Nueve meses después.

Esto ha sido un embarazo.
El vino sigue teniendo mucha potencia, tanto en nariz como en boca.
La nariz esta invadida por frutos blancos y amarillos muy maduros y con buena expresividad, no propia de vino blanco, flores, vainilla y siguen los toques citricos dulzones, bastante complejidad aromática.
La boca que tiene las misma cualidades relacionadas más abajo, ahora esta bastante más equilibrada y más compleja. El final largo y frutal.
Ha mejorado algo, pero no lo suficiente para costar 15-17 €. Aunque la RCP sigue siendo muy buena.

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