Re: Wine Spectator 2014: Ningún vino español hasta el puesto 34
Ver mensaje de LovecftEn esto hubo un hilo hace poco, sobre crianzas "mejores" que reservas (se entiende de la misma familia, claro, si no, no tiene sentido hablar).
Hay un factor que es el factor "momento". Hay vinos franceses e italianos que si no los dejas en botella al menos 10 años, están prácticamente imbebibles. ¿ Eso les resta calidad ? Para nada. Pero necesitan años para dar lo mejor de sí.
Un Reserva de 3-4 años se podrá catar, beber, pero para mí no merece la pena beberlo ni evaluarlo seriamente, ni tiene desarrollo ni es lo que esperas de un Reserva. No es su momento a grandes rasgos (nadie hace Reservas para que se beban a los 3-4 años de la cosecha, salvo motivos comerciales que nada tienen que ver con la calidad al disfrutar de un producto). Si quiero fruta, me voy a un vino más joven y con menos madera. Si quiero un Reserva de verdad, me voy a añadas anteriores (con más desarrollo y evolución del vino).
De esa misma familia, el Crianza con 4 años estará probablemente mucho mejor para beber ahora mismo.
A los 8-10 años el Reserva, bien conservado, casi seguro que va a estar perfecto, con evolución pero en plenitud, el Crianza, si llega vivo, habrá pasado probablemente su mejor momento de consumo.
¿ Qué es mejor, Crianza o Reserva ? Pues depende del vino, la bodega, la región, la añada, y, sobre todo, cuándo pienses beberte el vino (si ahora, o en 2018).
Luego hay otro factor. Generalmente, las bodegas serias, no sólo llaman Reserva a un vino con más envejecimiento en barrica que su correspondiente Crianza, sino que el vino base del Reserva, suele ser superior en calidad al del Crianza (entre otras cosas, porque si no se hiciera así, el vino para un Crianza de 12 meses en barrica, lo alargas a 22-24 meses de envejecimiento en madera, y automáticamente vas a obtener un "maderazo" infumable, porque no es un vino preparado para soportar tantos meses de envejecimiento en barrica... no siempre más madera es mejor).
En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)