Gracias, desde luego es un gran vino y esa oxigenación le ha venido muy bien, habrá que seguirlo en unos años...
He decantado el vino durante unos 30 minutos, necesitaba oxigenarse con mimo, ya que al abrirlo estaba algo cerrado. Al abrirse, la madera se ha integrado mejor y ha dejado paso a una fruta negra compotada, madura, rica y concentrada, con notas de ciruela negra, moras y arándanos en confitura. Aparecen a su vez higos pasificados, y especias dulces como la vainilla aportada por la barrica de roble francés, el clavo de olor, la canela y un puntito de nuez moscada. Todo ello se ensambla con torrefactos y cacao, con un sutil puntito dulzón, presente por su graduación, pero en cierto modo agradable.
Entrada en boca potente, con volumen, denso, los taninos están presentes pero ya se perciben más maduros, pulidos, aportando un tacto sedoso y envolvente. Vuelven a salir los recuerdos a fruta negra madura compotada y cacao que percibíamos en nariz. La acidez sigue viva, equilibrando el grado alcohólico que mostraba ese puntito dulzón en nariz. El final es largo, persistente y elegante. Ha ganado con el paso del tiempo.
Gracias, desde luego es un gran vino y esa oxigenación le ha venido muy bien, habrá que seguirlo en unos años...
Gracias Josep, totalmente de acuerdo contigo, dejarlo respirar le ha venido bien, y tiene acidez y estructura para mejorar en botella. Habrá que guardar alguna para ver cómo evoluciona en unos años. Un saludo.
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