Vino diferente de los clásicos que suelo probar.
Visual: rojo picota con ribete rubí con reflejos aún con toques cardenalicios, lágrima densa y abundante, capa alta.
Nariz: compleja pero no demasiado intensa, fruta negra muy madura no demasiado prevalente, prevalecen aromas balsámicos, mentolados, cuero, especias, tostados. He notado algún aroma de los llamados terciarios sin llevar más de media hora descorchado.
Boca: entrada relativamente fácil, agradable aunque algo seco para mi gusto, poco goloso (hay que decir la verdad), amplio, con taninos aún algo astringentes, bastante acidez todavía. Final de persistencia media y retronasal no demasiado destacable.
Un buen vino, alejado de todos los clásicos de otras DO más conocidas, diferente, con características e idiosincrasia muy particular. Personalidad no le falta. Mejor en nariz que en boca. La fruta y la madera están al 50% pero, para mi gusto, no es tan fácil de beber como otros pues es algo seco, le falta melosidad, es decir, ser un poco más goloso en boca.
No me ha disgustado pero no creo que repita pues por el precio de este vino, tengo vinos de otras DO quizás más conocidas pero que me aportan mejores sensaciones.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.