientes!

De entrantes probamos unas croquetas de rape y gambas, ricas pero un poco sosas. Y dos 'tapas' de una parte de la carta que está dedicada a lo que sería algo como cocina elaborada en miniatura, algo así: una milhoja de berenjena con foie, bastante buena, y unos canelones de boletus también bastante ricos. La carta es muy extensa, pescados divididos en dos secciones, lo mismo ocurre con las carnes, ensaladas, mariscos, entrantes... De segundos dos estupendos Pámpanos con cocochas y setas, que es un pescado blanco de la zona, muy bien cocinado, y un delicioso solomillo al foie y Px, muy bueno.
De postres probamos un brownie de chocolate blanco, que realmente es un bizcocho con nueces y helado de chocolate blanco, y dos cafés irlandeses, que realmente es una mousse de café, con gelatina de wiskey al fondo y helado de chocolate blanco, muy bueno.

La carta de vinos, (está separa la de blancos y la de tintos), tiene de todo lo que un amante de los vinos podría desear: las denominaciones nacionales están cubiertas en gran medida, al menos con alguna refernecia, y los grandes franceses están preparados para un catador con pelotas (y cartera). Tomamos un blanco Cristina Calvache de Alboloduy, bastante bien, y al pedir las Tetas de la Sacristana, nos dijeron que estaba agotado, y nos ofrecieron un tinto de la región, 100% tempranillo, Onegar creo, pelín alcohólico, con el aireado mucho mejor.

En definitiva un sitio muy recomendable con una RCP interesante para lo comido y bebido. Nosotros volveremos.

20 agosto Almería. 42ºC. Prácticamente todo cerrado, pero la amabilidad de la gente nos llevo a este rincón del vino. Solo estuvimos en la barra por lo que no puedo opinar con conocimiento del restaurante, aunque las tapas estaban bien, buena salazón, queso, etc.
Pero lo importante es el vino, magnífica carta de vinos con referencias no solo españolas (abundantes D.O., vinos de pago, etc.), tambien francesas, portuguesas, alemanas, australianas, etc. Gramona Imperial 20€, Fransola 20€. Servicio amable y profesional. Copas Riedel. Muy recomendable.

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