Dos meses después.

Y dos botellas más disfrutadas.
Sigue estando en plena forma, a pesar de ser un 2010, por supuesto que la excelente acidez y la buena estructura, indican que este vino va a durar en plena forma un minimo de 2 o 3 años.
Me encantan los aromas cítricos entre acidos y dulces, hay un equilibrio que lo hace muy apetitoso y atractivo.
La boca es muy frutal y muy equilibrada, una viva acidez frutosa llena todo el recorrido, mucha frescura y sabrosidad, final muy persistente.
Una de las botellas, estuvo abierta durante 6 días y no perdió la frescura y acidez en ningun momento.

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