Queda finca para rato.

En vista se presenta limpido y brillante, de un color amarillo pajizo y ciertos tonos verdes y acerados.

En nariz con una intensidad media, pero bien ensamblada nos aparecen aromas jovenes de piel de albaricoque, lima, limón, un toque de pera y flores blancas frescas.

En boca entra fresco y con brío, paso ligero, un poco horizontal y una acidez que marca y sorprende al primer momento.

Sorprende por su añada, perfectamente podríamos decir que apenas llega a los dos años y hablamos de casi seis. A este finca le queda mucha vida por delante.

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