Restaurante Dos Abades Parador de Santo Estevo en Nogueira de Ramuin

Restaurante Dos Abades Parador de Santo Estevo

Datos de Dos Abades Parador de Santo Estevo
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
6.0 10
Servicio del vino:
5.7 10
Comida:
4.7 10
Entorno:
9.0 10
Calidad-precio:
4.7 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Ourense
Localidad: Nogueira de Ramuin
Dirección: Santo Estevo de Ribas de Sil
Código postal: 32162
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas:
Precio desde 35,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de Dos Abades Parador de Santo Estevo

Restaurante en el Parador Nacional de Santo Estevo de Ribas de Sil, en un marco incomparable. La calidad de los productos buena aunque un poco cara la relación con el precio de los platos. 

* Volandeiras a la plancha con aceite de ajo y perejil.

* Tabla de quesos regionales con castañas y mermelada de sabugueiro.

* Lomo de merluza al vapor, puerro confitado y salsa de chicharros. Buen punto de cocción de la merluza.

* Vino D.O. Ribeira Sacra Godello.

* Gin Tónic de Nordés.

Buena experiencia gastronómica y mejor alojamiento en uno de los mejores Paradores Nacionales.

 

  • Lomo de merluza al vapor, puerro confitado y salsa de chicharros

  • Volandeiras a la plancha con aceite de ajo y perejil

El restaurante Dos Abades, se encuentra situado dentro del magnifico Monasterio de Santo Estevo, hoy Parador, en San Estevo de Ribas del Sil, en pleno corazón de la Ribeira Sacra, en un paraje extraordinario de belleza y un poco alejado de la "civilización". Como nosotros estábamos alojados allí y el primer restaurante mas o menos interesante se encontraba a unos 30 Km del Parador, es decir a mas de 1/2 hora de distancia por carreteras estrechas de montaña, decidimos cenar las noches de nuestra estancia en la cafetería y el restaurante del Parador.

El restaurante de 50 metros de largo esta ubicado en las antiguas caballerizas del Monasterio, bajo una bóveda de piedra de 14 metros de altura y con una sala situada en una especie de mezanina, decorado muy elegantemente mezclando la piedra, el cristal y la madera. Las mesas son amplias, están bien vestidas y bien separadas las unas de las otras, con buena vajilla y cubertería y con las copas tradicionales de Paradores. El servicio de sala, aunque un poco lento, es correcto y el servicio del vino también, sin mas.

Cenamos en la pequeña terraza exterior del comedor, con vistas al magnifico bosque de robles y castaños que rodea al Hotel y admirando una preciosa puesta de sol.

Decidimos cenar a la carta, con opciones bastantes reducidas.

Como aperitivo nos sirvieron unos trozos de empanada de atún con cebolla que estaba dura. Al mismo tiempo nos trajeron el pan, que no estaba mal y una botellita de aceite de oliva de Cornicabra.

Como entrantes, MC tomó una Sopa de melón que estaba buena y yo pedí media ración de Pulpo a la parrilla con salteado de grelos que al llegar a la mesa se convirtió por milagro en un pulpo a la gallega cocido con una patata (Misterios de la cocina de Paradores) pero que sin ser una maravilla, estaba bueno, aunque un poco duro.

Como segundos, dado que la oferta de pescados no era muy tentadora, ambos optamos por la carne.

MC pidió un Solomillo de ternera gallega a la parrilla y yo un Lomo de ternera gallega a la parrilla ambos platos, si no recuerdo mal, acompañados con pimientos del Padrón y patatas fritas caseras. Ambos buenos. La carne nos fue servida en el punto solicitado, muy poco hecha, esta no tenia un sabor muy marcado pero era muy tierna.

De postre, nos abstuvimos, por si acaso.

Para beber, tomamos una botella de Adega Vella, Godello DO Ribeira Sacra 2014 cepaje 100% Godello, Bodegas Jorge Feijó Gonzalez. Me pareció un vino joven, fresco, elegante, redondo y ligero.
También tomamos una botella de agua de Mondariz.

La cuenta ascendió a 46,50 €/persona. RCP correcta. La comida es banal y los precios no lo son. El gran problema de Paradores es la gastronomía, es su asignatura pendiente. Los desayunos en cambio son muy completos y variados, con productos de gran calidad.

Pienso que si un buen restaurante se instalase cerca del Parador de San Estevo, seria magnifico tanto para él, porque se ganaría muy bien la vida, como para las personas alojadas en este maravilloso y solitario hotel que podrían disfrutar plenamente de la belleza del hotel, del paisaje y, cómo no, de una buena gastronomía.

Voy a relatar muy brevemente la experiencia en su Cafetería, donde cenamos, o mas bien nos alimentamos un par de noches. La carta queda simplificada a 4 o 5 tipos de bocadillos distintos, 100% clásicos, un tipo de ensalada y jamón ibérico de recebo. Es lamentable, y los bocadillos a precios medios de 6 o 7 €. No se como en Paradores no se ponen de una vez las pilas. Tienen una hostelería magnifica... y una cocina lamentable.

Espero que cuando vuelva al Parador de Santo Estevo, el restaurante habrá evolucionado (lo dudo) o algún buen restaurante se habrá instalado al lado...

  • Pulpo

  • Sopa de melón

  • Empanada de atun

Ubicación impresionante, entorno aún mas impresionante. Instalaciones perfectas, personal maravilloso pero desde mi punto de vista tiene un pero y ese pero es su cocina.

El Restaurante se encuentra en los bajos de Monasterio de Santo Estevo donde se encuentra ubicado en la actualidad el Parador nacional de turismo con el mismo nombre. En pleno corazón de la Ribeira Sacra a escasa distancia de la confluencia de los Ríos Miño y Sil y en un paraje con una belleza natural inigual. Sin duda, merece la pena desplazarse por el simple echo de contemplar esos paisajes.

Estuvimos alojados un fin de semana a mediados del mes de mayo y debido a las distancias con alguna población decidimos cenar en el restaurante del Parador la noche del sábado.

En nuestro caso elegimos el menú propuesta que se compone de un entrante, un principal y un postre a elegir entre los disponibles en carta por un precio quiero recordar de 33 euros (bebida a parte).

De beber un Pombares Seleción de la DO Ribeira Sacra y una botella de agua a continuación y antes de tomarnos nota de la comida nos traen un aperitivo de la casa compuesto por dos trocitos de queso y dos lonchas de lomo. Tras 9 minutos (contados de reloj)nos toman nota. Como Entrantes una parrillada de verduras con queso de cabra para mi y mi pareja un revuelto y como principales un Lacón con Grelos y Lomo de Ternera. Los entrantes tardaron aproximadamente en traérnoslos unos 15 minutos. La parrillada de verduras escasa, muy poco variada y mal trabajada, el revuelto correcto. Un vez finalizados y tras otros 10 minutos los principales... El Lacón pasable pero los grelos totalmente amargos, duros y aguados... Y el Lomo de ternera no había por donde meterle mano.

Postre Una macedonia de frutas ( cuyo precio en carta anda por los 7 euros) y cuya foto adjunto por que creo que más vale una foto que mil palabras pero vamos una única fresa cortado con mandolina, 4 gajos contados de mandarina otros 4 de pera y 4 mini lonchas de piña...

Resumiendo nos sentamos a cenar a las 21:45 y salimos del restaurante a las 00:15, y a ello hay que añadir que cenamos mal. La única excusa posible es que ese día el salón estaba a tope, pero por lo demás...

El comedor es muy agradable y cómodo.

  • Macedonia

  • Ternera

  • Lacón con Grelos

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