Sigue con la tónica de anteriores añadas, si se bebe muy fresco aún pasa, pero a la que sube la temperatura la madera se descara, se envalentona y lo invade todo, así resulta un vino desequilibrado, aristoso y duro, muy poco agradable. Ay que es cierto aquello que todo tiempo pasado fue mejor ¡
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.