Sobrellevando los calores con algo de Chablis
Este fin de semana nos juntamos el sábado por la noche unos amigos a cenar y disfrutar de paso de algunos vinos que teníamos ganas de probar hace tiempo. La cuestión iba de Chablis, y salvo la precaución para que no se calentaran demasiado rápido, la cosa se desarrolló muy satisfactoriamente.
A saber:
Raveneau Chablis Les Butteaux Premier Cru 2001
Desde el principio se muestró limpio y franco de aromas. Eso sí, estos están en continua evolución: comienza con notas cítricas muy frescas, con un fondo mineral que permanece durante toda la cata. Aparecen notas de hierbas secas, y un fondo muy suave de barrica. Evoluciona después con notas florales muy fragantes, fruta madura que aparece un par de horas más tarde con retronasal de mentolados. Continua evolución sobre ese fondo como de tiza, y manteniendo siempre frescura y armonia. En boca es un vino denso, graso, muy largo, pero con una excelente acidez cítrica (pomelo) que le hace discurrir con enorme soltura. Un excelente vino.
René et Vincent Dauvissat Chablis Les Vaillons Premier Cru 2001
Este vino necesitaba más tiempo. Comienza el vino con predominio de la notas de barrica, mantequilla, ahumados, y con una sensación amargosa en nariz. Sólo al cabo de hora y media se muestra amable, con las notas cítricas y minerales (en este punto no hay rastro de la barrica), y de ceniza. En boca es muy cítrico, muy fresco, amargoso, pero con sensación global de equilibrio y armonia.
Billaud Simon Chablis Fourchaume Premier Cru 2000
El más discreto de la noche tanto en nariz como en boca. La nariz, sutil, a talco, flores y las notas cítrica, con intensidad media-baja, limpio y fresco. En boca mantiene los mismos patrones que en nariz, con una sensación de mayor ligereza, menor estructura que el resto de vinos.
Jean-Paul Droin Chablis Vaudésir Grand Cru 2000.
El vino necesita decantación previa, o simplemente mucha oxigenación. Comienza cárnico, muy cerrado, y se mantiene así casi durante una hora. Después aparecen esas características notas de tiza, a la que acompañan un ligerísimo toque de vainilla que aparece un momento para no volver nunca más, hinojo, y notas de fruta madura. En último lugar aparecen notas de ceniza. En boca es muy serio, largo, complejo, con muy buena estructura, con peso, y un final ligeramente amargoso. Finaliza con un retronasal con intensas notas de lavanda.
Dejaré las fichas en vinos catados cuando tenga tiempo. En fin, una pequeña perspectiva de Chablis con algunos de sus mejores elaboradores: mineralidad a raudales. Si hubiera que elegir me sería muy dificil entre el Premier Cru de Ravenau y el Grand Cru de Droin.
Una estupenda noche de sábado.