Tras haber leído las notas de cata, había pensado en invertir mejor los 12 euros que cuesta la botella, pero al estar este vino en el bazar del vino de Córdoba, pues me acerqué y lo probé, junto a Terrasses y Corullón.
Como hay bastante escrito ya, sólo diré que me esperaba algo mucho peor de lo que me encontré. Efectivamente no es un vino de ensueño, de meditación ni trascendental, pero es un vino perfectamente hecho. Fresco, agradable, de fácil beber, con fruta roja en primer plano, algo corto pero con un buen paso por boca.
Incluso diría que es recomendable por 10 euros, si se encuentra a ese precio...
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