Debe de ser realmente emocionante (al fín!!) el degustar y catar el viejo Priorat. El desconocido; el que no conoce la gente (yo incluído), que hemos bebido los Priorats de los 90's, donde aparecieron franceses, alemanes, ingleses, americanos...para "decirnos" y "enseñarnos" que en esta noble tierra, teníamos una auténtica tierra de vinos asombrosos, emocionables y dignos de mostrar al mundo.
Es una alegría el pensar que para catar grandes vinos de los 80 para atrás, no sólo nos podamos referir a las viejas glorias Ribereñas y Riojanas...