Restaurante Mesón Agustín en A Coruña
  

Restaurante Mesón Agustín

5
Datos de Mesón Agustín
Precio Medio:
44 €
Valoración Media:
4.9 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
6.6 10
Entorno:
4.4 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Gallega
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 29,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Mesón Agustín Zamburiñas a la plancha Mesón Agustín Percebes Mesón Agustín en A Coruña Pulpo á feira Restaurante en A Coruña Percebes Restaurante Mesón Agustín Salpicón de marisco Mesón Agustín Pepito de ternera Mesón Agustín en A Coruña Cocochas Restaurante en A Coruña Percebes

5 Opiniones de Mesón Agustín

Local pobre sin manteleria y sillas muy incómodas, el trato nefasto nos servía la cocinera con los guantes de goma azul. La comida penosa los mejillón más pequeños que he comido en toda Galicia y las vanajas aún peor diría que servir ese tamaño está por debajo de los permitido y si hablamos del pulpo un horror, con mucha aceite, poco pulpo y las patatas sin sabor ninguno, super decepcionado con el marisco que me esperaba encontrar en la Coruña.
Me he sentido engañado, no quiero pensar que por ser de fuera de Galicia me ha intentado servir un producto que no es el q ponía en el escaparate.
Menos mal que en Galicia lo normal es comer bien, espero que sí alguien lee esto sirva de recomendación para no ir a ese cuchitril.
Por qué no hay peor cosa que ir a comer fuera y sentirte engañado y pagar por eso

Entramos un domingo por la noche a tomar unas tapas, después del fútbol. No está mal tener sitios para este día, que muchas veces en complicado.

Pudimos probar una buena ración de pulpo con cachelos (picantito), dos raciones de una rica empanada, y unas zamburiñas a la plancha. Bebimos Tollo Douro (alvariño).

Otro de esos mesones de raciones, producto gallego sin artificios, para apuntar y tener en cuenta en el futuro.

El servicio fue rapidísimo.

Se está convirtiendo en una costumbre el visitar este restaurante cada 6 meses aproximadamente y el pasado mes de junio no iba a ser menos, así que, después de tomar unos vinitos, hacia allá que nos encaminamos 4 personas.

En esta ocasión, como ya no es época de frío y parte de la compañía fumaba, decidimos quedarnos en la terraza, donde se puede ver toda la gente que pasa por la calle, que no era demasiada debido a que se trataba de la cena en un día festivo y además martes.

Cualquier cosa que se pida para comer vale la pena aunque a base de visitas vamos teniendo nuestras preferencias. Pedimos para compartir:

1 Kg de percebes. Muy buen tamaño (alguno casi del de un dedo pulgar) y un sabor intenso. Textura tensa, se notaba perfectamente la frescura.

Zamburiñas a la plancha. Es uno de los moluscos que más me gustan. Tenían el toque de plancha perfecto para que estuviesen jugosas.

Pulpo á feira. Una buena ración de este cefalópodo que, si bien no era de un tamaño demasiado grande, sí tenía un buen punto de cocción y un buen sabor.

Salpicón de marisco. Es probablemente el mejor salpicón que haya probado. Importantes trozos de rape, cola de cigala pequeños trozos de huevo y todo ello ligado con un poco de leche. La receta es imposible conseguirla, Agustín nunca la ha dado ni tiene pensado hacerlo.

Pepito de ternera. Ya he comentado en alguna ocasión que es el mejor pepito de ternera que haya tomado e insisto en ello. Sencillamente espectacular. Uno de mis acompañantes no había estado nunca en el restaurante y cuando vio que pedíamos los pepitos preguntó por qué lo hacíamos pero al probarlo pudo comprobar perfectamente las razones y así lo reconoció.

Para terminar y, aunque no nos quedaba hambre, Agustín nos sacó unos trozos de rosca que acabaron desapareciendo del plato.

Para beber un clásico de la casa, Tollodouro 2012. Es un albariño de la zona del Rosal que, en esta ocasión no aparecía demasiado perfumado, cosa que agradezco. Buena acidez y frescura.

En definitiva, que el restaurante sigue en plena forma, con lo que habrá que seguir visitándolo.

Nueva visita a este mesón / restaurante acompañado de un buen amigo y con ganas de tomar marisco fresco.
La llegada al restaurante es ligeramente desoladora. La calle ya anuncia que hay muy poca gente en la zona (es lunes) y la sospecha se confirma al llegar: todo el restaurante para nosotros.

El restaurante sigue con la apariencia de siempre, no demasiado atractivo por sus mesas de madera sin vestir, pero que en la vitrina, que tienen todos los restaurantes en esta zona, ya anuncia lo que se puede comer dentro.

Rápidamente decidimos lo que vamos a tomar:

- Salpicón de marisco. El salpicón de Agustín tiene rape, cola de cigala y algo más que no he conseguido descifrar. Perfectamente aliñado y ligado. Espectacular, el mejor plato de la noche.

- 1/2 Kg de Percebes. Bien presentados, envueltos en el paño impoluto para que no pierdan calor. Buen tamaño, perfectos de cocción y de textura, se notaba que eran ,muy frescos.

- Mejillones al vapor. Una buena fuentecilla de mejillón de un calibre importante y perfectos de punto.

- Pulpo á feira. Para mí estaba un poco duro aunque es el punto que se puede encontrar en la mayoría de los restaurantes. Bien regado con un aceite que se nota que es de calidad. En cualquier caso bien de sabor.

Por el medio, Marisa nos obsequió con unas buenas Croquetas de Nécora. Una textura fina y un exquisito sabor a marisco.

De postre tomamos el clásico queso del país con membrillo. En esta ocasión, el queso estaba especialmente bueno, mantecoso y untuoso.

Para beber, un clásico en esta casa, Tollodouro 2012. Es un vino elaborado por la bodega del mismo nombre y que siempre cumple. El servicio se limita al descorche y servir la primera copa.

La cena se termina con chupitos de licor café invitación de la casa.

Éste es un restaurante al que en condiciones normales no entraría pero como lo conozco, sé lo que pueden ofrecer y es un muy buen marisco aunque los precios tampoco son baratos.

Cena informal con un amigo del País Vasco al que le gusta mucho Galicia y especialmente su gastronomía.

El restaurante está situado en una calle muy turística, atiborrada de sitios para comer marisco, justo al lado de la plaza de María Pita. Es pequeño y poco vistoso: sólo tiene 5 mesas en el interior, de madera, sin manteles. Tiene una pequeña terraza que en el verano se llena rápidamente. Vajilla clásica y coperío correcto aunque no espectacular.
El servicio tremendamente agradable y cercano, Agustín y Marisa hacen que la estancia en su restaurante sea de lo más agradable.

Pedimos para compartir:

- Medio kilo de Percebes
- Berberechos al vapor
- Cocochas de merluza
- Pepito de ternera

Los percebes gorditos y sabrosos, en su punto de cocción, los berberechos eran de un calibre muy bueno y las cocochas en salsa espectaculares. Supongo que pensaréis que no tiene sentido terminar una cena a base de marisco con un pepito de ternera pero si lo hubierais probado nos daríais la razón. Es el mejor pepito que he probado en mi vida. Simplemente pan tostado a la plancha y la carne marcada también en la plancha añadiéndole sal y un chorrito de aceite.
Terminamos tomando de postre queso del país con membrillo casero. El queso con mucho sabor al que complementaba perfectamente el membrillo.

Para beber pedimos una botella de Tollodouro 2011, un Rías Baixas de la zona de O Rosal que sin ser ninguna maravilla acompañó bien.

En resumen, un restaurante en el que hay muy buena materia prima y el trato que se hace de ella es más que bueno. Era la tercera vez que iba y seguiré visitándolo.

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