COAG advierte del peligro de desaparición del sector de la vid
COAG advierte del peligro de desaparición del sector de la vid
El secretario provincial de COAG, Miguel Pérez, advirtió este miércoles del peligro de desaparición del sector vitivinícola, que no logra levantar la cabeza a pesar de que los agricultores ya han ajustado sus producciones a la demanda real del mercado. La situación del Marco alcanza ya tal gravedad que determinadas cooperativas están vendiendo sus producciones a bodegas de La Mancha para la elaboración de vinos de mesa comunes, con lo que ello supone de merma en los ingresos de los viticultores.
Pérez ha lamentado que se sigan pagando “precios ridículos” a los productores que logran vender sus cosechas a las bodegas del Marco, que en ocasiones exigen que los pagos se aplacen dos años, algo que no pueden soportar las economías de los viticultores.
En opinión del secretario provincial de COAG, los viñistas “ya han hecho claramente los deberes”, atendiendo la petición de reducir progresivamente sus producciones. “Cuando teníamos 10.500 hectáreas decían que sobraban 3.000. Ahora se supone que estamos ya en esa situación de equilibrio que se nos demandaba, pero tampoco mejoran los precios”, explicó Miguel Pérez.
Desde la organización agraria se entiende que ha llegado el momento de cuestionarse “cómo está incidiendo en el mercado” el nuevo reglamento del vino, que permite a las bodegas “tirar de existencias”. “Antes se exigía una crianza media de tres años y ahora con dos es suficiente. Nos opusimos a este reglamento porque iba a provocar que las bodegas tuvieran menos necesidades de compra”, aseveró Miguel Pérez.
Sea como fuere, lo que parece evidente es que el futuro de la denominación de origen más antigua de España está en entredicho, sobre todo después de comprobar cómo las reformas que se han aplicado en estos últimos años no han mejorado la situación del sector.
El secretario provincial de COAG entiende que una vez que finalice la vendimia es necesario reflexionar sobre “qué tipo de denominación de origen” quiere realmente el sector. “Nos vamos a quedar con un nombre muy aparente, pero con una maceta, porque ya no hay denominación de origen más pequeña en España”.
En esa reflexión deben tomar parte también las administraciones públicas, porque en la situación de equilibrio actual “no hay excusa” para negar una “intervención política” en el sector. “Vamos a esperar a que pase la vendimia, sentarnos y empezar a trabajar por el Marco. Acabar con la denominación de origen que es patrimonio público de todos los andaluces sería un auténtico lujo”, advirtió Miguel Pérez.
Reconversión del viñedo
Mientras tanto, el BOJA ha publicado la resolución por la que se abre el plazo para la presentación de solicitudes de aprobación de planes del régimen de reestructuración y reconversión del viñedo para la campaña, en aplicación de las medidas del programa de apoyo al sector vitivinícola español.
Estos planes deberán cumplir los requisitos establecidos en la orden por la que se establecen normas de aplicación de las ayudas del régimen de reestructuración y reconversión de viñedo. Así, tal y como establece la normativa de aplicación, la aprobación de planes supone la aceptación de la elegibilidad de las medidas incluidas en el plan, de cara a la solicitud de las correspondientes ayudas.
En cuanto a las solicitudes, que podrán presentarse en un plazo máximo de veinte días a partir de hoy, incluirán tanto datos generales del plan (superficie afectada, término municipal y provincia, año de comienzo y fin del calendario previsto de actuaciones, entre otros), como datos específicos de las medidas que pretende realizar cada uno de los viticultores incluidos y por las que podrán solicitar ayudas una vez ejecutados.
En el año 2010 se subvencionaron 17 planes previamente aprobados correspondientes a 107 viticultores, que en conjunto suman una superficie financiada de 210 hectáreas, de las que el 48 por ciento están ubicadas en la provincia de Cádiz y el 46 por ciento en la provincia de Córdoba. Estas ayudas fomentan el desarrollo del sector vitivinícola a través de la diversificación de la estructura varietal y la adaptación de la producción a la demanda de los mercados, mejorando con ello la estructura productiva de las explotaciones.
El calor acelera el inicio de la vendimia en el Marco de Jerez
Las altas temperaturas que se vienen registrando en estos últimos días han provocado un “cierto adelantamiento” en el inicio de la vendimia en el Marco de Jerez, aunque en todo caso la campaña no se generalizará hasta la próxima semana.
Según informó a través de un comunicado el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar y Vinagre de Jerez, a día de ayer eran dos los lagares que estaban funcionando en la zona, estando previsto que hoy jueves se incorporasen otros cinco sobre un total de treinta que se estima estarán operativos a lo largo de toda la campaña. A nivel general, el estado sanitario de la uva es bueno a pesar de los “puntuales episodios” de mildiu que se han registrado como consecuencia de las “inoportunas lluvias” del pasado mes de junio.
Según el Consejo, el nivel de madurez es “alto”, lo que unido a las elevadas temperaturas de los últimos días ha provocado una “cierta aceleración” en el ritmo en el que viñas y lagares se van incorporando a las labores de vendimia.
Tras los últimos arranques producto de la nueva OCM del vino, la superficie total inscrita en el Consejo Regulador en la presente campaña asciende a 7.719 hectáreas. De ellas, más de 500 se dedicarán a la producción de Mosto Concentrado Rectificado al haberse acogido a las medidas previstas en el Plan de Viabilidad del Marco de Jerez.
Por su parte, el secretario provincial de COAG, Miguel Pérez, estimó que la producción total no alcanzará los 60 millones de kilos de uva, lo que supondrá una caída del 30 por ciento respecto a la cosecha anterior.
Pérez lamentó el “precio ridículo” al que se está pagando la uva, advirtiendo de que todo lo que sea cobrar menos de 0,27 euros por kilo de uva es “perder dinero”. Esta circunstancia provoca que “entre 500 y 700 hectáreas” de viñedo se encuentren “en régimen de semiabandono”, por lo que resulta difícil saber cuál será su rendimiento.