La Monastrell hace grande a este vino...

Tras probar numerosas Monastrell y dejar pasar el tiempo, regreso al inicio, a un vino de mis principios en esta variedad.
No es tan explosivo en la nariz como otras, habla más callado, pero más claro. La fruta es madura y concentrada, carnosa, una expresión viva, fresca, natural. Es perfumado, delicado, trae fruta negra, moras en mermelada, ciruela pasa, madurez sin licorosidad. Dentro y en conjunto, hay un rico y sabroso alo tostado, de humus, grosella negra, azúcar quemado, almendra garrapiñada, hoja y fruto de endrinas, un toque vegetal, grato, agradable.

La boca en inicio es agradable, redonda y pulida, un dulzor nada explosivo o previsible, es el suficiente para narrar toda la historia de este vino. Que se paladea con placer, es grato, nada alcohólico, frutoso y cargado de unos toques balsámicos y tostados que parecen de película. Al trago se torna más serio y lleno de vida y tanino, deja para el final esa bien entendida complejidad, el vino esta maravilloso ahora y para mucho más.

La Monastrell hace grande a este vino. Este vino hace grande a la Monastrell.

Recomendado por 2 usuarios
  1. #1

    kopicki

    Fue uno de los primeros vinos que compré de Monastrell. Que bueno está.

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