Restaurante Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO) en Valencia

Restaurante Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)

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Datos de Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y agosto

Teléfono


48 Opiniones de Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)

Cena de viernes con un menú atractivo en homenaje a Buli, Arzak y otros.
Todo bien, pero para mi gusto exceso de platos con muy poca cantidad, dificultad para poder deleitarlos como se merecían.
Estaba lleno el restaurante y el servicio fue bastante flojo, servicio de vino “uno mismo”

VOLVERÉ

Un restaurante que incluiremos en nuestra ruta, al ser ésta nuestra primera visita.
Lo primero que nos llamó la atención fue el número de extranjeros que cenó esa noche y los camareros tana carta compuesta por menú y diferentes platos algunos incluidos en el menú. Un servicio del vino correcto, cabe mencionar que solicitamos un cava que no tuvieron, nos sirvió un cava de precio superior cobrándonos el precio del primero.
Las 3 entradas muy buenas y sorprendentes,los platos principares más flojos, el pescado bien, la carne insípida.
Al ser menú, el precio fue muy correcto en relación con la comida.La verdad, en estos tiempos de "crisis" se agradece este tipo de menú cerrado,y de hecho llenan.
El servicio muy correcto y amable,rápido sin agobiar, sin tonterías pero efectivo.
La relación calidad-precio es muy buena, no es un restaurante para impresionar al acompañante pero sí un restaurante para comer o cenar si estás cerca de la catedral o del carme.Apuesta segura!!

La cocina mediterránea, en el levante español, suele pasar por muchos lugares comunes. No todos los que recorren esos lugares comunes salen airosos. Seu-Xerea, sí!
En mi visita escogí uno de los menús degustación del restaurante. Estos menús varían cada semana, pero su composición sigue una estructura: varios entrantes, un plato a elegir entre tres y un postre.
De mi composición destacaban las croquetas, por ser elegantes, suaves y destacadas. También perfectamente confeccionada la crema de patata perfumada con ceps.
El momento decisivo es el plato principal. Yo opté por un arroz meloso de rape galeras y espinacas. Y es con este plato con el que confirmé una impresión que iba tomando forma conforme avanzaba con el menú: se puede hacer una cocina tradicional mediterránea, sin caer en las evidencias, sino ampliándola con márgenes de calidad. En definitiva, un arroz meloso en su punto servido en puchero al que no se le puede reprochar nada.
El postre fue, por lo comedido, sencillez y originalidad de la propuesta, la mejor forma de relajar la intensidad del arroz: Granizado de chocolate al cardamomo con royal de pasión.
Los caldos: Venta del puerto 12, un tinto que nos sorprendió por la horizontalidad del paladar. Y un "El Angosto" blanco repleto de sorpresas en aromas y gustos. Ambos vinos agradablemente complejos.
El servicio, profesional y formado, al mismo tiempo que distendido y cordial.

El jueves pasado comimos en este restaurante, fu nuestra primera vez y la verda es que nos sorprendio muchisimo. Un gazpacho de marisco muy suave y sutil,una ensalada de tomates valencianos con crujientes de pipas y salazones,los tomates espectaculares,chipirones encebollados muy sabrosos, unas croquetas de mejillones un tanto picantes pero muy ricas.
un poquito de gambitas blancas al ajillo con guindilla, gambas frescas economicas pero no por ello hay que despreciarlas.
para terminar mos sorprendio una olleta d´estiu a base de patata y percados y garrofo, un guiso marinero como acia tiempo que no provaba. De postre chocolate con helado de avellana y sopa de critricos, perfecto para terminar.
Se nota el buen HACER de este restaurante por 22€ no se puede pedir mas.
Muy pero que muy BIEN

Cena de noche de verano para cuatro en el restaurante de Steve.
Cinco entrantes para comenzar: Ajoblanco de chufas con pan tostado y salazones, espectacular combinación de sabores, en especial los contrastes entre el ajo, la chufa y la mojama cortada finísima, junto la perfecta textura del pan tostado; Ensalada Valenciana versión 2007, con helado entre capas de cebolla morada; Espuma de berenjenas con yogur de menta, tataki de bonito y huevas de pescado, sabores muy sutiles y, de nuevo, una gozada sentir las texturas de la espuma, el bonito y las huevas; Coca de pimientos y tomates asados con bacalao frito y aceite de ajo y perejil; Rollitos de langostinos al estilo Seu-Xerea, perfectos, tanto en el rebozado como en el sabor, servidos con salsa agridulce y sésamo negro, una delicia.
De principal, hubo quien eligió el pescado del día (salmonetes), muy fino, según ellos, y otros nos decantamos por el cordero macerado con limón y menta con cous-cous de verano, buena presentación: cous-cous suave y fresco y el cordero bastante ligero. Notable presencia de cilantro fresco.
Macedonia de frutas con helado, de postre.
El vino elegido fue Enrique Mendoza Petit Verdot '06, excelente, servido en copas Riedel. El servicio en mesa, muy atento y diligente.
Es cierto que hay días de más o menos inspiración, pero en este establecimiento la calidad es alta, el servicio es bueno (buena mantelería, buena decoración y coperío de primera) y la cocina es elaborada.
Este menú de noche cuesta 30 € por persona (con IVA).
Mucho mejor que la última visita, salimos muy satisfechos.

El viernes pasado volvi por segunda vez en poco tiempo al Seu Xerea.
La anterior probe el menú de Valencia Cuina Oberta de medio día que me gustó bastante pero del que no aporte comentarios.
En esta ocasión, mas que comentar los platos (que también) quisiera hacer, como profesional hostelero que soy, un par de comentarios al margen de las últimas notas que se han publicado.
Volvi al Seu Xerea porque me intrigo que tipo de menú podía dar un restaurante como este por 22 euros. Creo que hay que valorar, además de lo que hay en el plato, todo lo que gira en torno a el. Como, por ejemplo, que mantel y servilletas sean de tela, la copas de Riedel o Schott o de la marca que sea, la cubertería cómoda y original, la decoración bonita y que, además, todo este limpio (incluso los servicios), bien colocado y que el servicio sea atento. Todo esto entra dentro de los 22 euros que cuesta el menú de medio día. Si además asistimos a una propuesta gastronomica distinta, no digo que haya que aplaudir pero pienso que,como mínimo, hay que valorarlo en su conjunto. Como anecdota, hace 3 días, comí por 18 euros en un bar de barrio, sin mantel, servilleta de papel, ruidoso, la copa de cerveza con restos de carmin y encima pasando sed porque se les olvido la segunda copa encima del mostrador!! El menú, crema fria de alga nori sabrosa, foie de higado de rape muy sorprendente, pulpo marinado con algas en fresca contrapisición al resto de los platos,pollo rebozado con una salsa deliciosa, ensalada de berenjenas muy original. De plato, unos tallarines soba con algas exquisitos. El postre , eso si, un poco flojo pero es que no me hace especial gracia las gelatinas japonesas, siempre me han parecido insipidas. Pero, que mas podemos pedir por 22 euros!!

Tenía ganas de acudir a este local, aunque había visto algunos comentarios que no animaban a ello.
El local, en pleno centro, bastante bonito y agradable, aunque algo ruidoso (al parecer van bastantes grupos de turistas) y con mejorable separación entre las mesas. El servicio muy agradable, aunque mejorable en la atención al servicio (tardó en traernos el agua, después de pedir el menú y cuando empezó a servirlo nos dijo que habían tenido que cambiar algunos platos, en lugar de decirlo antes, y una sola persona para mucha mesa).
La atención al vino correcta, con coperó Riedel y una buena selección de vino, clasificado por precios, que en ocasiones es buen criterio. Nos decantamos por un Angelet.
El menú, buena RCP (22€)y con bastantes platos y no escasos, no sorprendió demasiado, aunque se nota que la cocina cuida la presentación.
Aunque al final la conclusión no fue ni sorpresa ni salimos muy encantados, tampoco nos decepcionó. RCP correcta, atendiendo a la cocina y los productos.

Es la primera que escribo una crítica. He ido tres veces en dos semanas por tema de trabajo al Seu Xerea y creo que he probado una buena parte de la carta y también el menú y me sorprenden algunas de las críticas que hacen.

Yo disfruto en este restaurante. En el centro de Valencia al lado de la plaza de la Virgen. El local es acogedor, bien decorado. Steve Anderson es una persona entrañable, educación inglesa, atento a todos los detalles. El personal que le acompaña también ha estado muy pendiente de nosotros en todo momento. La mesas están bien separadas y son de medidas correctas para comer tranquilamente.

La comida a mi me sorprende por su fusión de diferentes culturas. 6 Ostras con sus salchicha Thai y vinagreta de chalota, plato impresionante (18 euros). Tempura de verduras del mercado central con mayonesa de wasabi (12 euros) perfecto. El foie y el cochinillo espectaculares. El bacalao con alioli también buenísimo. Siempre raciones generosas y todos los platos con un toque diferente que al menos yo no he encontrado en otro Restaurante de Valencia por estos precios.

Por último, hoy hemos tomado el menú de mediodía por 22 euros. Entrantes, te traen 6 aperitivos, el gazpacho con diferentes texturas muy bueno, plato principal (hemos optado por el pescado del día Pargo o salmón) muy correcto y postre un helado de miel con frutos secos garrapiñados fantástico.

La carta de vinos no es muy extensa pero está muy bien estudiada yo he probado Heiner Sauer Gewurztraminer Spätlesse 2005 y Sander Chardonnay Trocken 2005. Impresionante.

Mi opinión MUY RECOMENDABLE.

Nueva visita a este restaurante del centro, que solemos frecuentar desde su inauguración a mediados de los '90.
Escogimos la opción de menú a 22 € (con IVA): un gazpacho de lo más normal, quizás algo subido de vinagre; de entrantes, unos rollitos asiáticos bastante conseguidos (se notan las incursiones de Steve tanto a este continente como a su gastronomía) y una ensalada con mollejas de pato, correcta y poco más. Como principal, pedimos wok de verduras y solomillo de cerdo, un plato sin ninguna sorpresa tampoco. Clafoutis de cerezas de postre, con un helado insulso, un bizcocho incomestible y una cereza. Este postre desmerece la categoría del local.
Por lo demás, pedimos un Meler Merlot-Cabernet '05 (Somontano a 20 €) magnífico, que fue ganando a medida que se oxigenaba, servido en copas Riedel. Lo escogimos un poco a ciegas, ya que la camarera era una ignorante total en cuanto a vinos. Lástima porque las referencias de la carta no están nada mal y sé bien que Steve tiene muy buen criterio para escogerlas.
En cuanto al local, agradable decoración y buen ambiente, aunque se coló un fumador en la zona no-fumadora y había una mesa grande de turistas algo ruidosos. Ni uno ni otros fueron molestos.
Ha habido noches más gloriosas, sin duda, pero la inclusión del menú de 22 € por la noche es un gran acierto.

Me hablaron bien de el, pero no me gusto. Intenta inventar y realmente no aporta nada. RCP 60 euros, con vino.

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