Un grande de una mala añada…

Pese a ello y pensando que ya no estaría en su mejor momento, decido descorcharlo. Lo cierto es que ha sido toda una sorpresa y tanto éste como la añada 1994 han estado a la altura de lo que se espera de un vino de este precio. Abierto con tres horas de antelación y bebido sin decantación previa. El vino presenta sedimentos en el fondo de la botella, cosa que su hermano del '94, no los presentó.

Vista: Picota con ribete teja, de capa media, lagrima fina y persistente.

Nariz: De buena intensidad, pero predominan las notas tostadas y especiadas, balsámicos y fruta negra.

Boca: Buen ataque, paso fino por boca, muy elegante, acidez correcta, aparece algo de fruta de nuevo, pero no es donde más destaca. Retrogusto especiado y postgusto largo.

Sigue con vida por delante, no ha iniciado su caída ni aparecen esas notas terciarias, catado a ciegas y la mayoría de los presentes lo situaban entre el 2000 y el 2002.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar