Dieciséis añitos a sus espaldas y parece un jovencito, muy limpio y expresivo en nariz, aunque es necesaria la aireación para expresarse mejor. En principio aromas especiados y de cueros limpios, para con la aireación pasar a la fruta negra ( moras, arándanos), aromas florales y herbáceos y los terciarios que vuelven, pero ahora recordando el cacao y el regaliz.
En boca no se aprecian esos 25 ° de alcohol, tiene volumen pero no es pesado, bien de acidez, con los taninos bastante pulidos, fruta y crianza en perfecta armonía, se deja beber bien. Final largo y mineral. Quizás se podría confundir a ciegas con un buen Ribera del Duero.
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