Restaurante Quinze Ous en Les Preses
  

Restaurante Quinze Ous

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Datos de Quinze Ous
Precio Medio:
38 €
Valoración Media:
6.0 10
Servicio del vino:
4.3 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
4.7 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: No
Precio desde 33,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)


Restaurante Quinze Ous Quinze Ous Quinze Ous en Les Preses Restaurante en Les Preses Steak tartar. Restaurante Quinze Ous Tartar de cigalas. Quinze Ous La tarta de cumpleaños de mi hijo.

3 Opiniones de Quinze Ous

Ha mejorado respecto a mi valoración anterior en dos aspectos, el servicio mucho más profesional y el ruido ambiente que ya apunta Francescf en su comentario, lo han solucionado instalando unas placas fónicas en el techo haciendo una combinación decorativa que ha rebajado muchísimo el molesto nivel sonoro del local.

La carta ha ido evolucionando aunque mantiene sus platos básicos, han incorporado varias sugerencias del día, el día que estuvimos y para mi gusto hacían un cierto abuso de platos acompañados con espardeñas.

Como entrantes pedimos vieiras sobre una densa crema de espárragos blancos y foie micuit los dos platos resultaron buenos el foie, una ración algo más pequeña que la que me sirvieron en la anterior ocasión pero generosa a pesar de ello, la terminación del foie pasado por la paella para conseguir una finísima capa de azúcar quemado, el plato lo acompañaban moras y frambuesas.

Los segundos fueron exactamente los mismos que tomamos en la otra ocasión, costilla de cerdo duroc cocinado a baja temperatura y cochinillo cocinado con la misma técnica, también estos dos platos resultaron muy buenos.

Acompañamos los platos con un vino elaborado a partir de las variedades garnacha y cariñena,  Amb un Parell acogido a la D.O. Empordà por Vinyes de la Dot con viñedos en el núcleo de El Priorat de Masarac (Alt Empordà), servicio consistente únicamente en el descorche.

Un solo postre, helado de vainilla y dos cafés para rematar la comida.

Como he comentado anteriormente el servicio se ha profesionalizado lo que es de agradecer, en esta ocasión y haciendo referencia al comentario de Francescf sí efectuaron el cambio de cubiertos.

El precio se ha incrementado respecto a la última ocasión en la que estuvimos aunque la relación calidad precio continúa siendo buena

 

 

 

Aprovechando el comentario anterior, tan solo quisiera comentar que nosotros no encontramos el local tan ruidoso y nos cambiaron los cubiertos en varias ocasiones. Respecto a las copas, las que nos pusieron para el cava no nos gustaron y nos dejaron las del vino. Nos pareció que sólo tenían dos modelos.

Cocina vista al fondo de la sala. El servicio fue bastante disperso y despistado, tal vez debido a que no quedaba una sola mesa libre. En varias ocasiones tuvimos que recordar lo que habíamos pedido. Se salvó gracias a la camarera más mayor y a uno de los cocineros que salía de vez en cuando a la sala.

Carta con mezcla de cocina tradicional y de autor. Ofrecen un menú entre semana a 13,-€ y un menú degustación por 50,-€. Carta de vinos modesta con precios por debajo de x2. Servicio consistente en la apertura. Nos pusieron una cubitera bien preparada sin tener que pedirla.

Cena familiar para celebrar el cumpleaños de mi hijo. Tomamos unos entrantes para compartir y un principal para cada uno. La "tarta" la eligieron ellos, y no nos defraudaron.

Para empezar:

- Patatas bravas (4,-€) - Estando mi hijo, inevitables. Aunque no me gustan con la piel, la salsa estaba muy, muy buena... pero poco picante.

- Steak tartar (20,-€) - Textura muy buena, pero flojito de sabor para nuestro gusto.

- Cargols a l'adoba (13,-€) - Deliciosos, pero con demasiados trozos de conchas.

De plato principal:

- Tartar de cigalas (24,-€) - Lo mejor de la noche. Simplemente espectacular. Como curiosidad, sólo quedaba uno y como fuimos de los primeros en llegar... ;-)

- Costilla de vaca cocida a baja temperatura con chimichurri (13,-€) - Tierna y sabrosa... La vida es mejor con chimichurri. Por poner una pega, el alioli de ajo negro no encontramos que aportase nada.

- Cabrito empanado (12,-€) - Servido con un poco de alioli de ajo negro. Pedí que me pusiesen alioli "normal" y si no llega a ser por el cocinero, todavía estoy esperando a la camarera jovencita que nos atendió. Me lo comí algo frío, pero estaban muy bueno.

Pedimos un par de servicios de pan, hecho por ellos mismos y que nos gustó muchísimo. Y no nos los cobraron :-O

De postre, un semifrío de chocolate blanco y negro (13,-€) que desapareció a pesar de su más que respetable tamaño.

Para beber, un refresco (1,80€), una botella de agua "marca blanca" (1,50€), una botella de Recaredo Terrers (25,-€) y un cortado (1,40€). Otra vez tuve que recordar a la camarera jovencita que habíamos pedido un cortado...

Buenas presentaciones y raciones bastante generosas. Vimos pasar más de media docena de chuletones y varios clientes preguntaron por el tartar de cigalas... Salvo por el servicio y alguna cosilla mejorable en los platos, estupenda velada.

Dispone de aparcamiento. El precio corresponde a lo que tomé yo.

  • Steak tartar.

  • Tartar de cigalas.

  • La tarta de cumpleaños de mi hijo.

El restaurante está actualmente dirigido por dos jóvenes cocineros formados y recién salidos del reconocido Basque Culinary Center, y como no podía ser de otra manera por la formación recibida sus platos son diferentes a la oferta de otros restaurantes de la zona, ubicado en la pequeña localidad de Les Preses a escasos ocho kilómetros de Olot y situado frente al camping de la población, es un local sin pretensiones y que es desagradablemente ruidoso.
Mesas desnudas y con manteles individuales de papel, buenas copas, a destacar los cuchillos para carne fabricados por la prestigiosa marca Pallarés en la localidad de Solsona (Lleida), comentar que no cambian los cubiertos, el cambio es solo del cuchillo y solo a los que pedimos txuletón y cochinillo.
Fuimos cuatro comensales y pedimos dos raciones de foie micuit, bueno y abundante, casi en exceso, canelón de berenjena y guacamole, muy rico y calamares a la romana frescos y con un buen rebozado a la andaluza.
Seguimos con pulpo a la brasa con puré de moniato, costillas de cerdo duroc cocinadas a baja temperatura, cochinillo cocinado también a baja temperatura con la piel bien dorada y crujiente y carne muy melosa, txuletón de medio kilo servido con hueso y fileteado, con un excelente punto de cocción, carne de muy buena calidad.
Sólo dos postres, sorbete de limón.
Cuatro cafés
Una botella de agua de un litro y vino de la D.O. Empordà, Coma de Vaixell servido a buena temperatura, el servicio del mismo consistió únicamente en el descorche.
Servicio joven y diligente aunque serio y distante.
Precios ajustados y acordes a las características de local, muy buena relación calidad precio
Restaurante para repetir de vez en cuando y probar el menú de diario

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