Vino Paternina 1922: Sacrosanto Paternina


De color rubí marronoso de capa media-baja, muy claro, con poquísima extracción. Ligeramente granulado, con unas finísimas partículas en suspensión que le restan brillo. No hay diferencia entre borde y menisco, del todo atejado. Gran sensación de vejez, más parecido a un brandy viejo.

No perderemos el tiempo: este vino es el mejor ejemplo de bouquet clásico que pueda presentar un Rioja entrado en años. Una enciclopedia de descriptores. Todo lo que podamos imaginar y más aún... Entre otros, un sugestivo aroma terroso y mineral a punta de lápiz, grafito y madera vieja que nos fulmina con el recuerdo del colegio y los lápices mordidos. Profundo y complejo, telúrico, parido de las profundidades de Rioja, misterioso, cambiante.

En boca nos encontramos con la elegancia de un nonagenario vestido en seda, impecable, sin una solar arruga. Un vino que ha alcanzado la redondez casi definitiva aunque ya no pueda dar muchas más dentelladas. Maduro, reposado, plácido, con elegante punto de dulcedumbre de grandísima calidad, a la que se suma el DNI riojano de cremosidad y vainilla. Una oportunidad única de probar un Paternina de los 20, la época dorada de la bodega, y además de la mítica cosecha de 1922, considerada durante mucho tiempo como la mejor en Rioja. Este fue el primer vino elaborado por el maestro Etienne Labatut quien pondría los fundamentos del imperio de Paternina para los siguientes 40 años. Un tinto vinificado antes de la creación de la Denominación de Origen del que sabemos que no fue resfrecado en su embotellado. Es un testimonio de la grandeza del Rioja, del mejor Rioja!!

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2014/09/paternina-1922-gran-reserva.html

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