Lágrima caprichosa
Lágrima caprichosa
Felicidades a verema, bodegas pirineos y a todos nosotros por esta experiencia desde los 17 grados de La Coruña. El vino: rojo rubí cristalino, limpio, mate en el ribete con una lágrima muy marcada y caprichosa que deja caminos de color por la copa. En nariz, aromas tostados, frutos secos, tenue y elegante.
Sorprende el primer trago: astringente, ácido y al final amargo y alcohólico en exceso. Es persistente y pese a que le han sentado bien unos minutos fuera de la botella creemos que hay que dejarlo reposar tranquilo para que el tiempo en botella matice sus bríos.