Restaurante La Cerdanya

Datos de La Cerdanya
Precio Medio:
41 €
Valoración Media:
7.4 10
SERVICIO DEL VINO:
7.3 10
COMIDA:
8.2 10
ENTORNO:
6.4 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Murcia
Localidad: Cartagena
Dirección: Subida al Plan, 5
Código postal: 30203
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 39,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos noche y lunes todo el dia

Teléfono


Opiniones de La Cerdanya
OPINIONES
10

Vuelta a La Cerdanya, con motivo de la época de los "calçots".

Menú con embutido de La Cerdanya artesano (bueno), caracoles a la llauna y paté de campaña casero.

Calçots buenísimos, servidos con su teja.

Butifarra y carne roja de ternera y potro del Pirineo.
Vino ecológico del Priorat.

Postre: Crema catalana casera (impresionante).

Cena viernes 29 de julio, 4 personas, estábamos solos, normal para la época del año en la zona. Volví a este restaurante 5 años después de mi última visita, de la cual salí un poco, pero solo un poco, descontento por la tardanza, a pesar de estar avisado. Bueno el caso es que un amigo reservó y allí nos plantamos, para empezar nos pusieron un aperitivo de la casa (invitación), unos mini-saladitos de hojaldre, bien, sin más, la carta, un poco corta para mi gusto, pero que según el maitre, lo era porque toda era de primera calidad y de temporada, pedimos al centro unas anchoas, bastante buenas, después una especie de paté de campiña, bueno, una crema de calabacín fría con picatostes, buena y refrescante y una ensalada de ahumados envueltos en pasta bric. De segundos fueron 3 Bacalaos de la casa, creo que es a la ampurdanesa y una lomo alto de buey a la brasa, todos los segundos muy buenos. De postre unos sorbetes de mora y una crema catalana y unos petitfours

De bebida tomamos unas cervezas (mahou y otra checa que no me acuerdo del nombre) refrescos, agua y un par de copas de vino de uno que tienen para botas, muy típico de catalunya (según nos comentó el maitre), para los segundos una botella de Ipsis (creo que era así).

Tardamos dos horas en comer, bastante mejor que mi primera vez, el servicio fue bueno, os explicó cada plato, vino, postre, etc y el precio final fue de 172€.

Ahora sí, salí satisfecho del sitio, habrá que volver en noviembre para ver con más comensales si es igual de ágil el servicio y para probar los boletus.

Somos cinco amigos que nos juntamos a comer todos los meses desde hace mas de cinco años e intentamos ir todos los meses a restaurante diferentes.
Ho después de haber leído y oído hablar muy bien de este restaurante LA CERDANYA, que incluso esta en la guía michelín.
Hoy nos hemos llevado una gran decepción, si entramos a valorar, decir que lo mejor es la decoración, en cuanto al servicio pensamos que más la apariencia que otra cosa, aunque hay que decir que al principio te envuelve, además es muy lento, entre plato y plato haces la digestión.
La comida deja mucho que desear, decir por ejemplo que las tartaletas con anchoas estaban casi congeladas, cosa que nos ha extrañado muchísimo y preguntado al camarero nos ha dado una respuesta muy vaga.
En fin es un sito que por supuesto no recomendamos para ir a comer, te ponen poquísima cantidad y te la cobran a precio de oro.

Uno de mis restaurantes favoritos; para quienes amen una cocina honesta, preciosista y sin prisas, gentes de buena mesa. Una serie de constantes (esas carnes que difícilmente pueden no ser sobresalientes; entrantes de mercado; platos tradicionales de cataluña...) y un modo de concebir una carta cambiante pero que siempre ofrece algunas maravillas.
D. Juan y el resto de su familia, probablemente sean de los pocos restauradores que dediquen días a una salsa para que quede adecuadamente reducida, o que seleccione unos vinos o cavas a precios de regalo pero de un excelente nivel, o...
En resumen, una experiencia gastronómica absoluta.
¿las pegas? No es para gente con prisas, algunos de los platos que ofrecen son buenos pero desmerece del nivel del resto de la carta y que no me lo puedo permitir cada día :(

Al entrar en este local nos recuerda las estancias de las masias pirenaicas, con paredes decoradas con utensilios diversos. Ambiente calido. Aunque no estaban ocupadas todas las mesas, desde que accedimos hasta el inicio de la comida, el tiempo que pasó se hizo algo prolongado, que intentamos acortar a base de cerveza AKDamm. El personal de sala, un joven Juan, muy profesionalizado y atento. Tomamos en inicio: Ragú de tripas de bacalao con pochas de Tolosa y rebozuelos (muy logrado), canelones a la llalla Africa y esparragos asados en brasas con salsa romescu. En segundo, siguiendo las recomendaciones de otros colegas, Lomo de buey y parmentier de buey rustico con cremayolas. (El buey es de raza charolaise, en brasa natural utilizando horno Josper). Vino de Ramon Roqueta (Cabernet sauvignon) D.O. Catalunya, recomendado por la casa. En postres, Piramide chocolate seis niveles y hojaldre caliente con crema inglesa, acompañados por un PX y un moscatel de barrica. No pudimos degustar el mundo de la micología, pues aun no estaba en carta. Tambien hacen caragols a la llauna y pronto un plato a base de calçots (acaba de iniciarse la temporada, habra que volver y probarlos).

Restaurante bib gourmand de la Michelín 2009, apartado del centro histórico de Cartagena. LLamar al timbre y esperar a que abran merece la pena. Restaurante pequeño, decorado, para mi gusto, con exceso de tipismo, pero acogedor, y algo escaso de luz, también en mi opinión, empezamos con un aperitivo de embutido de gran calidad y a partir de ahí fue mejorando todo, comida tradicional resuelta de forma magistral, de trabajo artesanal, como quedan pocos restaurantes en España y con sabores perfectamente reconocibles, pero sobre todo destaca la calidad de su carne resuelta de forma exquisita, uno de los mejores platos de carne que he comido en mi vida (y no han sido pocos), por ponerle un pero, para mí resultaría más agradable que no se salsease toda la carne, como mucho cubriendo una porción pero no entera, ya que así te permite comprobar visual y gustativamente la carne sin la salsa (que por cierto estaba exquisita con regustito a trufa). En fin de vino tomamos el de la casa, Ramon Roqueta Merlot, con una relación calidad-precio excepcional (por lo que no vi el resto de la carta). El servicio muy amable y profesional, denota sensibilidad y ganas de hacerlo bien. Los postres algo flojillos y demasiado contundentes y clásicos, preferiría después de una comida maravillosa, algo más suave, más acido, más fruta para compesar el banquete de la carne. En fin un restaurante muy recomendable.

Dentro de un escenario perfecto y cuidado hasta el más mínimo detalle,nos encontramos con la conjunción de una deliciosa comida elaborada por las manos en cheff Josn Regis, dándole el sabor y color necesarios pra hacer de ella un lujo. Todo ello con la convinacion perfecta, del servicio esmerado y de una calidad de hotel de cinco estrellas de J.J. Maître del local,que da el toque de elegancia y distincion al lujo de comer en estacas.
Recomiendo ellocal como visia obliogada a todo el mundo que pase por Cartagena.

Para mi de lo mejor de Cartagena. La carne y sobre todo, las setas, excepcionales.
Los vinos correctos.

¡M'agrada molt aquesta cuina de La Cerdanya!

Buena descripción la realizada por mi predecesor.Dificil localización,pero la recompensa merece el esfuerzo de la busqueda.El chef Juan Regis despues de cocinar en la Capitanía Gral de Cartagena (donde coincidio con Ferran Adría y Fermín Puig)y en el yate Giralda de D.Juan de Borbón,decidio establecerse en este pequeño y entrañable local decorado con motivos alusivos a su tierra natal.Con su hijo al frente de la sala, ofrece una cocina sencilla y contudente.Carta corta, con materias primas excepcionales,recetas sencillas y resultados brillantes:buenos embutidos,setas en temporada,bacalao a la ampurdanesa y sobretodo carne del Pirineo a la brasa :chuleta o solomillo.Carta de vino,copas y servicio más que correctos.Precio orientativo 35-40 Eur+vino+iva

En el sureste español no son muy frecuentes las setas. Pero esta familia procedente del Pirineo abrió no hace muchos años este restaurante familiar y de ambiente sereno donde se pueden degustar variadas setas pirenaicas en suculentos platos: níscalos, trompetas de la muerte y boletus. Además, preparan solomillo y chuletón de auténtico buey con un gusto exquisito. Una carta corta pero espléndida. El vino tiene una excelente relación calidad-precio: Ramón Roqueta, D.O Cataluña, 8 E (tanto el tempranillo como el Cabernet). Postres caseros imprecincibles: piramide de tres chocolates, etc.Excelente sevicio: 45 E por persona.
Imprecindible en la Región de Murcia.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar