Restaurante Ars Vivendi

Datos de Ars Vivendi
Precio Medio:
48 €
Valoración Media:
4.2 10
SERVICIO DEL VINO:
3.6 10
COMIDA:
6.1 10
ENTORNO:
3.6 10
Calidad-precio:
4.5 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Madrid
Localidad: Majadahonda
Dirección: Cristo, 23
Código postal: 28220
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 48,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Dmingos noche y martes.

Teléfono


Opiniones de Ars Vivendi
OPINIONES
7

No había estado nunca, pero recordando las críticas del restaurante de hace diez años y aun leyendo que había bajado, osé ir a comer ayer.

Restaurante un poco ajado al que le hace falta una vuelta de pintura y decoración. Oferta de vinos con referencias exclusivamente españolas y que debía estar bien hace diez años.
Ha corrido mucho el panorama nacional durante estos últimos tiempos y una carta no debiera ser ajena a esta revolución.
Como cosa curiosa y ante mi requerimiento de vinos italianos, me comenta el jefe de sala que esa carta la lleva el dueño personalmente. Al ponerme pesado, consigo que vaya a por un Barolo o un Barbaresco de la "carta del Jefe". Se va del restaurante a una bodega que deben tener cerca y me aparece con cuatro botellas. Ni una de nebbiolo ni siquiera de Piamonte. Al final me quedo con un Chianti Classico Aziano de la bodega Ruffino en la Toscana. Más que correcto en nariz con fruta roja, leves tostados y una gran mineralidad en forma de pizarras. En boca, es un vino amplio pero ligero, con acidez muy correcta, sabroso y con buen final. Precio 34 euros que considero bien invertidos.

Copas correctas, pero con publicidad de Viña Pomal

En cuanto a la cocina, tomamos:

Salmón con salsa tzatziki, sobre pan de higos.

Huevo frito con amanita cesárea y trufa laminadas sobre patata confitada, scamorza y parmesano.

Tomate "resistente a fusarium" :-) pelado y despepitado, relleno de burrata, sobre un agua de tomate con balsámico.

Nido de pasta, con mousse de mortadela, sobre crema de pistacho, láminas de trufa y bechamel suave.

Spaguettis rojos, con speck, tomate seco, yema de huevo y parmesano.

Tagliatto de entrecôte con boletus y salsa de carne.

Tiramisú con helado de capuchino, gelatina de amaretto y crema de chocolate blanco.

Todo sabroso, impecable de ejecución y de presentación. Un notable alto si no sobresaliente.

Tenía ganas de conocer este restaurante del que había oido hablar tanto y la desilusión fue notoria. Local desgastado por el tiempo y servicio empalagoso con detalles que no estan a la altura de los precios que cobran.
La comida estuvo correcta sin más(aunque el atun estaba insipido), pero lo que no tiene nombre es el 'sablazo' que dan a los vinos en una carta destartalada. Ej. Carchelo Syrah de Jumilla(pvp en tienda 8 euros) lo tienen a 22 euros.Asi que no nos quedó más remedio que pedir 'por copas'.
En fin, en estos tiempos de crisis a los que todavía queremos darnos un capricho con la buena comida renunciando a otras cosas no deberían de tratarnos así.

Estuvimos hace tiempo, un jueves noche. Restaurante italiano que se preocupa por la elaboración de sus platos. A destacar: el timbal de huevo: muy bueno, este toque ahumado... Probamos una ensalada de berenjena bastante buena. Los platos de pasta estaban correctos. Respecto al vino, preguntamos varias veces al camarero por algún vino italiano, pero no supo muy bien que decirnos. El servicio correcto. Tomamos un Chianti que nos ofreció más tarde Dino, bueno, aunque supongo que los tiene mejores (y más caros). Quizá el precio un poco elevado, pero no hay muchos italianos que se preocupen por elaborar así.

Cualquier comparación con un restaurante que yo conozca con dos soles de la guía CAMPSA provoca por lo menos indignación.
Una mala experiencia en toda su amplia definición.
Para empezar mi pareja y yo tuvimos que dejar los cascos y las cazadoras en el suelo, nadie se ofreció a darnos un lugar mejor.
El local bastante regular y algo envejecido, con la puerta directamente a la calle desde el comedor.
Después de pedir la comida, la aventura de pedir un vino, hasta 4 veces tuve que pedir, de las referencias que había en la carta (más menos 40) solo les quedaban las que no estuvieran marcadas y de esas tampoco había lo que yo quería, un Jean Leon, un Imperial, un Mauro, y finalmente conseguí un Marques de Griñon. Eso si me ofrecían un tinto valbuena o flor de Pingus.
En la ensalada de queso de cabra, la sorpresa: HORMIGAS. El resto de la comida regular y servida como en una tasca, que es como tienen los baños, pequeños, mal adecuados y como de bar de gasolinera.
Al final después de todo esto 150 € y eso si nos invitaron al café por lo de la ensalada.
Además de no volver, os recomiendo que no vayáis, No se que pensarán restaurantes como el Chaflán o Zalacaín que tienen el mismo número de soles.

Local incomodísimo, mesas muy juntas, carta de vinos muy deficiente y servicio normal. En cuanto a la cocina, menú degustación, 70 euros, nada destacabla, algunos platos correctos y otros deficientes, los platos con trufa blanca, peores que en otros restaurantes de madrid (Zaranda, por ejemplo).En resúmen, decepcionante para la cuenta pagada(170 euros, con un vino normal).

Restaurante de alta cocina italiana, donde se elaboran platos más elaborados que se alejan de las típicas pasta y pizza.
El local es atractivo, pero nos pareció que habia demasiadas mesas para tan poco espacio.
Respecto a la comida, en general muy bien, destacaría los huevos con scamorza, hongos y trufa, excelentes y la ensalada con vinagreta de maracuya. Los platos de pasta no desmerecen lo mas minimo. A destacar la lasaña.
Respecto al vino, pedimos una par de copas, que nos trajeron ya servidas, a una temperatura incorrecta y en unas copas inaceptables.
Servicio de sala correcto, pero en el que nos sentiamos observados en todo momento. Además, no me parece bien que en un restaurante de esta categoria (según las guías, unos de los mejores italianos de España), te pongan todas las entradas a la vez y que tengas que pedir el cambio de cubierto.
En definitiva un restaurante algo por debajo de las espectativas creadas y por supuesto de la cuenta final.

Sorprendente decepción, restaurante Italiano de Calidad.
No vale que restaurantes de un cierto nivel se escuden en la fácil excusa del problema de personal, todos los que aquí opinamos en mayor o menor medida nos pasa el mismo problema, pero cuando uno quiere dar una imagen y cobra por ella, no se admiten esas excusas.
Es el caso que nos ocupa, esta es la cuarta vez que comemos en este restaurante (miento tres fueron comida, esta fue cena), la ultima vez hace un año y medio o dos, una cocina excelsa (excepto un plato que ya comentaremos) tal vez incluso mejorada, Rosi García nos deleita con cada uno de sus platos o aperitivos casi la damos un notable en su parcela, cosa que no ocurre con su marido Dino Nanni, que en su papel de Italiano clásico, nos vacilaba (y nos dejábamos, no en esta ocasión) en otras ocasiones de lo bueno de su carta de vinos (que no estaba alta de precio) y de su buen servicio.
Larguisima espera entre entrantes y segundos, con error en de platos en estos ultimos.
El servicio muy mal, 1 aperitivo de viera escabechada (el camarero después de no se cuantos servicios tuvo que entrar a preguntar), el huevo frito con trufa y patata impresionante, cada vez mejor, el sándwich de mortadela, bien, el risoto estupendo, las tiras de lomo alto (pusieron dos en vez de una como se pidió y se olvidaron de otro pichón) y el pichón.... POR PRIMERA VEZ UN PLATO MAL, el pichón estaba seco, casi incomible, menos mal que se equivocaron y solo pusieron uno.
Postres bien.
Pedimos San Roman espera 15 minutos y el entrante servido, dicen que no hay, a la carrera pedimos 2 botellas de Numanthia a 48€+IVA por botella, CALIENTE, no se decanto, y tuvo que enfriarse, servido en copas promocionales, mal, muy mal.
Se lo dijimos a Dino, lo malo del servicio, el problema del vino, y señores, no volvió a aparecer por la sala, cuando nos marchábamos, le vimos cenando algo en un local cercano con dos de sus ayudantes de cocina.
Hace dos años, hubiéramos reclamado la estrella michelín para este restaurantes, ahora entendemos que solo es fachada, que es solo apariencia, a pesar de su magnifica cocina.
RCP muy mal, muy a nuestro pesar NO VOLVEREMOS.

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