Un sitio para respirar aire puro.

Situado en plena Sierra de Gata, en un convento franciscano del Siglo XV (San Miguel), al pie de las montañas, rodeada de vegetación y de bellas vistas, lugar paradisiaco sobre todo en verano y primavera.

La gastronomia es de auténticvo lujo, lo hemos visitado cuando se ofrecia el menú de cerezas de temporada, disfrutamos de 6 platos, entre ellos unos volován rellenos de crujiente de jamón en salsa de cerezas, que estaban excelentes, ademas unos champiñones igualmente rellenos con jamón y una reducción de mermelada de cerezas y módena, y entre otros riquísimos platos, una pechuga de faisán rellena de foie y cerezas, todas las viandas estaban espectaculares.

Por ponerle un fallo, y es bastante gordo, sobre todo para los aficionados al vino, no existian referencias de Rioja ni de Ribera, salvo Yllera, los vinos de Extremadura eran de segunda clase, se lo dije a los camareros, "la gastronomía supera el nivel del hotel, que ya es muy alto, pero el vino se encuentra a la altura de una tasca", aunque me consta que hay baruchos (tascas), que tienen mejores vinos que ésta hospederia.

Por lo demas la atención de todos los empleados EXTRAORDINARIA y ademas nos sorprendieron con un magnifico detalle que nos enviaro a la suite.

  1. #1

    Nigerpatraix

    Si que es raro el nivel medio del vino ofrecido. Seria facil inclusive poner varias opciones clasicas de Ribera y rioja para atenuar esa sensacion.

  2. #2

    AntoDavila

    en respuesta a Nigerpatraix
    Ver mensaje de Nigerpatraix

    Pues imagínate si es bajo, que ahora lo normal es tomar blancos, y en la carta (por lo menos los que me ofrecieron), solamente había tres (si 3). Me decanté por un verdejo, que resulto ser de una bodega de Cañamero en Cáceres.

    Me pareció muy anormal y tremendo, la falta de "cultura vinícola" en esta Hospedería.

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