El contenido determina la forma (Riedel)
Supongo que a todos os suena el eslogan de la casa Riedel. No es nada nuevo, todos conocemos la historia, pero el jueves pasado Roberto Campos estuvo haciendo una presentación de estas copas y me llegó muy honda la idea de que, a veces, estamos catalogando un vino sin darnos cuenta de que tal vez alguno de los defectos o faltas que le atribuimos no son propios sino de la copa en la que lo hemos puesto.
¿Alguna vez cambiais un vino de copa cuando no responde a lo que esperabais de él, para ver si cambia radicalmente?
Por que eso es lo que pasaba el jueves, al cambiar de copa el mismo vino se convertía en otro diferente, se expresaba mucho mejor o al contrario, caía como en un pozo del que no salía nada.
¿Os ha pasado alguna vez? ¿Tenéis costumbre de cambiar a otra copa con forma diferente para ver como se comporta el vino?