Ese riesling alsaciano puede con casi todo. Excelente para acompañar los excelentes platos que elabora Begoña.
Enhorabuena por la vivencia. Tenemos suerte de tener un lugar así en Valencia.
Saludos
Javi
De una parte, curiosidad por comprobar la cocina de la chef ganadora del primer Tpo Chef España, y de otra, aprovechando la visita, transmitir recados de chefs madrileños para ella.
Interesante charla con Begoña, larga y distendida. Persona muy agradable, con ideas muy claras, con los pies en el suelo, y con una visión muy clara acerca de su profesión.
Al ser mediodía, el local es muy luminoso, los amplios ventanales, aunque parcialmente ocupados por una especie de imitación de cañas, deja pasar mucha luz, espacioso, buena separación entre mesas, muy agradable.
La sala, personal muy profesional, muy atento al comensal, explicación exhaustivas de los platos. Muy bien.
Funciona sólo con menús de degustación, más corto al mediodía que a la noche.
El menú mediodía, se compone de aperitivo, cuatro platos, un cambia sabores en el centro, un postre y petit fours.
Buena carta de vinos, con muchas DO, nacionales y extranjeras, un pelin pasado de precios.
La degustación comienza con un combinado de galleta crujiente de cacahuete, kilkos y comino, junto con un crujiente de pasta de arroz, remolacha y orégano. Original, buen sabor.
Comenzamos:
- Raviolis rellenos de requesón y eneldo, sobre salmón marinado y con un fondo de crema de hinojo, cebolla y fumet de pescado: Impresionante, colosal, denota mucha técnica.
- Allí pebre de plantón con filete de bacalao y su piel crujiente: Clara influencia, sabor intenso a mar, el bacalao con un punto sensacional.
- Granizado de gin tónic: Valido para limpiar el paladar.
- Arroz de cochinilla pibil, alioli de ajo negro y crujiente de torrezno: Contundente, testimonio de la cocina de la tierra. Sabroso. Muy bueno
- Rabo de toro deshuesado con garrofet, y lágrimas de espinacas: Suave pero menos sorprendente.
Como postre, nos sorprenden, presentación incluida, con una Bomba de chocolate glaseada, hecha con Tiramisu, rellena de yogurt y rematada con un crujiente de turrón: Espectacular la presentación y el sabor. Todo un acierto.
Para acompañar los consabidos cafés con hielo, su famoso petit four con forma de tenderete. Vistoso y original.
Me decanto por un Riesling de la Alsace, Winzenberg, que maridaba correctamente con el menú.
Todo este menú, sin bebidas, tiene un precio de 29,50 € sin IVA. ¿Cuanto costaría esto en Madrid? Seguro que algunos con soles o michelines, seguramente con menos méritos que esta cocina, aplicarían precios muy superiores.
Después de probar tantos lugares, premiados con soles o con michelines, cuando llegas a un lugar como este, lleno de creatividad, de técnica, de buenas maneras, te cuestionas los criterios de concesión de dichos premios.
Es por ello, que en el título digo valor de futuro, si sigue en esa línea, no me cabe duda, que finalmente recibirá el reconocimiento a su buen hacer.
Ese riesling alsaciano puede con casi todo. Excelente para acompañar los excelentes platos que elabora Begoña.
Enhorabuena por la vivencia. Tenemos suerte de tener un lugar así en Valencia.
Saludos
Javi
Desde luego que si. Es una gran cocinera. Ademas en las distancias cortas, es una persona con los pies en el suelo y las ideas muy claras.
Muy de acuerdo con tu apreciación de los "premios oficiales".
No se parecen en nada a una cata ciega.
Saludos
Ya hace tiempo que para mi las estrellas y soles son anecdoticos.
No creo mucho en ellos, por lo menos después de haber probado en mis propio estomago sus platos.
Respeto la opinión de los inspectores, pero como cuando me siento a una mesa, el que se tiene que ilusionar y juzgar, no es dicho inspector.
Desde luego que por tu valoración y otras que he leído de este restaurante acudiría al mismo con los ojos cerrados.
Menudo menú y vaya RCP
Saludos
Desde el respeto a los inspectores de Michelin, soy de los muchos que pensamos, que cada vez hay mas distancia entre las opiniones de éstos y los clientes que acudimos a los diferentes establecimientos. Se supone que los inspectores tienen un amplio conocimiento y se fijan en detalles que se escapan a la mayoria de los clientes, de ahi viene el mantener el respeto por su decision, pero como muy bien dices, cuando voy a comer, el que come soy yo, de ahi viene la discrepancia.
Te hablo desde los madriles, aunque supongo que sera comun a cualquier lugar, aqui se han producido concesiones en los dos ultimos años, que aun reconociendo que son buenos sitios, hay un sentir, creo que mayoritario entre la clientela y en una buena parte de la crítica especializada, que hay otros lugares que parecen marginados, olvidados, cuando las cifras de asistencia y reconocimiento son muy superiores.
Un saludo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo y no me hace falta la opinión de ningún inspector si he vivido la cocina de dicho restaurante.
Es mas muchos de ellos se acomodan y se duermen en los laureles perdiendo creatividad por lo tanto, que es lo que busco normalmente en ese tipo de restaurantes.
para la cocina de mercado ya tengo otros muchos y mas baratos.
Cuando me acerque por Madrid que no voy mucho ya te preguntare por algo especial de verdad y que no tenga que estar mas de cuatro horas en la mesa.
Saludos
A tu disposicion, si puedo ser de ayuda, lo hare encantado.
Un saludo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.