Restaurante Monty's

Datos de Monty's
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
6.7 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
8.1 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Burjassot
Dirección: Blasco Ibañez 119
Código postal: 46100
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 9,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


6 Opiniones de Monty's

Aunque han habido más visitas entre la anterior reseña y ésta coincidentes con partidos de Uefa del Valencia y consiguiente reunión de la peña, los cambios producidos en cocina y sala y una victoria fuera de casa por 0-3 que nos permite una posterior cena tranquila y algo diferente en su menú, me decido a incluir una nueva reseña.

Varios vinos a probar con frutos secos, patatas chips y un aceptable jamon, embochado y queso durante el partido. Los vinos fueron Fray German verdejo 2012, Conde Valdemar crianza 2009 y Valdimojenes 2012 tanto en blanco verdejo como tinto tempranillo; solo salvaría al conde. Sirvieron también para acompañar la cena.

Pasamos a la cena. Entrantes al centro: un más que aceptable morro recien hecho y por tanto muy agradable. Unas anchoas de tamaño y calidad media con tomate rallado. Una sepia con salsa verde más que aceptable.
El plato principal fue caldereta de bogavante con muchas piezas en buen estado de hidratación pese a la cocción (quizás demasiada), mucha patata cocida; falto de caldo donde mojar pan e incluso unos huevos fritos finales.

El postre se acompañó de un Marqués de Concordia selección especial rosé para brindar (y poco más) por el disfrute después del partido, tan poco habitual. Unos cafés y unas infusiones para alargar los comentarios.

Al final algunas cosas han mejorado y otras no, pero seguimos disfrutando que es lo importante.

La coincidencia de la reunión mensual de esta peña y partido de Uefa del Valencia hacen un marco (excusa) perfecto para reunión en torno al televisor y a la mesa.
Mientras empieza el partido unas cervezas de barril y una interesante y espumosa Turia Märzen y tal y como fluía el carbónico, fluían los goles del Valemcia, hasta 4 en media hora. Lo nunca visto. Tanto es así que antes de acabar el partido y con el hambre apretando pues el rabito frito (no lo he comido en ninguna otra parte y es un vicio) y los cacahuetes fritos ya no daban para más; así que nos sentamos a la mesa.

Para la cena fuimos 12 y con unos entrantes al centro: ventresca con tomate buenos, clochinas pequeñitas pero siempre bien recibidas, unas bravas bien crujientes con ali olí, un revuelto de setas jugoso pero sin estar blandengue, y un pan con tomate correcto.

De principal esta vez fueron colitas de rape guisadas con almejas y patatas panaderas con aceite, ajo y perejil correctas. Un sorbete de mandarina muy bueno, para repetir. Postre se decidió por dulce: tarta chocolate, pudding y otra tarta que no recuerdo; básicas.

Para beber: acabamos el fútbol con un verdejo Solar de la Vega 2012 básico pero correcto y seguimos en la cena con otro verdejo de Vicente Gandía de vendimia nocturna: Nebla 2012 mejor que el anterior. Después gin tonics para casi todos; yo me quedé con Zacapa 23 años.

A la cama con el espíritu futbolístico y el cuerpo material bien servidos. Y además invitado. No se puede pedir más.

La peña decide cambiar de sede para los partidos de Uefa y si además paga del fondo la primera cena de este año, pues no vamos a poner pegas.

Catorce para cenar después de haber visto junto a unos cuantos más, el partido del Valencia por tierras rusas y habiendo estado picoteando papas caseras, bravas, yuca, malonga y plátano frito, algún plato de jamón, salami, fuet y embochado con buenas cervezas (Paulaner) disfrutando de una victoria imprevista.

Ya con la serenidad de haber ganado el partido, te enfrentas a la cena con mayor tranquilidad. Hambre no había por lo picado antes, pero en buena compañía va entrando poco a poco y empujando con un pan tostado y un poco de tomate nos vamos haciendo con los platos compartidos: tartar de atun escabechado buena intención con resultado desigual. Plato de fiambres: queso bueno y escaso, lomo bueno y jamón, mejor. Níscalos a la plancha: se está notando los dias de poniente y están más secos, en vez de a la plancha hubieran resistido mejor fritos con ajetes.
De principal: una pierna de cordero para cada uno de buen tamaño y bien horneada.
Para postres preferimos por decantarnos por un sorbete para rebajar un poco al cordero.

En el tema de bebida y arrastrando de la tarde iba un Corona de Aragon chardonnay y un crianza 2009. Posteriormente y ya en la cena cambiamos con acierto a un Carmelo Rodero 9 meses . Para el cordero hizo los honores un Marques de Vargas 2006. El brindis por la inaguración se lo llevó un cava de Finca El Renegado brut nature.
No podiamos empezar mejor: con una victoria. El resto ya sabíamos que iba a ser bueno.

Tras la cuarentena de dias necesaria para pasar la enfermedad de inicio en el que las cosas van ocurriendo por primera vez, parece que se va asentando y mejorando. Mesas más vestidas, mejores copas, carta de vinos corta pero más interesante. Mejorada vajilla. Mucho mejor emplatado... se nota progreso.

Cinco comensales de buen comer que no quieren pasar hambre (ni sed) y con un tope de gasto de 15 euros es el reto. De entrada unos vasos planos y bajos de cerveza con poca presión y es que esos vasos están hechos para poner los huesos de las aceitunas pero no para cervezas pues hay poca cantidad, no se puede poner presión y se desventa rápido. Las siguientes (3) cervezas de barril ya fueron otra cosa: vaso adecuado, presión y espuma. El vino tinto Valdimojenes, un Ribera básico para cumplir en precio servido a buena temperatura. No hubo agua.

En el tema alimentos: entrada de tomate, algo verde (¿si el verde vale igual que el maduro porque tenerlo verde?), cebolla cortada fina y una ventresca aceptable, en buena ración. Un correcto pan rebanado y tostado para mitigar el hambre inicial.
De segundo entrante ya vamos con contundencia: un cuenco al centro con abundantísimas patatas laminadas y tostadas, crujientes y sabrosas hacian de lecho a un cuchifrito en trozos pequeños y que el calor fué secando un poco de más; coronando el plato un enorme huevo frito (claras unidas) con 7 yemas. Ideal para hacer huevos rotos y comer con las papas y bocadito de cuchifrito para apoyar.

De principal rabo de toro estofado. Muy bueno, bien guisado, salsa espesa y en su punto de especias, bien presentado en plato con patatas paja, buena ración. A mi no me tocó rabo, debió ser la 4ª lumbar porque el tamaño no me cabía en la mano. Hubo quien declinó el rabo y se fué por un plato de chistorra y morcilla de Burgos también con patatas paja.
Para apuntillar el hambre unos trocitos de tarta casera de arándanos y pudding. Unos cafés, dos copas de magno, un carajillo y una cata de ron completaron la fiesta que apenas duró una hora dada la rapidez del servicio.
Alguna falta en licores solicitados denota quizás demasiada esclavitud en proveedores, pero es necesario que en margenes de precio tan ajustados, los costes tienen que apretarse.

Tras una prueba a carta, un menú barato de medio día y una cena negociada parece que denota progreso en la cocina y el servicio. Lástima de la coyuntura actual.

Tras los comentarios de menú de la anterior visita, probamos a ir a menú puro y duro (o casi).
Había menos gente, media entrada que dirían los futboleros (como su dueño), con lo que el problema de la sonoridad se menguó notablemente. Buen aire acondicionado.
Cuatro para comer de menú: dos de arroz con col y costillas (y algun trozo de longaniza) y dos de ensaladas de verano bastante variadas y completas. De segundos dos optaron por el arroz y los otros dos optamos por el guisado de cordero bien de sabor, no mucho cordero (esperable) pero suficiente. El arroz estaba aceptable, falto de fondo de sabor, con buena cantidad de col y carne.
No tomamos pan aunque se nos ofreció en dos ocasiones (estaba incluido). Por cortesía de la casa unos trozos de apio con crema de queso, curioso; el apio estaba para buenas muelas.

Para beber tomamos dos Radler y agua. Tres cafés.
No pudimos resistirnos y añadimos un Nebla (15€) y dos copas de Bahía de Denia dulce (por cortesía de la casa).

Servicio muy rápido, muy amable y voluntarioso. Pongamos 1€ el café, 3€ el arroz, 3€ el cordero guisado, queda 0.5€ para el pan y el aperitivo de cortesía, 1€ la bebida, y 1€ de IVA.
Yo no sé donde ganan dinero.

Nuevo local abierto en Burjasot, donde no son muchos, que arranca como arrocería y para comidas de menú, pero que por encargo además de arroces tienes muchas opciones en carnes y pescados, incluso marisco.
Su base son los menús diarios pero tiene carta con carnes y pescados. La carta de vinos (en construcción) hay buena representación valenciana tanto en blancos (por ejemplo Los Almendros), tintos o cavas; de algunas otras D:O: que irá mejorando.

Local agradable en su decoración, problema de sonoridad alta en un comedor a la entrada y otro más pequeño a diferente nivel y cerca de la barra, con mesas en general bien separadas, pero que tiene además zona de terraza interior (para primavera y otoño porque está sin aire acondicionado), y un comedor privado para 14 (con aire), muy interesante. Ambos comedores de la entrada con buen (hasta demasiado) aire acondicionado y eso que estaban completamente llenos, claro que con un menú a 8.5€ con dos platos, postre, bebida y café, no es de extrañar. Había de primero a elegir: arroz de chipirones y ajetes, ensalada valenciana o gazpacho andaluz; de segundo: atun o entrecotte.

No hay manteles (tampoco en el Noma) y con copas y cubiertos básicos, buen cambio de platos y cubiertos; lo que sí destacan son las ganas de agradar del servicio y que la gente salga contenta y vuelva. Buenos principios.

Comimos un aperitivo de la casa de esgarraet al centro de la mesa de cuatro. Seguimos con entrantes servidos al centro pero por persona: Montadito de buen tamaño de atun con un par de pimientos de padron sobre pan normal tostado que estaba sabroso aunque mejoró con un poquito de aceite de oliva. Una croqueta (tamaño gigante) de bacalao que le sobraba tamaño y patata. Clochinas buenas. Por encargo dos cigalas de tamaño medio abiertas al centro y plancha sabrosas; también dos gambas de Denia de tamaño medio buenas. Hubo que enfriar rápidamente un cava rosado Raventos i Blanc 2011 De Nit.

De plato principal y por encargo una fideua de fideo fino de pato, setas y foie, servida en paella al centro de la mesa y con cuchara de madera. Desde luego no era para pasar hambre ya que si tenía algún defecto es que podía haberse recortado la ración de fideos, y al tener menos capa, el resultado del fideo hubiera sido más uniforme porque la capa alta estaba en muy buen punto de fideo seco; el foie se había deshecho demasiado y aunque estaba en el sabor, siempre gusta andar "pellizcándolo" por la paella; bien de ración de carne de pato y setas. Como se había enfriando bien la segunda botella, dejamos la opción de tinto, y seguimos con el mismo cava más dos de agua (de medio) para que el pato nadara mejor.

De postres hubo una ración de fruta en buena cantidad: melón, sandía y cerezas (vaya año de cerezas gigantes y maduras que tenemos) y otro de dulce donde el tiramisú estaba regular y mejor el puding de café. Lo acompañamos de un vi de gel dulce de Dominio de la Vega 2011, y de unos cafés. Hubo quien añadió gin tonic del tipo pitufo (tónica azul).

Un sitio interesante, con opcion de llevarte arroz a casa, que arranca con ganas y con buen precio y RCP de menú y además buena opción por encargo a precio correcto.

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