Año y medio después

Y dos botellas más de este vino blanco demuestran que mejora.
En nariz sigue teniendo buena intensidad y ahora en unión de los cítricos también aparecen las peras y los albaricoques, también presentes los ahumados y las hierbas.
En boca la acidez se ha domado un poco y ya no es tan imperante, sigue un poco desequilibrado, pero con elegancia, recuerdos de cítricos y peras, final con persistencia.
Ha mejorado. cuesta sobre 4 €

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