¡Papal, papal...!

Es mi forma de alimentar el espíritu santo en este año Papal. Por otra parte me ha descubierto que por la tarde, y a palo seco, quizá sea como mejor disfruto de estos vinos.

De feo color, un ámbar oscuro con leves reflejos yodados.

Aroma a pasas sultanas, cera y miel, con acéticos, lacas y pegamentos, frutos secos tostados tipo avellanas, y también café.

En boca es denso, donde se nota más aún la fruta aunque siga siendo en forma de pasa, postgusto a café dulcificado, caramelizado, buenísima acidez y con cierto "espíritu" en retronasal.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar