Restaurante Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO) en Valencia

Restaurante Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)

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Datos de Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y agosto

Teléfono


48 Opiniones de Seu-Xerea (RESTAURANTE CERRADO)

Me defraudo. Ambiente bullicioso y sin aportar nada nuevo. No me dieron una buena mesa.
El pulpo que tome con exceso de pimenton y aceite, pretendia ser un’carpaccio’.
Vino, la carta no me gusto. Salimos defaudados

Mediodía de lunes. Buena atención. Separan (bien) comedores en fumadores y no fumadores. Vajilla bien, cubertería bien, mantelería bastante bien, cristalería Riedel muy bien. Podían cuidar algo más la carta (y también los baños), pero en general todo correcto. Menú de mediodía (20€): un aperitivo, dos entrantes, un plato fuerte a elegir y un postre. Antes de nada, unas papas para abrir boca. El pan, bueno. Tomamos: ajo blanco con gelé de mosto y berberechos, muy conseguido el contraste. Sardina marinada con ricotta y remolacha, también bastante conseguido el resultado final, con una sardina muy buena. Huevo con coliflor y caviar de arenque, donde la colifror chirría mucho, el huevo está bien pero sin pasarse, y el arenque se encuentra perdido en este plato tan dudoso. Compartimos entre dos un guiso de cordero con cous cous con una carne excelente, bien tratada, y un cous cous delicioso pero no espectacular, y ala de raya en suquet, también con una muy buena materia prima y muy sabrosa. En ambos platos, innovación casi inexistente. Pero muy buenos. Tarta de manzana caramelizada y helado de canela, sobre un lecho de hojaldre y con un crujiente con semillas. Realmente sabrosa y deliciosa. Raciones y ritmo bien medidos. El vino, Mestizaje 2005 que en la carta aparecía como 2004. Hay que cuidar esas cosas. Servicio bueno, formal sin pasarse, temperatura adecuada. Incluyendo una cerveza al principio y el IVA, 31 euros por cabeza. Un precio razonable, a mi parecer.

Tenía ganas de volver a visitar este gran clásico de la ciudad, aunque los anteriores comentarios hicieron que me resistiera durante una temporada.
Por suerte acudimos y lo pasamos en grande. El restaurante sigue siendo cómodo, con cierta intimidad por la separación que hay entre salas y una atmósfera tranquila y sosegada.
Cocina internacional bien ejecutada, con contrastes en los platos peor sin estridencias, exquisitos los chipirones rellenos de setas, la aleta de raya y las carrilladas. Bien presentados los platos, cuidad vajilla y puntos de cocción excelentes.
La carta de vinos es curiosa, bien seleccionada, para mi gusto algo corta, tal vez si trata de abarcar el máximo de D.O. posibles, pero con un solo representante de cada una de ellas (en algunos casos). Falta de espumosos, pues creo que esta cocina internacional marida perfectamente con estos vinos.
En cuanto al servicio de sala perfecto, reencuentro con el Sergio que conocimos en La Broche y recién salido de Ca Sento, un verdadero fenómeno. Y Laura, la sumiller, perfecta en su cometido.
En resumidas cuentas, Seu-Xerea sigue manteniendo (al menos para mí) el nivel que tenía hace unos años y con este personal no creo que vaya a menos.

Defraudado. Steve Anderson no brindo ni ayuda, ni comentarios ni simpatia (excepto las dos sonrissas forzadas y un chiste forzado). Leyendo los comentarios del 2003 y basando en mis experiencias puedo decir que ha bajado la calidad del servicio de manera alarmante, excepto los camareros que seguian sin estar a la altura, inexpertos. La cocina seguia siendo detallista y original. La cristalería rallada y a pesar de tener abierto ya mas de 4 años aún no se han dignado a poner una minima carta de aguas (3 o 4 aguas de calidad). El menú degustación de 42 € se va a 52 € si consumes solo agua y cafe y 60 € con un buen vino, así que nada barato (comparando con otros restaurantes).

Lo peor: Reserva con dos dias de antelación en zona de no fumadores y cuando llega el Sabado a 3 h de las 22:00 (hora de la reserva) me llaman del restaurante para adverirme que es que tienen mucha gente fumadora y van a meter a gente fumadora en la zona de no fumadores, ntonces pregunte por la posibilidad de que no fumaran y me contesto amablemente Steve Anderson que si, que seguramente fumarian, que eran clientes fumadores....alucinante. Inmediatamente llame a "les nits"...lastima que no tuvieran mesa...

Resumen: Baja calidad del servicio, sin carta de aguas, menú bueno-normal (sin ser extraordinario, poco llamativo y visto), ningun respeto a los no fumadores. Defraudado.

Una grata sorpresa.Hacía tiempo que no comía y bebía tan bien en Valencia.
Muy buena la materia prima, la elaboración, la presentación y el servicio.He de decir que era entre semana y estábamos casi solos.
Caro, pero lo bueno se paga.Volveré en cuanto pueda.

Desagradable experiencia en este pretencioso restaurante, reserva realizada con dos dias de antelacion, llegada a la hora en punto y te introducen hasta el fondo, justo en lo que debia ser el almacenillo de la cocina, te hacen pasar a un zulo de 4m2 con dos mesas pegadas a las paredes, tres paredes en tus narices y la cuarta la entrada del zulo frente al trastero de la cocina, el dueño se excusa diciendo que tiene una reserva multitudinaria y que no dispone de mas mesas, te vas de alli despues de haber programado una cena glamourosa con tu chica para celebrar tu aniversario.Segunda ocasion que este remilgado restaurnate me hace una faena, ya que suelen valorar el numero de comensales cuando reservas, intentando siempre descartar las mesas de dos, osea solo quieren mesas de cuatro lados. No volvere a intentarlo jamas, afortunadamente cerca de alli estaba Arbekino.

Poco que añadir a lo ya dicho. Buena comida a precio razonable. Para nosostros el servicio fue rápido, eficaz y atento, aunque yo al sumiller no lo vi por ningún sitio. Hizimos el menu degustación que empezó flojo, pero fue "in crescendo" (42 euros). Muy buenos los calamares. Lástima que la comida viene en unos platos rectangulares que ponen sobre otros platos redondos i tienes que comer haciendo equilibrios...

Para mi uno de los mejores de Valencia en cuanto a calidad/precio. He ido tres veces y siempre he salido muy satisfecho.
Esta vez nos decantamos por el económico menu de mediodia, aunque esta vez por ser fallas no era tan económico (20€+iva+bebida). Tres entrantes, un segundo plato y un postre. Se echa en falta algún detalle al llegar al restaurante, ya que nos pasamos cerca de 30 minutos hasta que empezamos a comer algo. Pedimos un "Mestizaje 2004", la carta de vinos algo escasa pero bastante correcta. Un lugar que conviene visitar.

Para mi no se sale de lo normal. la decoración como la comida es muy poco arriesgada, el ambiente un poco frió, y es una buena alternativa calidad/precio como tantas otras en valencia.

Cocina creativa, conjugando aromas y sabores orientales y mediterráneos. El local es tranquilo y muy agradable. La comida excelente, con una magnífica presentación, aunque considero que deben vigilar la temperatura con la que es servida (algunos platos llegaron fríos). La carta de vinos variada, con algunos apuntes sobresalientes. El servicio de camareros no está a la altura del local; no hay servicio de vino, los platos se sirven y se recogen de forma inapropiada y, el algún caso, casi con mala educación. Lástima que el acogedor recibimiento de Stephen y las expectativas de sentarnos a su mesa se vean difuminadas por algunos puntos negros.
En resumen; una apuesta muy interesante. Sin duda, repetiremos. Nos queda mucha carta que degustar, siempre con los consejos del magnífico anfitrión.

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