Desconcertante.

Un vino muy particular, con expresiones de lo más inesperado para lo que en mi es habitual. No puedo evitar el utilizar otros vinos para poderlo calibrar. Abre como un fino al que le quitas el carácter marino para pasar a mostrarse como los blancos de Tondonia o Murrieta. Un retro de café, toffe y amargor que me recuerda al Bitter-Kas completan el conjunto.
Desconcertante pero en el sentido positivo. Me ha gustado y parece un vino versatil para acompañar la comida. En esta ocasión ha ido con atún a la plancha y espárragos verdes salteados. Pese a todo me ha quedado la sensación de que lo he abierto demasiado pronto.

(PVP: 20 EUR)

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