Otra botella degustada.

Un año después y sigue con potencia tanto en nariz como en boca, esta botella es más potente que la que disfruté hace un año, aunque la elegancia sigue latente y no ha perdido ni un ápice, solo un pero en boca la expresión y concentración frutal ha decaido un pelin, ojo un pelin, tomando más protagonismo las flores y las hierbas y vegetales.
En boca vuelve a ser potente, el paso de boca muy equilibrado y con mucha estructura, los taninos más potentes que en la última botella, incluso un pelin marcados, el final muy largo y con mucha persistencia.
Siguiendo lo expresado por esta botella, este vino puede durar en perfecta forma de 10 a 15 años.

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