Restaurante El Pericote en Tanos-Torrelavega.

Restaurante El Pericote

Datos de El Pericote
Precio Medio:
39 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
5.6 10
Calidad-precio:
8.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Cantabria
Localidad: Tanos-Torrelavega.
Dirección: Paseo Fernandez Vallejo, 51
Código postal: 39300
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 14,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


11 Opiniones de El Pericote

Pericote es un restaurante sencillo , modesto diría , con un trato amable, cercano , joven , correcto y explicativo. En Pericote se busca la carne . Carne de calidad: machorra, buey...carnes no habituales, únicas. Su precio también es único, por elevado, así que la exigencia debe ser alta. Probamos un buey de 4 años y medio, al que en mi opinión , le faltaba algo de consistencia y sabor. Por ello nos avisaron que su precio era algo más moderado ya que era más joven,. Me encantó , la carne de machorra, una vaca que no ha conseguido parir y ofrece una carne grasa, sin demasiado sabor , pero suave y delicada. Excelente steak tartar , embutidos de vaca y unos postres magníficos( no lo esperaba ) , completaron el menú. Una gran sorpresa que descubrí: Quinta Sardonia de 2004 a 25 euros, algo decaído y evolucionado , pero difícil de encontrar hoy día. Disfrutamos aunque de la carne , esperaba algo más

Pequeño y agradable local situado en Tanos, a las afueras de Torrelavega, con una terracita exterior y un comedor principal no muy amplio pero donde se está a gusto, aunque las mesas resultan un poco pequeñas. Cuatro comensales y comedor lleno, nos ponemos en manos del responsable, César Muriedas, con el objetivo de pegarnos un festival carnívoro pues es la especialidad del restaurante, aun así tiene una carta bastante completa con otras cosas para los que no sean fanáticos de la carne, además de un competitivo menú del día.

Antes de comenzar, César nos enseñó en crudo las dos piezas especiales que nos había preparado, un entrecot y una chuleta de vaca machorra con 60 días de maduración y que tenían una pinta formidable, auténtica carne “Premium” que llaman ahora. Comenzamos con un embutido de vaca parecido aunque no similar a la cecina, un nuevo producto con el que están experimentando y que nos pareció tremendo, sabor, finura, delicadeza, un auténtico “ibérico de bellota de vaca”. Productazo excepcional. El festival continuó con dos preparaciones de steak tartar, una más y la otra menos especiada. La curiosidad es que aquí los preparan macerados con whisky, bebida de la que César es devoto como nosotros. Lo cierto es que no notamos una diferencia excesiva entre los dos y que de nuevo, una carne de una calidad superior era la protagonista.

Terminamos con los susodichos entrecot y chuleta, que se presentaban simplemente marcados y con un hornillo/piedra al centro para terminarlos al gusto de cada uno. Esto de las piedras no termina por convencernos, se hacía un calor insoportable en la mesa y había mucho humo en la sala, preferimos que los hagan a la parrilla o plancha en cocina y los presenten al punto deseado, pero bueno, es lo que había. Lo importante es que la carne tenía una calidad brutal, tanta que nosotros no dudamos en comerla cruda, tanto la primera como la segunda. Pura mantequilla ambas, aunque por su finura y delicadeza nos quedamos con el entrecot, de largo el mejor que hemos comido nunca. La chuleta muy buena, pero no somos tan “chuleteros”, preferimos otros cortes. En cualquier caso carne excepcional, la mejor de Cantabria al menos de las que conocemos. Los precios, en torno a 90€/kg el entrecot y 50€/kg la chuleta.

Terminamos con cuatro postres distintos para cada uno y al menos el que nos tomamos (tiramisú), estaba francamente bueno. Nos vimos la carta de vinos (no puntuamos por tanto) pues era el cumpleaños de un amigo y forero y aportamos nuestras botellas, que al final fueron:

Domaine Arretxea Hegoxuri 2011: un blanco del famoso productor “bio” de la zona de Iroulegy en plena forma, fresco, directo, mineral, francamente bueno. [9/10]

La Bota de Fino Nª68 Macharnudo Alto: nueva edición de uno de los mejores finos del mercado, pura esencia de Macharnudo que no hará más que ir mejorando en botella tras la saca. [9,2/10]

Marqués de Riscal Reserva 1979: vino del año del que los cumplía, lástima que fuera una añada tan mala en Rioja, aun así Riscal sacaba casi todos los años y es de los pocos que se pueden elegir. Estaba bien, sin defectos, rico, pero obviamente acusaba las inclemencias del año. [7,8/10]

Cavallotto Barolo Bricco Boschis “Vigna San Guiseppe” Riserva 2005: un vino de una sola viña y elaborado como Riserva, solo en los mejores años y con mayor crianza. Estaba demasiado joven todavía, aunque con buena pinta. Gran productor. [8,8/10]

Finalizamos con una buena copa cada uno, lo cierto es que andan bastante bien surtidos de destilados y en especial de maltas, en nuestro caso probamos un Caol Ila Reserve by Gordon & McPhail que nos gustó mucho, esta es una de nuestras destilerías preferidas en Islay. Al final salimos a unos 60€ por persona, cuenta un poco más cara de la media, pero cierto es que la carne tampoco era la habitual sino de una de mayor calidad que sin duda mereció la pena, ya les comentamos que el entrecot en concreto nos pareció sublime y que el embutido del principio fue una auténtica sorpresa. Y además hay que reconocer que César nos trató de maravilla y nos sentimos muy a gusto. Un restaurante de nivel para disfrutones de la carne, más que recomendable.

Ah, y felicidades, Sergio!

  • Chuleta

  • Chuleta

  • Entrecot

  • Steak tartar

  • Embutido de vaca

  • Piezas en crudo

Primera visita a esta casa.

Después de unos vermouts (excelentes) y unos albariños en la terraza pasamos al comedor. Bien vestido y con un punto alegre. Excesivamente ruidoso y con propensión a llenarse de humo y olores por estar pegado a la cocina y por la "costumbre" de cocinarse las chuletas en las mesas. Puede que yo sea el raro, pero detesto las piedras de asar y los platos de barro caliente en los comedores, saturan las papilas olfativas y al final no distingues un PX de una manzanilla.

Los vermouts y los albariños más un refresco suman 9,50 E.

A compartir

(2) Croquetas (16 E). Dicen que con buena bechamel y cremosas.

(2) Pulpo (33 E). Original. Buen punto de cocción y un "escabeche" con un toque de chile y lima que lo hace muy agradable.

(1) Rabas (7 E). Buenas.

Individuales

(2) Chipirones (23 E). Plancha, con un fondo de cebolla confitada y alliolli. Gustaron.

(2) Entrecots (31,80 E). Se sirvieron pieza y media por comensal porque eran piezas pequeñas (lomo bajo, creo yo) que no llegaban a los 300 grs. Buena carne, no excepcional, con buena maduración. Uno de los puntos pedidos correcto, el mio, pedido menos, se pasaron de brasa. Acompañados de papatas y algo de verdura plancha. Aprobado alto.

(1) Bacalao asado (14,50 E). Buen lomo que gusto mucho a la comensal.

(1) Huevos con patatas y morcilla (9,50 E). En carta venia tal cual, a la comensal se le comentaron que eran rotos, el resultado era un timbal de huevos revueltos con morcilla desmigada y patatas paja cubierto por unas lonchas de paleta iberica. Pese al error de la descripción comentaron que estaba bien rico.

(1) Arroz negro con chipirones (12,50 E). Buen punto del arroz y abundancia de chipirones. Bien.

Postres

(2) Torrijas de sobao (10 E). Correctas.

(1) Hojaldre de canela (5 E). Bien.

(1) Cupcake (5 E). Excesivamente frío.

Bodega

(1) Elyssia BN (18 E). Excelente y con buena rcp.

(1) Dominio del Bendito -El primer paso- (17 E). Toro tan rico como conocido.

(1) Agua (2).

(1) GT Siderit de frutas del bosque (7 E). Yo conduzco y me quede con las ganas. Olor y trabajo del barman excelentes.

(4) Moscatel Finca Antigua (11 E). Buen moscatel, envejecido, equilibrado...

Se nos dio a probar un moscatel seco que por lo visto se elabora en Castillo Pedroso con uvas andaluzas que puede resultar perfecto como aperitivo e incluso como acompañante de algunos platos. Seco, profundo, muy bueno. Kalma, creo que era el nombre.

Servicio muy amable y profesional por parte de Cesar y otro joven que había por allí.

Al entorno le penaliza el ruido y el olor del comedor.

PS Lo olvidaba, buen surtido de panecillos en unos pequeños cubos y excelente AOV de Navarra y Vinagre de Jerez en las mesas. Buen detalle.

Visita a este restaurante, viendo las muy buenas valoraciones de Sergio " Kintiman"

Tras previa reserva por supuesto nos personamos en el establecimiento y paso a relatar el menú pues el mobiliario y etc otros lo hacen mejor que yo jajajajaja.

* 1 Pulpo escabechado con cítricos y picante, original y perfecto madiradeje de sabores y texturas.

* Media de mollejas que al final relato, pero que solicite, no las pasaran de punto y las sirvieron perfectas, estaban empanadas.

* 1 Chipirones en la misma linea de los platos anteriores

* 1 Chuleton 1,150 kg carne con perfecta maduración y excelente de sabor

* Postres un hojaldre de canela y pasteluco de chocolate y avellana, exquisitos.

* Vino Hacienda Monasterio crianza cafe chupito........

Un detalle a reseñar, volvió media de mollejas a la cocina, indicando que para nada estaban mal, lo que pasa es que era una ración inmensa y quería disfrutar del resto de la comida jajajajj.
Bueno cuando trajeron la cuenta, deducieron media ración de la misma, a lo cual no tenían ninguna obligación, porque el plato estaba exquisito.
También indicare, un servicio en sala solo igualable por muy pocos restaurantes en Cantabria.
Nos atendió Cesar que es una maquina en estas lides atento en todo momento hasta al mas mínimo detalle.
Gracias Cesar por tu profesionalidad, a la cual añado por supuesto el resto de las personas que servían en la misma.
Resumiendo volvere

Nueva visita a este restaurante que se ha convertido en poco tiempo en la opción mas sólida en la comarca de Torrelavega, o por lo menos para mi.
Tras tomar un par de cañas en la barra, por cierto muy bien surtida de pinchos, saludamos a Cesar el dueño, que nos acomoda en una de las mesas.
Un detalle que me encanta es que cada mesas tiene su cestillo de panes variados, dos o tres tipos de sal y vinagre de Jerez Reserva y botellita de AOVE.
Nada mas sentarnos, sale Cristian Cacho, el cocinero y nos comenta que tiene un nuevo plato entre manos, encantados le comentamos.
- Lubina sobre lías de riesling, presentado a modo de ceviche y el aliño se hace a base de las lías de de un riesling cántabro llamado Yenda, con el cual también maridamos el plato, se completa con tiras de manzana Granny Smith que aportan ese toque ácido al conjunto, muy, muy bueno.
- Seguimos con el pulpo escabechado en cítricos y picante, me parece otro gran plato y otra manera de disfrutar de este cefalópodo, también maridado con el Yenda Riesling 2014
- Y pasamos a la estrella del restaurante, una chuleta de vaca machorra o de trabajo de kilo y pico y con una maduración de 56 días, puro sabor, carne muy tierna con una infiltración de grasa importante, se acompaña de un pequeño cubo de patatas fritas y verduras a la plancha. En este caso el maridaje corrió a cargo de Lalama 2011.
Sin hambre para postres, pasamos directamente a los digestivos, que aquí los preparan magistralmente delante del comensal en un carrito de lo mas chulo.
Para mi mujer un GT, bueno dos, ya que luego nos invitaron a otra ronda y para mi Wisky, primero Macallan Reserva 2006 y luego Gordon&MacPhail Reserve Caol Ila.

Como veis, hambre y sed no se pasa aquí, el miércoles volveré con el grupo de cata a cenar, disfrute asegurado.

Al mediodía de un miércoles (con mucha actividad en la zona, pues en Torrelavega se celebra la feria semanal de ganados los miércoles y conlleva bastante publico foráneo, encontrándose el recinto del Ferial unos 400-500 metros de este local).

El local estaba con una buena ocupación, tanto en la barra como comiendo en la zona exterior y en las mesas de la zona de barra, donde entiendo que comían el menú. Sensación de prisa y ajetreo del servicio de mesas en esa zonas, lo cual en principio no es bueno.

Tras una cervezas en la barra, pues el día es caluroso, ya sabéis unos 23-24 grados, pero para nosotros es una temperatura que genera comentarios de forma constante de ¡hace color hoy¡.

Acomodados en el comedor propiamente dicho, en una mesa amplia, con una buena temperatura ambiente pues el aire acondicionado estaba a un buen nivel.

Hemos acudido a comer la famosa carne del local y asi que empezamos con unos entrantes y luego la carne.

A compartir:

Cecina de vaca de León: Buena textura (cada día me encuentro con cecinas más resecas, que no era el caso) y con un buen aceite por encima en su justa medida: Empezamos muy bien.

Mollejas empanadas: muy bien presentadas con unas patas paja acompañantes. Quizás resultaron ligeramente secas en su recubrimiento y en su fondo con un buen sabor.

Calamares a la plancha con un ali olí por encima y una base de patatas de tipo panadera. De tamaño mediano, con un buen punto y con otra vez una buena presentación. No eran de guadañeta o potera, pero estaban bien buenos.

Y llegó la carne:

Tras hablar sobre el tema con el responsable del local, que siempre es muy amable y atento, pero cuando empezamos a hablar de carnes se le iluminan los ojos, nos decidimos por hacer una especie de catado o degustación (lo segundo lo digo pues se suele decir cata para los vinos y degustación parar los solido) por una parte chuleta con unos 40 días de reposo y entrecot con solo 12 días, detalle que nos advierten. Con una plancha al borde la mesa, la carne presentada en fileteado con un grosor adecuado y varios tipos de sal, por cierto sin estar presente la de escamas, que pedimos aparte. Demasiado calor genera la plancha en la mesa.

El plato se acompañada de una especie de sartén honda que contenía: berenjenas, pimientos rojos, calabacín y en la zona mas inferior patatas fritas.

Bien la carne, el entrecot ligeramente más duro (por su falta de cámara) pero con más sabor. En conjunto la experiencia de la carne positiva.

No pudimos con los postres salvo una persona y cerramos algunos con café (Un fallo, no ofrecer café y tener que solicitarlos), y todos con un GT.

En cuanto a los vinos, de la carta poco más que decir que lo expuesto, aunque vi algún detalles nuevos. Como la comida era lo que era optamos de forma seguida por tres uvas con su poder y con algo de madera:

Garnacha aragonesa: Honore Vera 2013

Monastrel: Juan Gil 4 meses 2012, y

Tinta de Toro: Domino del Bendito Primer Paso 2011.

Los vinos estaban todos algo altos de temperatura, porque hubo que ponerlos a punto, pues entiendo que no estaban en una cava. Por otra parte tampoco eran vinos de un nivel, como para no ser de un consumo más bien habitual.

Buenas copas con cambio de las mismas para cada vino.

El precio con todo, incluido lo de la barra y lo descrito a 40.50 euros por comensal.

Comentario:

La experiencia de la carne ha sido buena y si el entrecot no estaba en su punto era por nuestra culpa.

El responsable de sala es muy atento y sabe lo que tiene entre manos.

El local resulta algo ruidoso.

Me parece una buena relación calidad precio.

No puntuaré, pues el entorno ya está hecho en otras ocasiones, la carne no era valorable por los detalles descritos y el precio fue un poco amalgama de lo de la barra, lo comido y el bebido.

Lugar para repetir.

No hemos tardado mucho en volver a este lugar ya que las sensaciones que nos dejaron fueron bastante positivas.
Reservamos el sábado para cenar en una noche de lo mas desapacible, aún así el comedor se acabó llenando, bien.
El trato y servicio sigue siendo de primera, gente joven con muchas ganas de agradar y hacerlo bien.
Las mesas siguen bien surtidas de su sal de sabores, aceite de oliva virgen extra para degustar, vinagre de calidad y panecillos de varios sabores.
Para compartir todo al centro hemos pedido:
- Mollejas de cordero lechal empanadas a 7€, una generosa ración de pequeños trozos de mollejas crujientes por fuera y tiernos por dentro, se acompañan de patatas paja.
- Terrina de foie casera a 16,5€, recomendación del dueño y mi mujer es oír foie y ya no hay mas opción, tremendo trozo de gran sabor y perfecta textura, coronado por cebolla caramelizada y setas de temporada, se acompaña de rebanadas de pan tostado de maíz, sin duda una terrina de gran calidad.
- Chuleta a la piedra de 1,5 kg a 28,5€/kg, la estrella de la noche, presentada en crudo, bien madurada, con una importante infiltración de grasa en carne, posteriormente se presenta fileteada con un golpe de plancha y aparte te traen una piedra sobre un hornillo para terminarla al gusto de cada uno, se acompaña de patatas fritas y verduras a la plancha, sin duda de las mejores carnes que he probado últimamente y a un precio muy ajustado.
Preguntamos al dueño sobre la procedencia de la carne y nos comenta que es de una ganadería propia ubicada en Asturias, la cual llega al restaurante con al menos 45 días de maduración.
Evidentemente no ha quedado hambre para los postres.
La cría que ya pide por si sola, ha elegido lo de siempre, huevo con patatas fritas, han tenido el detalle de no cobrarlo.

En cuanto al vino cada vez van mostrando mas interés y apostando fuerte por los vinos de Cantabria, en este caso hemos tomado un Viña Lancina 2012 a 10,5€ servido bien fresquito y con su cubitera de rigor.
Hemos terminado con unos chupitos de orujo blanco para ayudar un poco a la digestión.
Pues poco a poco se están convirtiendo en la apuesta mas segura en la ciudad de Torrelavega.
Repetiremos seguro.

Ante los comentarios de boca-oreja de nuestro compañero Jacomur, hoy tres personas con reserva previa, hemos acudido a comer a este local.

Nos hemos acomodado, en una amplia mesa del comedor interior, con tipo manteles individuales de papel y servilletas de buen tamaño, de tela. Cubertería y copas de cristalería de nivel más que aceptable. Se dispone de vinagre de Jerez y aceite de La Rioja de la variedad arbequina.

Ofrecían un menús con muy buena pinta, creo que a 9.50 euros.

Hemos tomado a compartir de la carta:

Huevos de corral con morcilla y paleta ibérica (7.50 euros)

Chipirones a la plancha con cebolla caramelizada y ali olí casero (9 euros).

Nos han gustado, los dos entrantes, el primero conservando el sabor y sin ninguna sensación de grasa y el segundo con una buen punto y pudiendo destacar el ali olí.

De plato, queríamos algo no muy pesado, pues esta noche hay cena fuera de casa y optamos los tres, por uno de los tres arroces que nos ofrecieron (eran el escogido, uno con chipirones y tinta por tanto desechable por coincidir con uno de los entrantes y otro con gambones)

Arroz cremoso de hongos, soja y queso de cabra de Liébana (8.50).

Buenas raciones, bien presentado, pero nos pareció a los tres que el punto estaba algo pasado y la conjunción de los sabores no se lograba. Pero ojo, el plato no era para suspenderle ni mucho menos.

Por el motivo que he comentado no hemos llegado a los postres.
De beber, agua de 1.5 litro a 2 euros, una cerveza de Cantabria que me recomendaron con acierto y servida con mimo (2 euros) y Honoro Vera 2012 a 10 euros.

La carta de los vinos es escueta, pero hablando un poquito con el responsable de la sala, van saliendo pequeñas cosas como este vino que hemos tomado. Servido a una buena temperatura y con un buen precio.

El responsable del local con muchas ganas de agradar, eficiencia, discreción y buen ritmo de los platos.

Todos los precios que he reflejado son con el IVA incluido, tal como refleja la ley.

La sensación final ha sido de un local interesante, con ganas de crecer, receptivo a opiniones, que hay que visitar de nuevo, quizás en horario de fuera de menús del día y sacar más detalles de su cocina e incluso probar sus carnes, de las que me dió la sensación se sienten orgullosos.

Restaurante situado a las afueras de Torrelavega y que viene a ocupar lo que anteriormente era el bar El Atajo.
El local está dividido en dos ambientes, una zona de barra donde tomar una caña o un vino con un buen surtido de pinchos y la zona de comedor, muy acogedor y decorado de forma informal, aunque al llenarse el nivel de decibelios es bastante considerable.
También disponen de una pequeña terraza.
Servicio joven, atento y con muchas ganas de agradar.
Un detalle que me ha gustado mucho es que cada mesa dispone de su aceite, vinagre y sal de primeras marcas y de un cestillo de panes variados.
Para cenar optamos por un par de entrantes para compartir y un segundo para cada uno.
- Foie a la plancha con huevos fritos, patata panadera y cebolla caramelizada, 13,5€ que vamos a decir de este plato, pues que es pura gula y la ración mas que generosa.
- Chipirones a la plancha con cebolla caramelizada y ali oli casero, 9€, cuatro piezas de chipirón de mediano tamaño, muy fresco y con el punto de plancha perfecto, muy ricos.
De segundos:
- Para mi, lechazo montañas de liebana asado, 16,50€, no me dijo gran cosa, bien de sabor, pero le faltaba ese punto crujiente de la piel y el trozo no era de los mejores, la verdad.
- Para mi mujer, bacalao asado con hortalizas y albahaca, 12€, según ella simplemente correcto, lomo de buen tamaño aunque quizás desalado en exceso, lo que le resta potencia sápida.
- De postre y para compartir entre los dos, tarta de queso de La Jarradilla con helado de vainilla, 4,50€, correcta, elaborada al estilo americano, para mi gusto se queda un tanto seca, aunque el helado ayuda a pasarla.

En cuanto al vino, disponen de una carta bastante cortita, con vinos de precio muy asequibles y con especial atención por los vinos cántabros, para la ocasión tomamos una correcta bobal, Beso de Rechenna 09 a 10€, disponen de dos tipos de copas, unas serigrafiádas con el logo del restaurante y otras Schott de mejor calidad, servicio de descorche, prueba y rellenado esporádico de las copas.

Terminamos con un par de GTs de Gin Siderit a 7€.

La verdad es que hemos salido contentos y quizás sea mejor optar por picar de manera mas informal.
También ofrecen entre semana un menú a 9,95€ que hemos probado y está la mar de recomendable.
Seguiremos volviendo.

  • Foie con huievos fritos y patata panadera

  • Chipirones a la plancha con cebolla caramelizada y ali oli casero

  • Bacalao asado con hortalizas y albahaca

En esta ocasion solo fuimos a picar 3 raciones, pues no teniamos demasiado apetito, pero volveremos a probar sus carnes, que vimos que la mayoria de los comensales de la sala las pedian y ademas el encargado de la sala nos recomendo.
En esta aocasion la comida trato de unas rabas, buena racion y fritura, unas croquetas caseras mixtas unas de jamon y otras de chorizo, excelente besamel y unos chipirones a la plancja sobre alioli y cama de patatas panadera con cebolla pochada
Sin postre, una pena pues no podiamos con mas, y los que vimos pasar a otras mesas tenian muy buena pinta. 2 botellines de media Mahon, y una media cerveza sin alcoho. Una variedad de bollitos de pan blanco y de maiz y en la mesa hay un servicio de aceite arbequina y flor de sal para degustar al gusto.
En definitiva que volveremos con mucho agrado

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