Capa alta. Ribete cardenalicio No muy brillante, aunque si limpio. Muy

Capa alta. Ribete cardenalicio
No muy brillante, aunque si limpio.
Muy glicérico.
Aromas balsámicos y minerales muy muy minerales.
Una nariz compleja, presente la fruta y al fondo la madera. En el paladar pasa aterciopelado, muy equilibrado, todo equilibrio.
Buen vino.
A los 20’ Trufas. Madera y Fruta al 50% , y aumenta la complejidad aromática.
A los 50’ Continua ganando complejidad, suavidad, y largura al paso.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar