Visitar los llanos viñedos, en La Seca.
Inducen al deseo de sus caldos.
Lucen vigorosas y pacientes; sus cepas viejas.
Lucen alegres y tersas; sus verdes uvas.
Anuncian, al contemplarlas; toda su finura.
Naciendo años atrás, este verdejo.
Aunando esfuerzo y sudor viejo.
Recrea a Rueda en esta fina copa.
Contempla su amarillo, pálido y enópata.
Irradia brillantez y transparencia.
Susurra buen hacer, temple y pureza.
Adivinas unos aromas, que hipnotizan los sentidos.
Ves la piña, el melocotón y la chirimoya.
Encuentras placer inmenso en esta olfativa.
Recibes a este vino, en unas papilas deseosas.
Desde su entrada en boca, esas notas golosas.
Ensimismadas en una acidez redonda y perfilada.
Jugando con la mineralizad, justa y deseada.
Olvídate de todo y disfruta, pero siempre avizor:
! Que donde no hay vino no hay amor ¡
Versos Acrósticos: Leyendo la primera letra de cada verso hacia abajo, aparece unas palabras escondidas.
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