Un vino que me sorprendió muchísimo, primero, porque no conocía los vinos de la Axarquía malagueña y luego porque la primera impresión en nariz fue menta, del estilo de los after eights!!! un tinto de los que yo digo, ideal para el verano, porque no es que sea fresco, es que es muy fresco para ser un tinto!
Y ahora mi humilde nota de cata:
Rojo cereza, cubierto, con destellos azulados
Sorprende en nariz, se introduce con aromas mentolados, para luego pasar a puro monte, setas silvestres, recuerdo de piedras blancas, es muy complejo y fascinante.
en boca muy fresco, mineral, redondo, grato postgusto
Repetiré con este vino, aunque no todo el mundo lo entiende!