Dorado pálido limpio y brillante, ligera presencia de carbónico.
En nariz es medianamente intenso y tras una importante aireación se muestra encantador, limpio, fresco y redondo. Deliciosas notas florales, frutas blancas frescas de hueso, piel de cítricos, azúcar quemado, un ligero toque de miel, especias blancas y todo ello tamizado por un preciso y precioso fondo mineral elegantísimo.
En boca es una delicia irresistible. De paso redondo, con estructura, con una formidable acidez que vertebra el trago y que mantiene una enorme tensión hasta el final, dejándonos notas cítricas y minerales con un ligero dulzor final integradísimo. Buena persistencia. Joven, no hará más que ir creciendo en botella.
Cuando el pasado febrero en Gerona caté los 2007 de este productor, me gustaron más los vinos de Josephshöfer que los de Scharzhofberger. Ahora, este Spätlese es una maravilla, un vino irresistible, deliciosamente armónico. No sé cómo estará en 10 años, seguro que mucho mejor, pero ahora mismo es una caricia. Siempre se me queda pequeña la botella con estos vinos. Unos 23 euros, un regalo para su nivel.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.