Restaurante Llesqueria El Cóm en L´Hospitalet de Llobregat
  

Restaurante Llesqueria El Cóm

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Datos de Llesqueria El Cóm
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
6.5 10
Servicio del vino:
7.5 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
6.3 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Catalana, Mediterránea
Vino por copas:
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos, Festivos y Lunes noche

Teléfono

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3 Opiniones de Llesqueria El Cóm

Pequeño local en una pequeña calle a pocos metros del Mercado de Collblanc. Decoración pseudo-rústica con mucha madera, hierro y piedra. Mesas pequeñas y apelotonadas, hasta el punto que tuvimos que mover la nuestra para que nuestro hijo de 11 años pudiese acomodarse. Mantelería de papel, menaje sencillo. Servicio poco afable, casi arisco.
Carta a base de una docena de "platos diferentes" (entre otros, patatas fritas, virutas de foie-gras de pato, setas variadas con foie-gras fresco plancha, anchoas del cantábrico,... No sé dónde ven la diferencia...), media docena de ensaladas (incluida la "escalibada", que va con "v" tanto en castellano como en catalán), ocho platos a la brasa (de los que faltaba uno, justo el que yo quería, y que incluye un muslo de pato confitado... ¿¿¿???), nueve "tablas" (qué recuerdos...) de jamón, embutidos y/o quesos en diferentes combinaciones, catorce tostadas frías (como las "tablas", pero con una rebanada de pan de hogaza de palmo y medio debajo -y menos mal que las vimos antes de pedir- en vez de un trozo de madera), casi dos docenas de tostadas calientes, tres "tosta-pizzas" (como las tostadas calientes, pero bien cargadas de mozzarella) y unos cuantos postres "cantados". El paquete de grisines que nos recibió en la mesa me hizo rememorar el tiempo en que era soltero y las pantallas de los PC tenían las letras en verde...
Me gustó bastante más la carta de vinos, mucho más variada que la media en este tipo de establecimientos. A pesar de casi todas las referencias eran de gama media-baja, al menos me fue imposible descubrir al primer vistazo quién era su proveedor. Muy buena señal. Copas sencillas, precios por debajo de x2, servicio básico.

Cena familiar a base de platos para compartir:
- Ensalada de foie-gras de pato, manzana y queso de cabra (10,50€) - No la probé. Grande sí era.
- Setas variadas con foie-gras fresco plancha (17,-€) - Que en temporada de setas te las pongan de bote, no tiene perdón...
- Tosta-pizza de jamón dulce, mozzarella y tomate (10,50€) - Como una pizza, pero mucho más insípida.
- Tostada de hamburguesa con foie-gras fresco plancha y cebollas caramelizadas (17,-€) - Cupieron dos hamburguesas en la macro-tostada, de la que tuvieron que cortar un trozo para que cupiera en el plato... ¿Plato demasiado pequeño o tostada demasiado grande? Si ya lo decía mi padre: medir dos veces y cortar una vez...
- Chocolate con pan, aceite y sal (3,80€) - Versión "grunge" de este cada vez más popular postre: tres rodajas bastante escasas de pan más duro que tostado con algo de aceite encima, una onza de chocolate a medio derretir encima de cada una de las tostadas y una pizca de sal encima del chocolate. Con el precio que cobran, al menos podrían fundir mejor el chocolate...

Para beber, 4 botellas de agua de 1/2 l. (2,10€/ud.) y una botella de A Coroa (aunque en la carta pone "A cova") 200 cestos 2014 (25,-€), servido con camisa enfriadora.

Al buscar en google, me apareció esta frase debajo del nombre y la página web del local: "Restaurante en Collblanc caracterizado por un espíritu creativo e intuitivo y basado en una sólida experiencia en el arte culinario catalán". No lo pongo en duda, pero en los platos que probamos no encontré ni un ápice de lo que dicen. Comida para estudiantes escasos de fondos y con nulas pretensiones gastronómicas. Aunque esté cerca de casa, será muy difícil que repitamos.

El precio corresponde a lo que tomé yo... Y es que incluye la botella de vino enterita ;-P

Hacía tiempo que quería ir a este restaurante, que por unas cosas y otras, y porque siempre estaba lleno, no ha podido ser hasta ayer. Un restaurante con mucho encanto, es cierto, pequeño, pero muy bien arreglado, con gusto. Aquí está presente la calidad con mayúsculas, la familiaridad y la profesionalidad. Bien aconsejado, tanto en la comida como en los vinos. Por cierto, disfrute con la cantidad de propuestas de vinos, cavas presentes y que estaban rodeándome por doquier. La información muy buena y eso merece un sobresaliente, aunque no tenga la gran carta de vinos de un gran restaurant. Pero genial para lo que se puede esperar con la comida que queremos disfrutar y que disfrutamos.
La carta es equilibrada y variada, muy adaptada a estos tiempos modernos. O al menos a mí y a mi mujer y amigos nos pareció fantástica. No es sólo tostadas, llescas, ensaladas, aperitivos, quesos, embutidos...todo de calidad. A mis sobrinos le encantaba las tostadas, y me habían hablado, pero hoy no las probamos. Fuimos por otro camino. La cocina muy bien y los vinos sensacionales. !Claro que hay mucha más oferta de las dos, comida y vinos!, pero la selección es fantástica. Tanto de comida como de vinos tienen muchas referencias fuera de carta, y también por copas. Los precios correctos.
La burrata con tomate, ventresca de atún, trufa y sopa de tomate soberbia. El recuit también...enfin, disfrutamos para comenzar un buen fin de semana. El vino bebimos un cava ecológico marrugat, muy correcto, fresco y agradable que combinaba con lo que pedimos. Por fin he podido disfrutar y amenazo con volver. Muy bueno y felicidades por tener este pequeño secreto en L'Hospitalet.

Sin llegar a las 10 mesas,y casi todas ellas pequeñísimas, este restaurante muy bien decorado y con ambientación claramente relacionada con la viticultura, nos ofrece una amplia gama de vinos, en todas sus dimensiones. El local por sus dimensiones es algo ruidoso, pero soportable.
Está regentado por un matrimonio, el es sumiller y ella la cocinera, la carta es equilibrada y variada, basada en llescas de pan con todo tipo de quesos y embutidos, y carnes a la brasa, además de ensaldas. Los precios correctos sin pasarse, en cuanto a vinos tienen muchas referencias fuera de carta, y casi te abren cualquier vino por copas, ya que tienen dispensadores con nitrógeno para ello.
Se hacen cursos de maridaje, cata, etc.
La comida no estaba muy trabajada, digamos que era de elaboración bastante simple, eso si la materia prima era de calidad, digamos que el resultado final era correcto. En cuanto a los vinos, dejando de lado algún descuido (servirnos un Tokaji sin mostrarnos la botella), el servicio, copas, temperatura, sugerencias, etc. ha sido bueno.
Este lugar es recomendable para ir con algunos amigos (no muchos, ya que el local no da para mas), y comer algo de jamón y queso, y probar vinos por copas.
El precio con dos entrantes, dos secretos ibéricos (uno con salsa café de parís, y otro con birutas de foie), y postres caseros(que tampoco eran nada del otro mundo) y tres copas de vino cada uno (entre ellas un Tokaji de 5 putonyos a 4,5 euros la copa), dió un total de casi 80 euros.

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