Restaurante D'Berto en O Grove
  

Restaurante D'Berto

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Datos de D'Berto
Precio Medio:
62 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.2 10
Comida:
8.8 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
8.1 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes, excepto verano y Navidades

Teléfono

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17 Opiniones de D'Berto

Nueva visita a la que sin duda, este bien considerada, como la mejor marisquería de la zona.

Pese a ser un día laborable de Junio, el comedor de la zona de abajo, lleno, incluso una mesa del comedor superior.

Aquí el aperitivo, marca la diferencia y te pone sobre la pista de lo que este local trabaja, producto, el mejor del mar que puedan comprar, procurando, como dice el dueño, que la elaboración lo estropee lo menos posible, todo un profesional, sin duda.

Empezamos con unos boquerones de primera con buen aceite de oliva, como a mis chicas no les gusta el tema vivo, me pido una ostra gallega y un carneiro, choreton de limón y puro mas en la boca, poco limón, 2,5€ cada pieza.

Unos berberechos super, de tamaño y de calidad, 20€.

Navajas en la línea de la casa, 16€.

Aquí nos sacan la pieza de pescado que hemos elegido, antes de pasarla por la brasa, dependía de la grasa que tuviese al abrirla, un kilo de Rey, la mitad, Palometa roja o Virrey, 70€ kilo, luego hablaremos del pescado, todavía no toca.

Una almejas a la sartén, siempre las pedimos, tamaño medio, buena calidad, 24€.

Un capricho para el menda, 100 gramitos de percebe grande, espectaculares, solo los como en Galicia, lo he intentado, y ni siendo gallegos, en mi tierra me saben igual, 15€.

Zamburichas negras, solo aquí y en Sabino las encuentras, magnifico producto, 24€.

Calamares con cebolla , un clásico de la casa que llevan años poniendo , desde el principio , pues no tenia ni idea , estaban muy buenos , que sabor y la cebolla pochada con vinagre , que bueno , un fijo en mis próximas visitas , y encima un hermoso plato , que era media ración , 9€ .

Aquí nos sacaron el pescado a la brasa, jugoso, sabroso, acompañado de patatas fritas, súper finitas, tipo chips, pero caseras, además Grelos y patatas asadas y tres salsas que solo sacan con el pescado a la brasa, una marinera, otra tártara casera y unos ajos confitados, que se deshacían en la boca , sin duda de diez , en este apartado , en mi primera visita no quedamos muy contentos , pero desde luego este es el pescado mas rico que nos hemos comido con todas sus guarniciones y por 70€ .

Dos postres para compartir, filloas rellenas de chocolate y rica tarta de queso, 5€ y 6€, respectivamente.

Para beber zarate 2017, 18€, y me invito a algún vino para acabar el menú, de una cata de gente que conocía y además a un gin-tonic y una manzanilla, ya que hablamos de gente que conocíamos en común.

Como siempre un placer , el dueño atiende y aconseja perfectamente , y luego el resto de gente en la sala muy bien , esta el chico de siempre que es un figura y habia otra joven , resumiendo , perfecto , aconsejable y comer este producto por 218€ , para tres personas , me parece fantástico , no es mas caro que otros locales que presumen de lo mismo , pero que no te dan lo mejor de lo mejor , aquí si.

Visita al que goza de la calificación de ser el mejor restaurante de mariscos de España.

Lugar sorprendente, esperaba un local enorme y tiene un tamaño medio; esperaba una carta enorme llena de propuestas y tiene una carta mas bien corta, manejable, eso si, todo apetecible.

Local, como decía mas arriba, de tamaño medio, sencillo y funcional, mesas vestidas con separación correcta entre ellas. Servicio de sala, atento, profesional, de trato cordial y amistoso.

Importante carta de vinos con abundante oferta de vinos de la región, como es lógico, aquí están los archiconocidos que tienen en todas partes y aquellos de los que nunca había oído/leído nada. Llegados a este punto y como queremos probar algo diferente, nos dejamos aconsejar, y después de contestar a las preguntas de rigor sobre gustos, etc, el elegido es un Señorio de Sobral, Albariño ligeramente afrutado y con poca graduación alcohólica que entraba solo.

La carta del condumio, aunque no es amplia, su contenido es apetecible en su integridad, con lo cual comenzamos a pedir y pedir, a lo que el jefe de sala todo serio nos indica que las raciones no son pequeñas por lo que es mejor ir despacio y según se vaya viendo se puede pedir mas.

- Paté de merluza e hígado de rape. Aperitivo previo que muestra, por su calidad, que lo que viene a continuación va a ser de altura.

- Empanada de pescado y mariscos. Estando en esta tierra, no puede faltar la empanada. Tela con la empanada, no tiene nada que ver con las que se ven por los madriles, ni por aspecto, ni por textura ni por sabor. Esto es una empanada.

- Navajas. A la plancha, sin mas historias. Se pueden pedir por unidades (tamaño super) o ración (normales). Super frescas, sabor a mar. Quiero mas.

- Almejas a la sartén 1/2. Tremendo, por producto y por sabor.

- Almejas a la marinera 1/2. Tremendo, por producto y por sabor.

- Bogavante frito. Un bicho de casi 900 grms., con una preparación que nunca había visto, simplemente frito, pues, simplemente delicioso, vaya textura, vaya sabor, para rebañar bien en el interior y no dejar ni una brizna suelta.

A este punto el jefe de sala se acerca y con una cierta retranca nos pregunta si queremos mas y si pasamos a los postres,..., lamentablemente, hay que pasar a postres.

Por recomendaciones de sala, unos postres aptos para dieta.

- Tarta de queso. Diferente, con cuerpo de mousse, ligera pero con sabor a queso. Muy buena.

- Filloa rellena de nata. Autentica filloa, muy fina de grosor con nata casera en su interior.

Cafés con hielo y licores de orujo y de café, obsequio de la casa, ponen punto final a esta visita. Lastima que esté tan lejos, de lo contrario seriamos asiduos.

Amplias son las opciones gastronómicas en las Rias Baixas pontevedresas. En esta ocasión,uno de esos templos del producto como es la marisquería D’Berto, situada en la localidad de O Grove. Hace veintisiete años que Berto abrió su restaurante que con los años y la ayuda de su hermana Marisol se convertiría en el restaurante que es hoy .

La fórmula pareciendo sencilla en su descripción no debe serlo en su ejecución. Producto de altísimo nivel, flexibilidad con el cliente a la hora de realizar la comanda para buscar su fidelidad y sinceridad y trasparencia. Si hay el producto que Berto quiere y compra lo ofrece, sino te dice directamente que no te lo puede ofrecer. Sin medias tintas.

En las propias palabras de Berto, en cocina se trata de no estropear el producto con tratamientos sencillos y directos en los que se busca la perfección del punto.

Resulta indispensable comenzar con la empanada; en este caso de pescado y marisco. Fina y delicada con un sabor profundo a su contenido. Difícilmente mejorable.

Comenzamos por una yodada y carnosa ostra, para seguidamente probar unos berberechos al vapor de punto corto y perfecto. Sabrosísimos.

Sin salir de la concha, pasaríamos del vapor a la plancha para probar unas zamburiñas negras verdaderamente gallegas. No hay en Galicia tanto marisco como el que se vende. En el caso de vieiras y zamburiñas proceden muchas veces de Sudamérica. En el caso de las que nos importan, resultan mucho más jugosas, frescas y profundas. Después unas almejas a la marinera ligeramente pasadas de punto de cocinado.

A continuación unos chipirones de la ría ligeramente pasados por la plancha, sin limpiar de forma profunda, manteniendo todo su deseado gusto. Producto de temporada. Una de las joyas de estas fechas.

Llamó la atención en la carta el bogavante local frito. Pieza de 1,6kg que se trocea y se sofríe con ajo. Se nota los músculos de la carne, se saborea de forma paulatina invitando a repetir. Otra forma de degustar este crustáceo del Cantábrico. Gran opción para compartir.

Decía mi madre que no hacía falta que el percebe grande. Puede que tuviera razón, aunque su opinión hubiera podido cambiar si hubiera probado los percebes de esta casa provenientes de la Costa da Morte. De calibre excepcional, siempre gordos, aunque no necesariamente largos. Un verdadero vicio. Nunca los olvidaré y por supuesto volveré a por ellos

A destacar los postres, tanto unas delicadísimas filloas, finísimas en su anchura resultando casi etéreas como una tarta de queso de gran sabor y textura, aunque probablemente pasada por refrigeración.

No sería justo dejar de mencionar el fantástico servicio, liderado por Berto como maestro de ceremonias y bien secundado por el resto de camareros, especialmente por un gallego simpático especialmente afable con los niños.

Post completo en http://www.complicidadgastronomica.es/2016/08/dberto-sansibar-sabino-trio-las-rias-baixas/

Entorno 7,25
Servicio del vino 8,5 (por la amabilidad, flexibilidad a la hora de pedir y bodega)
Comida 8 (Producto 10)
Calidad-Precio 9

Segunda visita, en la primera no nos habían gustado del todo los pescados, creo que pedimos dos raciones y son enormes.

En esta ocasión el propietario que lleva la sala, nos dio muchísimas facilidades, nos aconsejo pedir medias raciones, se notaba que facilitaban al comensal la velada, yo note más implicación.

Empezamos con un aperitivo de mejillones escabechados, con su zanahoria, calabacín, cebolla etc, magnifico producto, norma de la casa de principio a fin.

Luego dos trozos de fina empanadilla de pescado y mariscos, sabrosísima, 6€.

Percebes como mi dedo gordo y lo tengo bien gordo, estupendos, 100 gramines, para mi, 14€, bien gastados.

Zamburiñas negras de Ogrove a la plancha, magnificas, no las había comido nunca , estas son de roca, 21€.

Media ración de almejas a marinera, ocho y otras ocho a la sartén, estupendo producto, 28€.

Pedimos también media de navajas, como solo les quedaban dos, nos las sacaron sin cargo, bonito detalle, teniendo en cuenta que podían habernos dichos, sin mas, que se les había acabado.

Y para acabar una estupenda y grande ración de merluza a la gallega, merluza de pincho, cocida y acompañada de patatas y gredos y por supuesto con su refrito de pimentón de la vera, buenísima, no nos podíamos creer que estuviese simplemente cocida.

De postre una tarta de queso, esta muy buena, textura de flan, rico sabor.

Unas filloas rellenas de chocolate y una mousse de queso, todo casero y muy rico.

Para beber una botella de ribeiro Vilerma, 17€, buena carta de vinos, distintas D.O y alguna oferta en vinos.

Esta claro que el producto es de primerisima , la elaboración la que demanda este tipo de producto , la implicación del servicio estupenda , atentos y facilitando una velada estupenda , no me extraña que se considere uno de las mejores marisquerías y de precio muy bien , por supuesto depende de lo que quieras gastarte , en el tema producto no tienes limite , nosotros en esta ocasión y después de comer algún pintxo en Ogrove , había concurso , con 137€ comimos los tres , pan, 3,75€ , agua KM0 1,5€ , vinito dulce casa la ermita ,3€ y otro detalle muy de agradecer el arroz con tomate para Uxue no nos lo cobraron , pero aunque lo hubiesen hecho , me daría una velada a un precio top , pensar que en el Carmen pague 132€ , por un servicio nefasto y por una cocina correcta , bueno no me volverá a pasar .

Por cierto si hubiera o hubiese una puntuación para el producto , seria 11 sobre 10.

Segunda visita en 4 días, a este gran templo del marisco y del pescado (ver comentario visita 17/08/2015), tras haber parlamentado un buen momento con Berto para conseguir una mesa a las 21h, porque todo estaba lleno hasta los topes.

No voy a extenderme nuevamente, sobre la descripción del restaurante, ampliamente detallada en mi anterior comentario, por lo que pasaré directamente a explicar lo que cenamos esa noche tras seguir los consejos de Berto.

Todas las fotos de la cena (15) pueden verse en el 1er comentario.

Para empezar nos trajeron un aperitivo : Olivas con mejillones y bonito de Burela
Muy bueno. El bonito de 10.

Compartimos todos los platos al centro de la mesa:

Empanada casera de sardinas Masa muy fina y excelente empanada.
Ostras Napoleón 2 piezas de gran tamaño. Una gozada, Excelente textura, carnosidad y sabor marino.
Berberechos superiores 1/2 ración. Gran calibre.Tamaño XXL. Inmersión en el mar. Riquísimos.
Navajas medianas 1/2 ración. Buenas. Tal vez el plato que nos pareció mas banal.
Almejas finas a la sartén 1/2 ración. Como la primera vez. De fuera de serie, una delicia.
Tartar de bonito de Burela acompañado de pequeñas rebanadas de pan tostado "Chapeau". Riquísimo.
Calamares con cebolla Disfrute total. Tiernísimos y sabrosísimos. Un plato de 10.
De postre tomamos :
Filloa rellena de crema. Tamaño XXL. Finísima. Deliciosa.
Tarta de queso horneada humm. Muy buena. una verdadera tarta de queso.
Acompañamos la cena con una botella de agua Km0 y una buena botella de Albariño que nos aconsejó el sumiller Laureatus Dolium DO Rias Baixas barrica 2010 100% Albariño, de bodegas Maria Guadalupe Somoza, fermentado durante 8 meses en sus propias lias (bâtonnage) en barrica nueva de roble francés de 3000l. Me pareció un vino fresco, equilibrado, persistente, con mucha personalidad. Para mi gusto, un gran vino. Con el postre tomamos 2 copas de Casa de la Ermita Dulce blanco, agradable para acompañar la filloa y la tarta de queso.
Finalizamos con 2 buenos cafés, invitación de la casa,
La cuenta ascendió a 60,25 €/persona. Muy buena RCP. Misma apreciación que en nuestra anterior visita. Su solo punto débil el pan. Altamente recomendable. Volveremos en cuanto volvamos a Galicia y esa vez si es posible degustaremos los langostinos XXL de Marin, como los que aparecen en la foto del acuario, y un buen pescado.

Antes de ir a Galicia, había buscado mucha información sobre donde encontrar el mejor restaurante de producto en mariscos, frutos del mar y pescados y todas, absolutamente, todas las informaciones recogidas concordaban en decir que el restaurante D'Berto era lo que andaba buscando. Así que reservamos con tiempo, para asegurarnos una plaza, y sobre todo después de conocer que había sido elegido mejor restaurantes de mariscos y pescados de España en el Madrid Fusión 2014.

El restaurante D'Berto está situado en la península de O Grove, camino de la isla de la Toxa,
Cuando llegas, antes de entrar al restaurante, un enorme "acuario" lleno de gigantescos bogavantes, langostas, centollos, cigalas de Marin( de 30 cm), te da una visión de conjunto de lo que vas a encontrar en el plato y sientes ya una especie de orgasmo gastronómico. Nada mas entrar, puedes observar en una cámara frigorífica debajo de la barra, si no recuerdo mal, los pescados y mariscos del día.

El local es amplio, elegante, está bien decorado, mezclando la piedra y la madera y con sus muros llenos de cuadros en exposición. Posee diferentes salas, tiene una capacidad para acoger alrededor de 70 comensales. Las mesas están bien vestidas, bien separadas las unas de las otras, con buenos manteles, buena vajilla, cubertería y copas (Riedel), en algunas mesas hay sillas y en otras sillones.
El Director de sala y gerente no es otro que Berto Dominguez , un perfecto anfitreón, de una gran simpatía, que te aconseja, sin forzarte en ningún momento al consumo desmesurado, sobre los mejores productos del día. El servicio de sala, esencialmente femenino (jóvenes camareras) es muy agradable y profesional. El servicio del vino es bueno, aunque no abarca todas sus fases, únicamente se ciñe al consejo, descorche y cata, no sigue el servicio de la mesa en si mimo. Tienen una bodega con mas de 300 referencias, el sumiller es José Garcia, quien se encarga igualmente del servicio de sala.

Al frente de los fogones, está Marisol Dominguez, hermana de Berto.

Fuimos a cenar un lunes por la noche a las 21h. Una vez instalados en nuestra mesa y delante de las numerosas y apetitosas opciones presentes en la carta, tendrías ganas de probarlo todo, nos dejamos aconsejar por Berto, para escoger la que iba a ser nuestra cena, a base de marisco en el centro de la mesa y de un plato principal a definir.

Todas las fotos de la cena (10) pueden verse en el 1er comentario.

Para empezar nos trajeron un aperitivo : Uvas con mejillones y encurtidos Original y muy bueno.
y nos sirvieron el pan, tal vez, una de los productos que deberían mejorarse, sin ser malo no está a la altura del resto de productos del restaurante( tiene la consistencia y el color parecido a cierto pan alemán) y no debemos olvidar que estamos en Galicia y el pan gallego es muy bueno.

Como entrantes tomamos :

Ostras especiales 6 unidades. No le quedaban ostras Napoleón, mucho mas grandes, que eran las que teníamos a priori en nuestro punto de mira, pero estas estaban deliciosas, con buena carnosidad y puro sabor a mar.

Camarones 150 gr. Fresquísimos y riquísimos, asazonados con sal maldon. Que producto !!!

Almejas finas a la sartén Buena ración, grandes y sabrosísimas, de diez. Solo las podría comparar a las degustadas en Rías de Galicia de Barcelona.

y como plato principal compartimos :

Bogavante a la sartén con ligera ajada Un bonito ejemplar de 800 gr, que estaba como para chuparse los dedos. Perfecto punto de cocción. Uno de esos platos que no se olvida.

Hubiésemos querido continuar con un pescado y los postres, pero , como ya nos había advertido Berto al principio de la cena, no fue posible, estábamos a tope.

Para beber, nos dejamos aconsejar por el sumiller que nos propuso probar un albariño barrica, tal como le habíamos solicitado, que no estuvo nada mal Pepe Luis, DO Rias Baixas 2013 100% Albariño de Bodegas Albarnar con 13 meses de barrica de roble francés. Me pareció un vino potente, redondo, cítrico y mineral. Me gustó.

Finalizamos con dos buenos cafés, y nos pusieron encima de la mesa dos botellas de buen orujo a nuestra disposición para que hiciéramos buen uso.

La cuenta ascendió a 72,50 €/persona. Muy buena RCP. Estamos hablando de un restaurante de producto excepcional, raramente puntúo un restaurante con la nota máxima en lo relativo a la comida, excepto algunos grandes chefs, a este le hubiese puesto un 9,8, pero como no puedo hacerlo le pondré sin dudarlo un 10. Raramente he visitado un restaurante en el que el marisco y los pescados se mimen como lo hace en la cocina Marisol Dominguez y en la sala Berto, alma mater del restaurante. Nos hemos sentido muy a gusto. Volvimos a cenar 4 dias después (haré un breve comentario próximamente),fue difícil encontrar una mesa pero Berto logro hacernos un hueco, porque el restaurante estuvo hasta los topes en las dos ocasiones en el que lo visitamos. Altamente recomendable

También habiendo sido recomendado por Javier Compostizo, no dude en visitar este restaurante, aunque ya le había echado el ojo, pues es bastante conocido.
Tras haber realizado reserva previamente, nos personamos en el mismo.

1 Almejas sarten buen producto y perfecta preparación, aunque mi acompañante pidió limón, bueno para gustos los colores, pero a mi no me agrada el mismo y menos con esa preparacion.

1 Bogavante frito 500g también sin nada que reprochar. Estaba en su punto.

2 Pescado frito Cabracho y Palometa roja mezclado para 2, escuche como lo pedían en una mesa al lado de la mía y como me encanta el pescado frito lo solicite, estaba impresionante.

2 Cervezas estrella 1906, 1 Fanta 1 botella agua.

Postres

1 Tarta queso horneada de lo mejor que he probado nunca.
1 Piña asada al horno con cítricos
1 Cítricos y verduras

Para acompañar mi postre elegí un Tokaji 4 puttonyos
1 chupito orujo hierbas cafés y se acabo

Trato en sala excelente, se acerco Berto a nuestra mesa y estuvimos conversando de la evolución que habia tenido el restaurante desde sus inicios.

Resumiendo un restaurante que brilla a muy alto nivel.

Si algún restaurante tiene fama de buen (y gran) marisco es D’Berto, lugar de peregrinación para todos aquellos a los que les gusta el buen producto de las rías gallegas. Las piezas que allí se pueden ver y degustar no encuentran comparación posible en ningún otro restaurante gallego (y posiblemente nacional).
La entrada del restaurante con esas peceras en las que nadan magníficos ejemplares y la nevera en la que descansan grandes peces ya anticipan lo que uno va a disfrutar cuando se siente a la mesa.

Sábado por la noche y el restaurante contaba con una buena afluencia sin llegar a estar lleno. Nosotros éramos cuatro comensales y nos sentaron en una mesa redonda,como me gusta a mí porque facilita la conversación con todos los demás.
Las mesas bien vestidas con manteles de tela impolutos, vajilla, cubertería y coperío de calidad.

Berto toma las comandas y en cuanto aparece por la mesa ya tiene claro lo que vamos a cenar, es la ventaja de ir a los restaurantes con buenos conocidos del dueño que visitan a menudo el local. Nos ofrece la posibilidad de probar en pequeñas cantidades un poco de cada tipo de marisco y después compartir de segundo una estupenda palometa roja.
Aceptamos sin dudarlo lo más mínimo y ahí que empiezan a salir platos de la cocina:

- Vinagreta de mejillón e hígado de rape. Es un aperitivo cortesía de la casa. Los mejillones ligeramente escabechados que junto con el hígado y rodajas de zanahoria hacían un conjunto que no acabó de convencer.

- Empanada de mejillones. Una masa tan fina que incluso se deshacía y un relleno muy natural. Empezamos bien.

- Camarones. Una pequeña fuente con camarones de buen tamaño y mejor sabor. Punto perfecto de cocción y sal maldon para aportar un poco más de chispa. Muy buenos.

- Berberechos al vapor. Tamaño XXL en el molusto y punto justo para que estén tersos y jugosos. Qué frescura!

- Navajas a la planchaBuenos bivalvos con el toque justo de plancha. Está claro que en esta casa le tienen cogido el punto al marisco.

- Zamburiñas. Aquí sí que son de las verdad. Con un color mucho más oscuro que la clásica volandeira, un intenso sabor a mar, yodo puro, espléndidas.

- Almejas a la sartén. Probablemente las mejores almejas que haya probado nunca. Un tamaño importante, gran sabor y una salsa para acompañarlas simplemente a base de ajo picado y buen aceite de oliva que hizo que tuviésemos que pedir más pan.

- Calamares encebollados. Nada que ver con los clásicos calamares a la romana. Simplemente pasados por una tempura y fritos (sin huevo), acompañados de una cebolla abundante y sabrosísima. De lo mejor de la noche.

Llegados a este punto aparece en manos de Berto una hermosa palometa roja cocinada a la plancha entera. En esta casa conocen este pescado especialmente. Piel crujiente e interior jugosísimo. Berto emplata personalmente raciones generosas para cada uno de los comensales y todavía sobra pescado. La palometa se acompaña con patata panadera.

Como postre y para rematar nos traen un variado para que podamos probar un poco de todo: filloas rellenas, tarta de queso, cañitas también rellenas y tarta de la abuela.

En el apartado líquido nos aprovechamos de la confianza que nuestros acompañantes tienen con Berto para llevar nosotros unas botellas, y qué botellas!!!:

- Champagne Jacques Selosse Millésime 2003
- Leirana 2013
- Olivia Brion Pinot Noir 2012
- Fritz Allendorf Riesling 1976

Sólo el Leirana salió de la bodega de Berto, el resto los aportamos nosotros. Increíble el Selosse, el mejor champagne que haya probado nunca, espectacular también el riesling del 76, bien el Pinot de California y bien el Leirana aunque estos dos últimos se quedaron un peldaño por debajo de los otros dos.

En definitiva, una estupenda cena en una magnífica compañía y un restaurante que merece mucho la pena. Los precios de Berto no son baratos pero el buen producto hay que pagarlo aunque en esta ocasión me parece una muy buena RCP.

Mi amigo donostiarra Pedro y yo, tenemos ese místico vínculo que es la pasión por la gastronomía y por compartir mesa y mantel con gente que no sólo saber comer, sino que disfruta con ello. Estábamos los dos en la zona del Salnés y me invitó a comer en este restaurante marisquería donde además de tener todo el pescado y marisco gallego, el tamaño no parece de esta era, sino más bien del periodo Jurásico. Creo que respondí afirmativamente a tal invitación en menos de 0,25 segundos!!

Empezamos por unas ostras, esos bocados de mar que te inundan la boca y te dan un subidón de todo (bueno y pecaminoso).

A continuación nos llegaron las zamburiñas negras que son las auténticas de la zona, hermosas, regias, inolvidables como un amanecer en la playa...

El pulso se me paró cuando llego un bogavante, o lubrigante como se llama por estos lares, a la sartén con un sutilísimo toque de ajo. ¿Se pueden contar las gotas de rocío en una fría mañana?¿Las estrellas en una noche despejada de verano? Tal cual.. sin palabras!

La Palometa Roja a la espalda hizo su aparición en la mesa. Nos encantó por su punto de preparación y por la intensidad de su sabor, no en vano se alimenta de mariscos y cefalópodos.

A veces dices "ya no puedo más" pero la segunda botella estaba aún viva y la cabra siempre tira al monte. Nos pedimos unas filloas rellenas de nata, de tamaño como una manta de Ezcaray, fina como el historial universitario de muchos políticos y sabroso como un beso apasionado.
Rematamos con dos cafes ristrettos bien tirados y de excelente calidad y unos Cuba Libres de ron haitiano Barbancourt, una marca desconocida que nos sorprendió por ser suave pero con personalidad.

Los vinos bebidos fueron un blanco y un tinto, ambos gallegos para cerrar este Cante a Galicia Hey, que decía Julio Iglesias. Empezamos por un godello 100% de la DO Valdeorras, Avancia Godello, un excelente vino fermentado en barrica y criado sobre lías, con untuosidad y sabrosa complejidad.

El tinto fue de la DO Ribeira Sacra, Lalama, un vino con 90% de uva mencía que nos engatusó con su elegancia.

¿Y lo del Jurásico? Ay!...más valen unas imagenes que mil palabras...

https://www.verema.com/restaurantes/4088-berto-grove/fotos/98113


  • Percebe de O Roncudo

  • Lubina Salvaje de 6.5 kgs

  • Cigala cocuda de 450grs

ahora mismo Berto es lo mejor que hay en las Rias Baixas, si quieres comer mariscos de verdad y unos pescados de gran tamaño, el lugar es Berto. Evidentemente no es un sitio muy barato, pero la calidad y la exclusividad de algunas de sus piezas tienen un precio. La ultima vez que estuvimos tomamos unas Cigalas de Marin, absolutamente espectaculares, que decir de los Camarones y de los Percebes. Despues tomamos una lubina de las de verdad, con la textur que solo tienen los peces de gran tamaño, blanca blanca, y sobre todo muy bien elaborada. NO tiene sentido tener un gran producto si se pierde en la elaboracion, la carta de vinos es importante y tiene grandes vinos gallegos, el sumiller,Jose, es un excelente profesional que siempre asesora el mejor vino gallego, si tienes un poco de suerte te recomendara alguna de las joyas gallegas que tienen.
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