La super-cata de <b>Roda</b> y <b>Cirsion</b>
Ver mensaje de Norje Roda II 99. Vino tremendamente resultón, franco, rico, muy bien perfilado.
Su hermano Roda I 99 es un vino muy atlántico, bordelés, muy cerrado al principio, luego se muestra sabroso y atabacado.
Roda II 2000. Nariz muy abierta y expresiva, perfumadísima. Nos encontramos con un vino que necesita un poco de botella para redondear su paso por boca. Promete ser muy disfrutable dentro de poco tiempo.
El Roda I 2000 es un vino duro, un poco alicorado, muestra la fruta (de nuevo ciruela) muy madura, compotada. Lleva recuerdos de lavanda. Nos parece el más mediterráneo hasta ahora.
Roda II 01 Bonito buqué, frutal, abierto y limpio. Boca suavísima, grasa, pulida y golosa. Parece un Roda I.
Roda I 01 Enorme cantidad de materia, entre la fruta (en sazón, pero profunda) hay ciertas notas de olor a jabón, pero no resultan raras entre todo ese abigarramiento goloso y algo chocolateado. Aunque pulido, el resposo en botella le ayudará a encajar la madera que se le nota. Posiblemente en cinco o seis años se vuelva tan serio e interesante como los 94 y 95.
Roda II 02 Estos vinos del 2002 creo que juiciosamente aún no están en el mercado, y es que se ve que necesitan integrarse un poco más, pues evidencian aún la madera tostada, pero ya se expresan con buenas maneras, con fruta roja muy gustosa, y en el estilo de la casa, es decir, con taninos amables desde ya.
El Roda I 02 austero y prieto, pero con maneras.
Cirsion 98 Mucho volumen, pura seda, fresas y flores, algo licoroso.
Cirsion 99 Corpulencia tremenda, voluptuoso, frutal, aterciopelado y fresco.
Cirsion 00 Sin astringencias, pero más duro que el anterior. Impactante aunque no tan placentero como el 99.
Cirsion 01 Aún está cerrado y hay que pensar que se mostrará más abierto con un tiempo en botella, sin embargo es impresionante cuanta fruta se deja ver, qué aparatosidad de materia y sin embargo cuánta
amabilidad en la boca.
Cirsion 03 (una semana embotellado) Impresiona saber que este vino sólo lleva aún una semana en botella, porque no muerde, y aunque no se muestra integrado, no deja de sorprender que haya estructura y amabilidad. En nariz parece que la fruta se muestra demasiado hecha, con olores de pasificación. Habrá que esperar.
Si la filosofía de la casa tiene presente que los vinos se hacen para comer con ellos, el Cirsion se escapa de estas medidas. En palabras de Agustín, es un vino de pasarela. Para algunos esto puede ser la máxima expresión de algo. Para quienes no pensemos así, hay que tener en cuenta que detrás de Cirsion hay una labor de investigación que no acaba ahí, sino que pretende llegar a conjugar la dotación de este vino con el espíritu de los Roda.
Luego acabamos en el Echaurren, Ezcaray, con un recital gastronómico de mano de Francis Paniego, sin embargo Agustín no pudo acompañarnos debido a que le reclamaban sus responsabilidades, esta vez las que conciernen a su magnífico aceite Dauro.
buf!
jesus peña bilbao