Que nadie critique este vino, ha caído rápido entre dos personas en el aperitivo previo a la comida, calamares a la romana y unas aceitunas, ¿no creeis que es justo lo que se pretende?, y si encima cuesta menos de 3 € pues poco más puedes decir. No ofrece gran cosa pero pasa fresco como el solo, con un color asalmonado y una burbuja veloz, un aroma corto pero delicado y fresco como apuntaba al principio, fresitas dulces. En la boca no molesta el carbónico y se hace fácil, ligero, con un paso ligeramente dulce de la fruta.
Por su ligereza también lo veo apropiado para después de la comida a modo de digestión en lugar de unas sales que no sabes de donde salen.
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